Elguanchepress-Aguere 27-03-2005

Masacrados y ninguneados en la "civilizada" Europa

Cuando abandonaron la isla de Tamarant con destino a Budapest, nunca sospecharon aquellos tres confiados jóvenes grancanarios lo caro que puede resultar estudiar en las Universidades europeas. Meses atrás, a comienzos de Octubre, todo eran ilusiones y deseos de llegar cuanto antes al "continente", como aún denominan por estos lares cariñosamente a la lejana Europa algunos políticos guanajos. Uno de los estudiantes está becado por el Proyecto Erasmus, que impulsa el intercambio cultural y educativo entre jóvenes estudiantes de la UE.

Según datos que hemos recabado del Foro de debate de la Web de Azarug, además de los aportados por el periódico El Día el 23 del mes en curso, los tres fueron objeto la madrugada del pasado martes 15 de una brutal paliza por parte de un grupo de diez neonazis a las puertas mismas del Karman Collegium de Budapest, residencia oficial de la Universidad húngara. En dichas instalaciones se hospeda el becado Jabel Alejandro R. N., además de sus dos compañeros canarios. El colmo de la falta criminal de humanidad lo constituyó el hecho protagonizado por el portero de la Residencia estudiantil, que trancó y se negó a abrir las puertas de la misma a pesar de estar viendo la escena y escuchar los desesperados gritos de nuestros compatriotas pidiendo auxilio. Nadie salió a ayudarlos.

La segunda parte fue igual de grave o más. Al denunciar los jóvenes formalmente los hechos a la policía, ésta mostró un total desinterés por el asunto, negándose a entregar el correspondiente comprobante de denuncia. Los "democráticos" gendarmes europeos, recientemente ingresados en el "Club de los Ricos", llegaron incluso a insinuar a los agredidos que podrían ser detenidos si continuaban reclamando el comprobante de la denuncia. Al final, después de mucho insistir, los agentes les concedieron el volante necesario para ser atendidos en un centro sanitario.

La tercera parte de la historia, igual de kafkiana que las dos anteriores, la protagonizó el Hospital Janos Kojhas al cual llegaron en ambulancia los tres chicos. Una vez allí, y para poder ser atendidos, se les reclamó una cantidad en efectivo y además por adelantado. Parece ser que de nada sirvió la presentación del Seguro Médico que poseen como estudiantes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (N.O. de Africa). Ni tampoco la Tarjeta Sanitaria Europea, presunto sustitutivo de los formalismos que se exijen para la atención médica en la UE. Las múltiples contusiones, los hematomas por todo el cuerpo, los dientes partidos y las posibles lesiones internas, no merecieron por parte del personal del Hospital ni un parte de lesiones, ni el más mínimo reconocimiento médico. Todo lo más un poco de agua para lavar las heridas y unos calmantes para el dolor.

Sólo doce horas después de la brutal agresión y por tardías presiones diplomáticas, se accedió a un reconocimiento médico oficial.

Que sepamos, la flamante "oficina" en Bruselas del gobierno de Canarias, tan diligente él en temas relacionados con las ferias de turismo y con los viajitos y tenderetes a Europa, no ha elevado aún ninguna protesta formal al gobierno húngaro, ni ha pedido enérgicas explicaciones al gobierno de la metrópoli, que fue quien nos metió en su día de cabeza en la UE. Aunque, si lo pensamos bien, es normal. ¿Cuándo un territorio colonizado tiene derecho a algo? Callaítos, debajo las piedras.

Las innegables secuelas psicológicas fueron puestas de manifiesto por el padre de una de las víctimas, que seguramente se lo pensará dos veces antes de enviar otra vez a su hijo a estudiar a Europa. Y es que igual puede ocurrir en Alemania, Austria, Francia.... o España. En cuanto los energúmenos racistas europeos, que los hay en cantidad creciente en esos países, divisan a personas con características físicas norteafricanas, distintas al alto, rubio y de ojos azules o que hablen una lengua diferente, van a por ellos seguro. Mejor pues quedarse en casita, que por algo tenemos dos eficientes Universidades en Canarias. Menos frío y menos cachetadas. ¿A qué viene irse a países tan alejados de las costumbres y del modo de ser isleño? No hay que hacer caso a los políticos que proclaman los tan cacareados intercambios culturales con Europa, por muy bien vistos que estén estos últimos en la desinformada sociedad canaria.

Si hay que salir para ampliar estudios u obtener algún "master" pueden hacerlo en las Universidades del norte de nuestro continente africano que, por cierto, nada tienen que envidiar a las Universidades europeas, aparte de la calidad humana de sus gentes. Existen muchas posibilidades futuras, dentro del marco de la convivencia entre civilizaciones, en las Universidades de Rabat, Agadir, Casablanca, Tizi-Ouzu, Argel o Túnez, y en las cuales también se habla el mismo francés que en la UE. Igualmente, en el ámbito hispanófono, las Universidades de Tánger, Tituán o Oujda (Rif Oriental), esta última con una fuerte presencia cultural amazigh, ofrecen espléndidos intercambios culturales de los que nuestros estudiantes podrían beneficiarse. Poseen algunas de ellas ramas técnicas, informáticas y económicas de mucha utilidad, así como riquísimos contenidos curriculares históricos y humanísticos. Pueden así florecer especiales colaboraciones en nuestro entorno geográfico en beneficio mutuo, como lo prueban, en el marco empresarial, las crecientes inversiones canarias en el área maghrebí. Y para los que prefieran el espacio anglófono, si los medios económicos lo permiten, pueden optar, al margen de la nefasta política belicista de George W. Bush, por algunas prestigiosas universidades norteamericanas, que también ofrecen interesantes ayudas becarias a los estudiantes más destacados en las distintas ramas de la ciencia.

Piénsenlo, las "aventuras" europeas pueden acabar muy mal. ¿Qué se puede esperar de un Continente cuyo actual poderío económico está basado, en una gran parte, en la sistemática esquilmación de las inmensas riquezas del continente africano a lo largo de los siglos ?