DESDE EL GUINIGUADA

 

METAMORFOSIS

 

Félix M. Arencibia

 

Las lluvias al fin han bañado generosas el cuerpo reseco de nuestro Archipiélago apagando finalmente a la majadera y estéril sequía. Bencomo Marrero salió el fin de semana, con cierto temor a las fuertes lluvias, a disfrutar de la obra literaria “Metamorfosis” (1915) del escritor checo Franz Kafka (1883-1924). La representación la llevó a cabo el grupo catalán La Fura dels Baus que lo hizo sobre una adaptación de Javier Daulte. La puesta en escena resultó brillante con la combinación del video y la presencia directa de los actores. A Bencomo le hubiera agradado algo más sencillo e intimista teniendo en cuenta el contenido de la obra. Recuerda como nuestro maestro Gabriel García Márquez ha comentado repetidas veces cómo le resultó determinante la lectura de “Metamorfosis” al ver la libertad con que se expresaba Franz Kafka.

 

En “Metamorfosis”, La Fura dels Baus trata de actualizar el relato de Kafka en la que su protagonista Gregor Samsa, tras trabajar para mantener a su familia, un día amanece convertido en una especie de cucaracha gigante. En el primer momento le preocupa no poder ir al trabajo, se ve sumido en su propia impotencia que le hace incapaz de reaccionar. Su familia, que al principio queda perpleja y dolida porque no tiene quien le mantenga, pero que ante el comportamiento enfermizo de Gregor termina abandonándolo y dejándolo morir. La versión de La Fura es aún más dura al adaptarse a la realidad actual. Muestra todo el progresivo desprecio egoísta de la familia hacia el hijo que ya no le es rentable. Proponen que se marche de la casa para que no moleste a los inquilinos ni a ellos. La propia madre termina siendo la mano ejecutora de su muerte.

 

Las interpretaciones que se han hecho de “Metamofosis” han resultado numerosas. Desde la del intento de adaptación del individuo a la sociedad en la que muchas veces resulta mutilado emocionalmente. También la del pensamiento único colectivo, creado por unas élites al servicio de poder dominante, que se impone al  individuo que sufre la discriminación si no se adapta a la manada. Todo ello lleva en el presente a una serie de enfermedades mentales: trastornos bipolares, esquizofrenia, alzheimer, ataques de ansiedad, depresión… El que no sigue los preceptos de pensamiento dominante se convierte en un “bicho raro” como lo pasó a Gregor el protagonista de “Metamorfosis”.

 

Bencomo no olvida la situación de nuestro teatro: la de los autores y grupos. Se promueven las obras que venidas de fuera, pero no se apoya lo suficiente a nuestra dramaturgia y a nuestra cultura en general. Nuestros autores y grupos necesitan los suficientes estímulos para reflejar en la escena nuestra peculiar forma de nuestra cultura. El viejo profesor queda prendido de unos versos de nuestra poeta Mª Jesús Alvarado de su poemario “Extraña estancia”: “Ando sola por esta extraña estancia / sin saber por qué vine, ni cuando me iré”.

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “Bencomo no olvida la situación de nuestro teatro: la de los autores y grupos. Se promueven las obras que venidas de fuera, pero no se apoya lo suficiente a nuestra dramaturgia y a nuestra cultura en general. Nuestros autores y grupos necesitan los suficientes estímulos para reflejar en la escena nuestra peculiar forma de nuestra cultura.”