EL MARKETIN DE LA SOLIDARIDAD
El valor de las muertes es el último eslabón de la ley de la desigualdad
Ha sido trágico el daño y dolor que ha producido el tsunami en el Sudeste asiático, pero me da un poco de "escozor" la avalancha de "solidaridad mundial" incluido el Sr. Bush, cuando cada día 1.000 millones de personas sobreviven con apenas un dolar al día, y 25.000 mueren a causa del hambre, pobreza provocada por las imposiciones neoliberales, coloniales, guerra, empresas multinacionales, etc.
En Irak más de 200.000 muertos después de poco más de un año de guerra de ocupación mientras el resto del mundo mira hacia otro lado !!!
La relevancia de los sucesos espectaculares, cuando además hay muertes de por medio, deja al descubierto una de las desigualdades más dramáticas: el distinto valor de los muertos dependiendo de una serie de factores determinados. La silenciosa 'desaparición' diaria de 25.000 personas por causa del hambre, o el asesinato de civiles palestinos a manos del ejército israelí. No son iguales para los medios de comunicación -para los que las muertes rutinarias no son noticia- y tampoco para los políticos. Sin embargo, la ayuda humanitaria silenciosa decrece cada año, a pesar de que la cifra de muertos por hambre es abrumadora, y a la comunidad internacional cada vez le duelen menos los muertos palestinos. Puede parecer una comparación fuera de contexto, pero demuestra hasta qué punto la muerte de unos se magnifica y la de otros se olvida.
El genocidio que tuvo lugar en Ruanda en el que fueron asesinados más de un millón de tutsis en menos de ocho semanas tuvo como espectadores de lujo a los gobiernos de los países desarrollados y a las Naciones Unidas. El silencio y su no intervención les hicieron cómplices directos de la masacre.
En el conflicto árabe-israelí ocurre algo semejante. Sabemos que las muertes palestinas no tienen el mismo valor que las israelíes. El gobierno de Sharon "vence" por más de 1.700 muertos de diferencia. Mientras que los atentados palestinos siempre matan inocentes israelíes, los atentados de Estado cometidos por Sharon suponen grandes éxitos, ya que en ningún momento hay errores: siempre matan a terroristas de Hamas. Incluso los niños palestinos que han muerto son considerados terroristas en potencia. .
El sentido común debe primar en determinados aspectos, más allá de la espectacularidad de la noticia o de la nacionalidad de los muertos..
Si alguien sabe lo que es ser menospreciado, ése es el continente africano. Son once millones los etíopes en grave peligro de muerte si no reciben ayuda humanitaria urgente. Probablemente, la ayuda que llegue sea escasa y los muertos tampoco valgan más que unos cuantos minutos en algún informativo de televisión. Y eso, suponiendo que haya imágenes espectaculares...En la India
todos los años ocurren decenas de accidentes de tren en los que mueren centenares de pasajeros. Los trenes hindúes están masificados y las tragedias son dramáticas. Pero no son tan importantes como para prestarles mucha atención. En un país sobrepoblado como la India, unos cuantos muertos -de clase baja- parecen no importar...George Bush continúa su batalla propia en Irak. Los soldados estadounidenses que fallecen en la guerra que ellos mismos han buscado serán considerados héroes. Murieron sirviendo a la patria. Los miles de civiles inocentes iraquíes son ceniza, sin más...
El caso de Venezuela, donde cada semana se da un parte de guerra con los muertos que se suscitan a causa del hampa. Como también por imprudencia de Policía Política de Inteligencia y la Policía Auxiliar Técnica del Sistema Judicial, quienes se dedican a disparar primero y averiguar después. Como cosa extraña la mayoría de los muertos son de las barriadas populares, gente que apenas tiene para comer y vivir. Esta situación la hacen pasar desapercibida como si no ocurriera nada. Aquí hay otra desigualdad; un hecho curioso es que ese gobierno es para los pobres y contribuye aniquilar a los pobres.
Caso Colombia, donde el gobierno Norteamericano implementa, políticas, planes y programas similares a Irak para combatir la guerrilla, los grupos paramilitares y la narcoguerrilla, en tanto que los bandoleros colombianos de las FARC, la CIA y el ejercito Neogranadino, en su guerra todos contra todos, a su paso masacran a humildes familias campesinas, dejan sin hogar a gente humilde en las poblaciones rurales sembrando el terror. Y aquí no ha pasado nada. El Gobierno colombiano contribuye a la paz social de los colombianos. Y los muertos bien gracias.
Salud Norteamérica.
Todo se contabiliza, todo tiene un valor. Hay materias primas más costosas, productos más elaborados y otros que abundan y por tanto, son más baratos. Con las personas ocurre lo mismo. Los estadounidenses parecen ser el producto más valorado, seguidos por ciertos países europeos. En último lugar, la siempre olvidada África y un poco antes los países en vías de desarrollo.
El valor de las muertes es el último eslabón de la ley de la desigualdad.