EL AYUNTAMIENTO DE LA OROTAVA ASUME LAS PROPUESTAS DE IpO SOBRE LA GUERRA CIVIL Y LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA
Agapito de Cruz Franco (*)
IpO se felicita y felicita a toda la Corporación y al pueblo de La Orotava por los acuerdos alcanzados en la pasada Comisión Informativa de Educación, Cultura y Deportes del Ayuntamiento de La Orotava, el pasado 13 de junio, donde se sentaron las bases de lo que puede ser el comienzo de un verdadero acto de justicia histórica. Las propuestas realizadas por nuestro grupo relacionadas con la retirada de los símbolos franquistas que quedan en el municipio, el cambio de los nombres de las calles que aún conservan denominaciones de personajes golpistas y la investigación sobre la supuesta fosa del Busio de Maja, fueron muy bien acogidas por el resto de los grupos políticos y se ha iniciado un camino sin retorno hacia la dignificación de nuestro pasado, la justicia histórica y la recuperación de nuestra memoria.
A la propuesta por acuerdo plenario de celebrar la efemérides de los 75 años de la Proclamación de la II República española, así como la dignificación de los represaliados de la Guerra Civil, Iniciativa por La Orotava (IpO) propuso la creación de una "Comisión de Investigación" que investigue y clarifique lo acontecido en esos años en La Orotava, y que fue aprobada dándole un carácter supramunicipal, recurriendo para ello a la Universidad de La Laguna y su Facultad de Historia así como a otras entidades del Estado que se dedican a ello, además de recibir la ayuda de la Biblioteca Municipal de La Orotava y de la Concejalía de Patrimonio en cuanto a recopilación de información sobre lo sucedido en esa época y el inventario de las calles con denominaciones franquistas.
Después del golpe de Estado, en La Orotava fueron asesinados con juicios sumarísimos y absolutamente injustos algunos ciudadanos como Lucio y Manolo Illada, Balbino San Millán, Pedro Hernández Lorenzo, etc. entre otros. A estas muertes "conocidas" se unen, supuestamente, otras que no han sido investigadas o que han permanecido en el olvido, debido a la intensa represión que sufrieron los orotavenses que no comulgaron con el "orden" impuesto a partir de julio de 1936. Son los desaparecidos. En la Villa funcionaron las "Brigadas del Amanecer" y el desaparecido Teatro Power (ubicado en la zona donde se encuentran hoy las dependencias de la Policía Local) fue utilizado como cárcel-campo de concentración. Hubo muchos detenidos, muchos bienes incautados y personas asesinadas. Incluso buena parte de la plantilla del Ayuntamiento fue despedida y encarcelada por ser republicanos y demócratas. Si bien de todo lo anterior hay datos y documentos, sólo la tradición oral, sin que tengamos datos fidedignos, nos dice que en el "Busio de Maja", una oquedad en vertical en el Llano del mismo nombre en Las Cañadas, fueron supuestamente tirados los cuerpos de personas que se resistieron al golpe o que habían tenido un protagonismo especial en la República.
Si a todo ello, unimos el hecho de que aún hoy en día, los Sindicatos mantienen con el Estado conflictos jurídicos sobre el patrimonio sindical entonces incautado a las asociaciones obreras del Valle, tenemos datos más que suficientes para formar un equipo de investigación que saque a la luz todo lo que pasó.
Además de ello, los partidos que componen la citada Comisión de Educación, Cultura y Deportes del Ayuntamiento, como CC, IpO, PSOE-IUC y LVC, decidieron suprimir, con la abstención del PP, todos los símbolos de la Guerra Civil y de la dictadura franquista de la Villa, como son, los existentes en el edificio de Correos, el Colegio Público La Concepción, las viviendas de San Isidro o las antiguas escuelas de La Perdoma entre otros, cuestión esta que irá directamente al Pleno del próximo 30 de junio como un acuerdo de conjunto. Esta segunda medida lleva aparejada una tercera relativa al cambio de nombre de las calles que hacen referencia a este período histórico. Sin embargo esto último se hará siguiendo un proceso riguroso y en etapas, en el que se contemple la participación de los vecinos, la coordinación con Correos, la denominación durante algún tiempo del nuevo nombre junto al antiguo, la conexión con entidades como Bancos, Cajas, etc en el sentido de cambiar en origen los documentos donde consten las mismas para evitar problemas a los vecinos o estudios de impacto económico sobre costes asociados al cambio de denominación para el tejido económico, adaptación a la publicidad, trámites de registro, etc. y para lo que la Concejalía de Patrimonio elaborará un callejero completo. Estas iniciativas se completan, con la solicitud a la Televisión Autonómica propuesta por IpO para reponer "La memoria silenciada" del cineasta canario David Baute en horas más asequibles a la población que la anterior. Estas actuaciones serán en otro plano diferente a los propios actos de la celebración del 75 aniversario de la II República, la programación definitiva de los cuales se hará definitivo en próximas fechas.
En este sentido de hacer justicia histórica, desde IpO también propondremos que se retire el título de hijo adoptivo concedido al dictador Franco por el Ayuntamiento el 9 de diciembre de 1936. Esta solicitud se argumenta en que ese Ayuntamiento estaba compuesto por personas impuestas por los militares sublevados contra el orden constitucional y, en absoluto, representaban a la voluntad popular de los villeros y villeras. Por lo tanto, ese Ayuntamiento no representaba al pueblo de La Orotava y no tenía legitimad democrática alguna para otorgar ese título a Franco que, además, se convirtió en la figura de máxima responsabilidad en el asesinato de miles de personas en todo el Estado, cuyo único delito fue el pensar diferente y el luchar por la democracia y la justicia social. Nadie, con estas características, puede ser considerado como hijo adoptivo de nuestro pueblo. Asimismo, y por esos mismos argumentos, propondremos que se retire la medalla de oro (la primera en la historia de la Villa) otorgada también al dictador en 1960.
Asimismo, solicitaremos que se haga un reconocimiento especial para los orotavenses que lucharon en la resistencia europea (fundamentalmente en Francia) contra el fascismo y el nazismo, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Personas que estuvieron dispuestas a dar su vida por la libertad y la democracia en una etapa muy dura de nuestra historia, sí que merecen el reconocimiento de este Ayuntamiento democrático y del conjunto de nuestro pueblo.
Para más información sobre la represión y la Guerra Civil en nuestro municipio, les adjuntamos un extracto del libro "El Ayuntamiento de La Orotava. Cien años de historia", en el que nuestro compañero José Manuel Hernández realiza un breve repaso sobre esta etapa en La Orotava.
"Con la polémica alfombra del Corpus de 1936, en la que Norberto Perera reivindicó el derecho de sindicación y un instituto de segunda enseñanza para La Orotava y con Franco paseándose por la Villa, entre la admiración de la oligarquía local y el hostigamiento de los miembros más activos de la izquierda orotavense, el municipio se ve sorprendido por un levantamiento militar anunciado, que se haría efectivo desde el 18 de julio, con un bando declarando el estado de guerra. En éste quedan prohibidas todas las libertades constitucionales; se destituyen a las autoridades legalmente constituidas; se requisan las armas de fuego y se prohíbe la circulación de vehículos por carretera.
En La Orotava, un militar, Fermín Bennasar Domingo, asume el mando y preside la Comisión Gestora del Ayuntamiento, formada además por Casiano García Feo -que será nombrado también gestor del Cabildo- y Ramón González Cejas. El primero de agosto es designado Alcalde Juan Pérez Suárez, abogado-director del Heredamiento de Aguas.
No hubo resistencia al golpe en el municipio. Los meses siguientes al alzamiento militar se caracterizaron por la brutal represión a que fueron sometidos los integrantes o simpatizantes del Frente Popular. El levantamiento necesitaba, como condición indispensable para su triunfo, la eliminación de sus oponentes. En Canarias, las organizaciones afectas a la República son declaradas fuera de la ley en septiembre de 1936, a través de un bando de Ángel Dolla Lahoz, Comandante General de Canarias y principal organizador de la represión en el Archipiélago.
Las detenciones se produjeron desde los días posteriores a 1936, con el objeto de neutralizar cualquier acción de resistencia al levantamiento militar. En la Villa, al igual que en el resto de municipios canarios, la labor directa de la represión se puso en manos de las formaciones fascistas y paramilitares de Falange y Acción Ciudadana, cuya "efectividad" quedó fuera de toda duda. Se requisa, desde el 21 de julio, el Teatro Power, templo de la cultura villera, para destinarlo a prisión en la que alojar a los detenidos políticos. De allí pasarían muchos a las prisiones flotantes, a los salones de Fyffes en Santa Cruz y un número sin cuantificar, hacia los paredones de fusilamiento o hacia Las Cañadas, para acabar su vida en el Bucio de Maja.
La inexistencia de un estudio riguroso sobre la represión en La Orotava no nos permite aventurar datos sobre el número e identidad de los detenidos o asesinados. Sin embargo, queremos hacer una breve referencia a lo sucedido con las personas más directamente vinculadas con el Ayuntamiento. Respecto a los funcionarios, las nuevas autoridades iniciaron, desde el mismo día del golpe, una amplia depuración, con detenciones y separaciones de sus puestos de trabajo, que se vio amparada legalmente el 5 de diciembre de 1936, por medio de un decreto-ley, por el cual se procede a "...la separación definitiva del servicio de toda clase de empleados que por su conducta anterior o posterior al Movimiento Nacional, se consideren contrarios a éste, cualquiera que sea la forma en que ingresaron y la función que desempeñen, lo mismo se trate de funcionarios del Estado que de la Provincia o Municipio". O sea, mano libre para "limpiar" el Ayuntamiento de cualquier persona mínimamente sospechosa.
Veinticinco trabajadores fueron despedidos y, casi todos, detenidos. Entre ellos la práctica totalidad de las plantillas del Servicio Eléctrico y de la Policía Municipal, dirigida por Leoncio Estévez Luis, del que entresacamos un párrafo plenario, referente a su expediente depurativo, esclarecedor de la línea seguida por la acción represiva en la Villa:
"...detenido por disposición de la Autoridad Militar desde el siguiente día al memorable 18 de julio de 1936 (...), permaneció en prisión hasta el 17 del febrero pasado (2 años y 7 meses), o sea durante casi todo el tiempo de la guerra, demuestra claramente que desde el primer momento se le ha considerado desafecto al Movimiento Salvador de España y que no convenía se hallara en libertad".
Se da la circunstancia, además, que muchos de estos funcionarios eran dirigentes destacados del republicanismo de izquierdas en La Orotava. Es el caso de Feliciano Jerez Veguero, médico de la Casa de Socorro y Presidente de la Agrupación Socialista de La Orotava; Juan Hernández Correa, oficial mayor y Delegado del Gobierno en La Gomera en 1936 o el propio Lucio Illada, que ocupaba la plaza de oficial segundo de secretaría. Éste, junto a tres funcionarios más y otros detenidos de La Orotava y de Canarias (23 en total), protagonizó una acción de guerra que, en palabras del profesor Millares Cantero, "merece quedar en el recuerdo de todos de manera particular". Se trata de la evasión de Villa Cisneros, el 14 de marzo de 1937, en el correíllo Viera y Clavijo, que secuestraron y utilizaron para llegar a la zona republicana, donde lucharon hasta el final de la guerra. Al finalizar ésta, algunos fueron hechos prisioneros y, luego, fusilados y otros lograron pasar al exilio en Francia, como tantos miles de republicanos. Allí se encontraron algunos orotavenses -Manuel González Pérez, Félix Sosa, Agustín Baeza, Estanislao Bello, Juan García Padrón...- que siguieron luchando, esta vez contra el nazismo en la resistencia francesa."
La Orotava a 15 de junio de 2006
(
*) Concejal de Iniciativa por La Orotava (IpO)NOTA ACLARATORIA:
Les comunicamos que, respecto a la nota de prensa remitida en la mañana de ayer jueves 15 de junio bajo el título: "El Ayuntamiento asume las propuestas de IpO sobre la guerra civil y la recuperación de la memoria histórica", queremos especificar que cuando se habla de que se aprobó una "Comisión de investigación sobre todos estos hechos" hay que especificar que lo que se aprueba en realidad es iniciar los pasos, poniéndose en contacto con la Facultad de Historia de La Laguna, entidades que trabajan estos temas a nivel estatal, etc con el fin de comenzar un proceso de investigación en ese sentido y siempre con carácter supramunicipal, pues La Orotava no tendría medios ni capacidad para ello.
Muchas gracias
Agapito de Cruz Franco
SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN DE INICIATIVA POR LA OROTAVA