Medioambiente y puerto de Granadilla
Pedro Anatael Meneses Roqué
S
e viene manifestando con relativa frecuencia y ánimo de justificar la necesidad del puerto industrial de Granadilla la posibilidad de retirar el intenso tráfico por carretera de mercancías peligrosas destinadas al polígono industrial y al aeropuerto Reina Sofía. El consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, en su comparecencia en comisión parlamentaria a petición del grupo socialista, defendió los beneficios medioambientales que se derivarán del puerto de Granadilla, ya que supondrá la "eliminación" del transporte de mercancías peligrosas por carretera, una disminución del traslado de camiones al puerto de Santa Cruz y de las emisiones de dióxido de carbono provocadas por este transporte.Como consecuencia de un accidente, el 24 junio de 2002, a la altura de Tabaiba, un camión cisterna cargado con 33 toneladas de combustible de baja densidad y altamente inflamable volcó provocando el cierre total de la vía durante más de cinco horas en sentido Sur. Desde el Cabildo se manifestó que se trataba de un accidente evitable y se proponía instar a la compañía petrolera a utilizar buques hasta el campo de boyas de La Tejita, situado en Granadilla de Abona. Con esa propuesta se pretendía evitar el uso de la Autopista del Sur por camiones cisternas que transportan el combustible para suministrar a las aeronaves del Reina Sofía. Hoy, añadiríamos las ya instaladas, Unelco y otras empresas, en el polígono de Granadilla. Se informaba que el campo de boyas era operativo, aún lo es, para la descarga por tubería (mangueras especiales), de keroseno y otros combustibles que el aeropuerto Reina Sofía y el polígono industrial de Granadilla demandaban.
El riesgo de derrames o accidentes en descargas por tubería (mangueras) en campos de boyas es muy bajo. Existe experiencia de años en el cercano puerto de La Hondura (Santa Cruz), explotado por CEPSA. Millones de toneladas se han descargado allí con leves novedades y no se podrá alegar afectación medioambiental en La Tejita porque la instalación existe y se usa, y los efectos de un eventual derrame serían similares en uno u otro punto, La Hondura o La Tejita, pues afectaría a las mismas zonas marítimas por ser el norte el reinante en toda esta cara sur. Esta es la verdadera solución al tráfico pesado con mercancías peligrosas en la TF-1, las demás son parches.
El consejero de Medio Ambiente copia al presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Luis Suárez Trenor, y nos habla de una disminución de camiones. El presidente decía que la alternativa presentada por los ex presidentes no lo es al proyecto del puerto de Granadilla, entendido como puerto industrial, pues al dotar de atraque próximo a los grandes consumidores de graneles (gas licuado, clinker, cemento, fuel y keroseno), ya instalados o por instalar en el polígono, permitirá eliminar el tráfico por carretera de vehículos pesados. Es cierto, el tráfico pesado se eliminará pero el tráfico ligero o de distribución (furgones y pequeños camiones de reparto) aumentará en mayor proporción que el pesado si el tráfico cautivo actual, como parece desprenderse de sus manifestaciones, se desvía hacia el puerto industrial, puesto que el peso de la población aún está en el área metropolitana. Ejemplo de ello: ¿cuántos supermercados tiene instalados en el área metropolitana esa gran superficie comercial de la que habó el presidente y que diariamente son abastecidos desde Granadilla? ¿ganaremos en fluidez del tráfico con el cambio de vehículo pesado a ligero? Sinceramente, no. Aumentará el número de vehículos ligeros en la vía y, por consiguiente, el tráfico se hará más denso y peligroso. Los incrementos de tráfico y las consecuencias medioambientales irán en aumento con la consolidación de la Plataforma Logística del Sur.
El consejero olvida el sinnúmero de gasolineras que existen a lo largo de las carreteras isleñas, tanto en la ruta norte como en la sur. Difícilmente se podrá eliminar de la circulación las cubas con gasolinas y gasóleos destinados a esas estaciones de servicio, por lo que continuará su circulación en la TF-1 en ruta hacia el sur. Es más, si la refinería de CEPSA abandonara Santa Cruz, en unión de las empresas petrolíferas instaladas en el muelle de El Bufadero, Repsol y BP, la circulación en sentido norte por la misma TF-1 continuaría por el gran número de las existentes en el área metropolitana. Por tanto, no se podrá eliminar de las carreteras a las cisternas (cubas) con productos petrolíferos ligeros. El medioambiente seguirá, pese al puerto industrial de Granadilla, sufriendo las emisiones de dióxido de carbono y el tráfico en dirección área metropolitana crecerá exponencialmente si todo acaba en Granadilla.
El seguidismo político y la ignorancia hacen que el consejero se pregunte el por qué los ex presidentes autores de una alternativa a Granadilla no impulsaron y adoptaron estas decisiones de planificación cuando ostentaron el cargo. Desafiamos a que se haga un inventario de obras y proyectos para Santa Cruz en el período de gestión de los ex presidentes y que se compare con las ejecutadas y proyectadas en el período del actual presidente. Se comprobará que está viviendo de rentas ajenas. No olvide el consejero que tanto el puerto de Granadilla, como la dársena Norte de Santa Cruz son iniciativas y viejos proyectos de los ex presidentes. Acuda a las hemerotecas de los diarios locales, por ejemplo las ediciones del Diario de Avisos el 4 noviembre de 1992 y el 21 de febrero de 1994, y podrá comprobar lo que ya se planificaba en esa época, además del Plan de Marketing del Puerto del año 1992.
El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, por sus competencias, debe ayudar a disipar las dudas existentes en los ambientes portuarios de que el gas licuado se pueda descargar en Granadilla desde buques alejados de la costa (of-shore). Ayudarían más sus informes, pues son los únicos que valen por su apreciación, y no esas opiniones técnicas o personales de rango menor que acostumbran a aportar determinados grupos. Un ejemplo de cómo no deben funcionar las instituciones públicas es el tratamiento oficial dado a los rellenos de la zona dársena de Pesca-San Andrés (ZEC), tan cercanos al Lugar de Interés Comunitario (LIC) que el chocolate generado le alcanzaba de lleno pese a la tímida barrera instalada allí. Por cierto, en el momento de enviar este artículo me han comunicado mi cese como consejero de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife. Espero que con esto Adán Martín y alguno más puedan tener un Feliz Año.
Fuente: Canariasahora