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MARÍA
ANTONIETA
Teodoro Santana *
Cuentan que la consorte de Luis XVI de Francia, María Antonieta,
preguntó por qué se manifestaba el pueblo a las puertas del palacio.
"Porque no tienen pan que comer, Majestad", le explicaron sus
cortesanos. "Si no tienen pan, ¡que coman pasteles!", respondió la
reina.
Es un síndrome que padece también la Consejera de Asuntos
Sociales del gobierno autonómico quién, por vez primera, ha cuestionado los
datos sobre la pobreza en Canarias que con tanto rigor da a conocer Cáritas. Dice que no cree "en esa situación de
pobreza extrema ni en esas estadísticas de Cáritas",
porque el desarrollo económico de Canarias en los últimos años "ha sido
importantísimo", poniendo como indicador el crecimiento del Producto
Interior Bruto (PIB) del Archipiélago.
Desgraciadamente, los datos que maneja Cáritas
son los propios del gobierno autonómico a través del Instituto Canario de
Estadística (ISTAC), ya de por sí bastante maquillados. Mientras el ISTAC da
un 18% de canarias y canarios bajo el umbral de la pobreza, el INE español da
un 24,1%, cifra que coincide con la del Consejo Económico y Social de
Canarias.
Eso supone unas 482.000 personas con menos de 525 euros al
mes (135.535 hogares), por mucho que otros se repartan el pastel del
acelerado crecimiento económico de Canarias.
Otras 77.000 de esas personas se encuentran en situación de
pobreza severa. Es decir, cobran menos de 220 euros al mes, o de 400 en caso
de una pareja con un hijo. Por cierto, el director del ISTAC no ha sido
cesado por falsear las cifras.
Cáritas ha señalado
que constata "día a día" que en la sociedad del Archipiélago se
excluye y se generan desigualdades de acceso a los derechos y al reparto de
la riqueza. Pero claro, es que no pisan los mismos palacios que las marisas zamora,
a las que parece molestar que la Canarias real
les estropee la postal turística.
El 14 de
julio de 1789 el pueblo parisino, harto de monarquía y de pobreza, asaltó la
cárcel de la Bastilla.
Al día siguiente, el Duque de Liancourt
despertó al rey para anunciarle lo que ocurría. “¿Es una revuelta?”, preguntó
Luis XVI. “No, Sire; es una revolución”.
(*) Teodoro Santana es Secretario Nacional
de UNIDAD DEL PUEBLO
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