LA LAGUNA CAMINA
MERCED A LAS FÉMINAS
Fidel
Campo Sánchez
Nosotros, y previamente, para evitar que nos
califiquen de ser proclives a CC., cúmplenos manifestar que somos socialistas y
soberanistas. Pese a que con el tiempo intuimos que
la soberanidad de Canarias tendrá que utilizar el
camino de ese sui géneris
nacionalismo de CC., hoy considerado como nacionalismo
mercantilista que marcará senda de futuro para la unidad del nacionalismo.
La cuestión política en estos peñascos pasa por sensibilidades
femeninas al más puro estilo revolucionario de Ségolene
Royal, una mujer que fuera asesora de François Mitterand, quien se ha convertido en el revulsivo necesario
para que las mujeres tomen el poder e impriman esa impronta de múltiples
sensibilidades que necesita el mundo en la potenciación de valores que se han
ido perdiendo.
Aquí, en La
Laguna, mucho antes de la señora Royal, lo hemos
experimentado en las actuaciones del genio político de doña Ana Oramas y González Moro, quien ha sido capaz de desarrollar
y llevar a buen fin proyectos de peatonalización del
casco histórico, cuyo proyecto inicial se debe a la impronta artística de Pedro
González como alcalde o los aparcamientos de la Avenida de La Trinidad, desde la idea
original de José Segura Clavell, alcalde eficacia,
además, llevados a término por la oportunidad de las obras del Tranvía que
contribuyó a que se acelerara la importante función que está llamado a ejercer
en el tráfico y al comercio lagunero, en el devenir de los tiempos.
Pero hablando de sensibilidades femeninas no podemos
obviar de destacar a la concejala Julia Dorta,
delegada de fiestas, por el excelente y fino alumbrado navideño que luce La
Laguna centro, en las principales calles, y en todo el término municipal pese a los
muchos detractores, aquellos que se oponen a todo por sistema, ¡que haberlos haylos! En absoluto no duelen prendas al exclamar: ¡chapeau doña Julia!, pese a que demos más importancia a las
necesidades sociales que a los alumbrados navideños, carnavaleros o los
fabulosos dispendios en fiestas y fuegos artificiales. No obstante, como no se
trata de los que nosotros deseemos sino lo que democráticamente desea la
mayoría tenemos que decir: bienvenido sea todo aquello que en esta sociedad
pluralista se haga, bien medido y que previamente ha sido refrendado por el
pueblo soberano y en Aguere han optado por lo
acertado en la gobernabilidad que es la sensibilidad femenina que inspira y
legitima objetivamente en el desarrollo de capacidades para crear y recuperar
los valores perdidos en las incapacidades de los varones.
* LA LAGUNA