EL MARRUECOS QUE YO CONOZCO (II)
Jose I. Diaz
El derecho de costumbres de los bereberes, con el
cual impartía justicia, jugó un importante papel en la sociedad, el
cual se encontraba muy desarrollado y no volvió a utilizarse después de la
independencia de Marruecos, fecha en que el país entero pasó a regirse por el
mismo código basado en los principios del derecho clásico musulmán.
Conviene
destacar en este tema la oposición que ejerció el derecho de costumbres bereber en contra del derecho musulmán,
surgiendo las primeras reglas anti-islámicas en el país. Las
cuales generaron reflexiones, que parece llegar a
un error, que proceden de un mal análisis del derecho musulmán, una creación
jurisprudencial a partir de ciertos preceptos coránicos. Esta construcción
jurídica obras de grandes sabios, fue elaborada uno o dos siglos después
de la muerte del Profeta. Fue naturalmente adaptado a la orientación
mayoritaria de los ciudadanos en la sociedad islámica, se encuentra separado
por ciertas reglas, estructurales mejor adaptadas a un carácter mas rural del
Islam primitivo.
El
derecho de los bereberes no debiera estar nunca separado del derecho
musulmán. Por otro lado, en el Marruecos Central algunas fracciones de la tribu
de los Ait Morrhads han
adoptado después del siglo XVI la influencia del Chorfa
Sidi Bou Yacoub. El derecho musulmán es mas ortodoxo salvo en la
materia de la heredad. Pero este derecho bereber, al
igual que el derecho de costumbres utilizado aun por los beduinos en algunas
regiones de Arabia Saudita es, al fin de cuenta, el derecho musulmán mas arcaico, el mismo que se utilizó otras veces en la tribu de Mahoma, se puede decir, que es un
derecho carente de estructuras en la propia sociedad tribal. Sobre esta
adaptación estructural, se injertó una simbiosis a la morfología de grupo, que
caracteriza el derecho de costumbres bereber.
Contactado también, que en el fondo de la costumbre común que
se extendieron de Yemen al Sous, están superpuestas
en cada región con sus reglas particulares, en función de las condiciones
geográficas, humanas e históricas. Las costumbres están íntimamente ligadas a
la evolución de cada agrupamiento. Para responder a una necesidad, ellas nacen sin
continuidad, para después bruscamente desaparecer. Frecuentemente ellas
resurgirán algunos años mas tardes.
Evocaré
así el espíritu del derecho de costumbres bereber, y
algunas reglas particularmente interesantes. Todo el sistema jurídico reposa
sobre dos principios fundamentales: el sentido del honor, o el propio
temor al deshonor, y la defensa de la integridad del grupo. Las relaciones
humanas son analizadas a través de estos dos filtros, y de allí se deriva un
cierto número de leyes muy precisas y estrictas.
La
familia se sitúa en una encrucijada de valores, siendo el primer escalón de la
organización territorial, marco donde se entremezclan en normas jurídicas y la
practicas mágicas-religiosas. La familia ocupa en la sociedad bereber, una plaza fundamental. Los modos de vida y las
estructuras sociales contribuían en otros tiempos, a la existencia de una
familia numerosa y pujante, para aumentar su fuerza, las reglas jurídicas como
la división de las tierras, y la deseherencia de las
mujeres, las cuales juegan un papel importante en la sociedad. Asimismo la
familia bereber esta aparentemente dirigida, entre
una docena y una cincuentena de personas, las cuales se encuentran bajo la
autoridad de un patriarca, jefe fundador, incontestable, es el quien da su
nombre al grupo que dirige con sus derechos, sin apelación para castigar las
faltas al honor.
Esta
familia numerosa y agnóstica, vive unida en las grandes casbash
patriarcal. Después de la pacificación, no tiene lugar de ser, y poco a poco la
casbash ha sido remplazada por las casitas pequeñas.
En la
familia bereber, paradójicamente el lugar del hombre,
esta difícil de definir. Con anterioridad, la mayor parte del tiempo, el asumía
una función de guerrero, esencia del cual dependía la supervivencia del grupo,
dichas costumbres se han disparatados por el trabajo cotidiano, limitando su
participación a las tareas que las mujeres no pueden ejercer: Labranza en el
otoño, recogida de la ciega y trillar los cereales en el verano.
Después del
protectorado europeo, ha encontrado dificultades para reintegrarse en un mundo
donde el guerrero ya no tiene cabida. El souk donde
tenia frecuentemente una tienda, que formaba su principal ocupación, ha dejado
de ser actualidad, al desplazarse al exilio en las grandes ciudades marroquíes,
y otras veces hacia Europa, la cual crea artificialmente las condiciones
pasadas, y las mujeres debían cada día asumir solas las necesidades familiares.
Es cierto
que el musulmán y el bereber han sido siempre monógamos
jurídicamente, donde la mujer estaba sometida a la autoridad del hombre, y las
hijas se debían inclinar a la autoridad paternal; las esposadas dependen de sus
maridos, las repudiadas o divorciadas, quedaban nuevamente bajo la autoridad
paternal. Solo las viudas podían con la autorización de
Desde el
siglo XI la soberanía se encontraba emplazada en la ciudad de Marrakech (nombre
bereber del cual deriva el actual nombre de
Marruecos), Fez, Meknes o Rabat. Sometido el país al Maghzen,
el poder central del rey.
Aunque
debo destacar que las tribus belicosas bereberes, las cuales siempre se
encontraban guerreando por el control de los pastos durante sus trashumancias,
se encontraban algunas reunidas en confederaciones, fracciones, clanes, aldeas
y familias. Los chorfas son aquellas personas que se
suponen descendientes del profeta Mohamed que
ostentaban la máxima autoridad religiosa. La sociedad bereber
forma parte de una hierática, fomentada en una escala piramidal de
confederación (Aqbil), que forma una alianza con las
tribus en tiempo de guerras. La tribu (Taqbilt), es
la que verdaderamente organiza la vida política, y la que forma a la gente que
procede de un mismo origen. Cada tribu tiene un apartado de fracciones,
generalmente de
Diversas
instituciones permiten dirigir y controlar el buen funcionamiento del sistema
tribal que estoy describiendo, particularmente a través de
Continuará…