Los Mariposa adejeros ¿apodo, nombre?

Fidel Campo Sánchez

Apodo, es nombre que se da a una persona, tomado de sus defectos. Mal nombre, mote sobrenombre.... Chiste o dicho gracioso con que se califica a una persona o cosa, sirviéndose ordinariamente de una ingeniosa comparación.

Mariposa, es asimismo, cualquier insecto del orden de los lepidópteros. En Botánica es una planta arbusticia, que se cultiva en Cuba y cuyas flores blancas, parecen mariposas y que contiene un ácido que quita las manchas de tinta, de donde pudo haber sido importado, por algún castellano llegado a la Villa de Adeje, en el siglo XVI, y que, posteriormente, fuera alguno de los que se beneficiaron con el reparto de tierra y esclavos.

Nos hemos permitido, a modo de introito, lo que antecede para poder aclarar sobre el apellido Mariposa, con algún fundamento, respecto a los Mariposa de Adeje, apellido, muy extendido entre importantes familias adejeras, todas de un mismo origen genético a las cuales se les ha venido calificando de esa manera. Unos dicen que es un apodo, otros, entre los que nos encontramos, estamos convencidos de todo lo contrario, pues creemos que fue un apellido que, a falta de línea masculina terminó desapareciendo. De lo que si tenemos seguridad es que, en las partidas de nacimiento de la Iglesia católica, figura como apellido que bien pudiera haber tenido su origen en el hecho de que fue puesto, a un indígena, por algún esclavista llegado del Caribe, concretamente de la Isla de Cuba, por su similitud con alguna marca de nacimiento, lo que se conoce como un antojo, en el primer esclavo cristianizado por su amo y señor y por el parecido con una mariposa.

Estamos en disposición de afirmar, por ser originarios de ese nombre o epíteto ya desaparecido, familiares muy allegados, por parte de nuestra cónyuge y sus parientes los González, emparentados con los Díaz-Ledesma, los Trujillo, los Castellano, Fraga, Ramos y otro tronco de los González, de La Orotava, descendientes del Mencey Benchomo, a los que cristianizaron con tal apellido de González y que llegaron a la Villa de Adeje, en el siglo XVIII, como hacendados de fortuna, llevando la finca de Los Olivos, fijando su residencia per ser, en dos casonas situadas en la calle de La Iglesia, una hoy es de una de las ramas de los González Pérez, sus descendientes y la otra, la de los descendientes del González Mariposa (mamá quiquita como era conocida doña Mariquita, una de las descendientes de los Mariposa)

Veamos que allá por 1790, nace don José González Mariposa, hijo de Antonio González Domínguez y de Francisca Mariposa, el cual era viudo de María Castellano donde se empieza a dar comienzo del fin de tal apellido. Falleció de perlesía el 19.12.1885, a los, 95 años de edad, siendo enterrado el 20.12.1885, en el actual cementerio que fue inaugurado en 1839/40, dejándose de hacer en la Iglesia de Santa Ursula como, regularmente, se venía haciendo. El tal González Mariposa, testó y dejó 4 hijos, a saber: Isabel, Francisco, José G., y Rosario.

Significar que la población aborigen, durante la conquista y genocidio de los castellanos, fue esclavizada y cristianizada hasta que, a mediados del siglo XVIII, fue medianamente liberalizada y, además, estamos convencidos que se le imponían, a capricho, nombres y apellidos, a la voluntad de sus amos y señores. El apellido Mariposa, origen de esta pequeña epístola, debe provenir de 1500, fecha en que es difícil averiguar el bautismo de los antepasados adejeros, por ser muy poco legibles los registros y que el mismo, casi seguro, está relacionado con esas marcas que sacan los bebés al nacer y que, según vox populi, se denominan como antojos, según hemos dejado constancia más arriba.

Hacemos notar que el tratamiento de cortesía de don, que se anteponía al nombre de pila, por aquellas fechas, se utilizaba para los hombres libres, aquellos que no eran esclavos, aunque sus antepasados lo hubieran sido, tratamiento que, sin duda, se dio en don José González Mariposa, propietario agricultor, quien, por su posición económica, se le diferenciaba, como a otros pocos, por desgracia, ya que las mayorías estaban al servicio de la esclavista Casa Fuerte y de algún que otro hacendado, como el tal Mariposa.

Con esta breve reseña biográfica, lo que pretendemos es ahondar en el pasado de Adeje, nuestro pueblo vocacional y de especiales preocupaciones en la sana intención de que se recupere la verdadera Historia de la que fuera Villa y residencia del Axerach (El Gran Tinerfe) donde sus descendientes fueron esclavizados y que en los cromosomas de las actuales generaciones pueda contribuir a desaparecer el síndrome del colonizado del que se están beneficiando cuatro meas pilas que nos desgobiernan.