Mástil del porvenir
AICAV *
Real de Gran Canaria (Fuente luminosa)
tremenda bandera de
Si al menos se viera desde Tenerife, que es a quien se quiere dar por los besos
en el contencioso “GRAN” el empeño tendría cierta efectividad en la secuencia
de la lucha interinsular. Pero nos tememos que el nivel simbólico no vaya más
allá de la alusión y apunte con más seguridad a otros fines que nos
reservaremos para más adelante.
Las maneras de despilfarrar el dinero público por el Cabildo de Gran Canaria
actual no es nueva si miramos los gastos que tiene en publicidad y propaganda
en el año 2005, que es de 1.439.607,43 € . Cantidad
bochornosa si la comparamos con otros gastos más necesario para la sociedad
isleña, como puede ser lo que se destina para cultura a los distintos
Ayuntamientos de
Todo ese dinero bien pudiera canalizarse a necesidades más reales que a este
desafío a la sensatez que significa insistir en la política efectista tan usada
en los últimos tiempos por los partidos de corte neoliberal en el mundo. Si
efectista quiere decir “que busca ante todo producir fuerte efecto o impresión
en el ánimo.” (DRAE) se dijera que el efecto deseado está en la querencia de
votos. ¿Presupone el izado de esta bandera una planificación meditada para que
el trapo ondeante asegure su continuidad en el palacio del camino nuevo?,
¿parecería perverso que semejante textil gigantesco se le pretenda denominar
monumento?, ¿es consciente el nacionalismo canario de siglas conocidas que se
entre en su terreno ideológico en favor del instinto superviviente de un
mandatario personalista al máximo?
Como asociación hemos de insistir en lo ya expresado en nuestros manifiestos
anteriores con respecto a la reducción presupuestaria que eliminó eventos como
Para quienes se pregunten que cuchara se le ha dado a AICAV en esta materia,
respondemos que nuestro colectivo se implica en este asunto social sintiéndonos
concernidos en mera solidaridad con otros colectivos sociales desfavorecidos,
que durante estos meses han venido dando su opinión con respecto a esta
superflua inversión económica, sólo útil para potenciar el enquistamiento
del dichoso pleito insular.
Nos apena que la sensibilidad de nuestros políticos,
de haberla, adopte esta falacia de cobertura simbólica y a la
postre humillante. En nuestro sentir está que esta sensibilidad se amplíe cara
a un futuro más normalizado y donde
Necesitamos más un mástil sólido y libre que una bandera.
* Asociación Islas Canarias de
Artistas Visuales (AICAV)