LAS MIGRACIONES EN CANARIAS

Escogimos la palabra migración porque indica el desplazamiento de personas para cambiar su lugar de residencia, tanto si sale de su lugar de origen (emigrante) como si se establece en otro (inmigrante). Quien se ve obligado/a a abandonar su entorno se siente emigrante y quien pretende diferenciar al que procede de fuera lo llama inmigrante. En estos momentos, el término de "inmigrantes" está siendo utilizado por las autoridades y los medios de comunicación para referirse únicamente a lxs africanxs, relacionándolos intencionadamente con la "ilegalidad", "la delincuencia", "la invasión", etc. Pero esta manipulada versión de la migración obedece al interés de presentar a las víctimas como culpables y poder así legitimar el mal trato que se les da, provocar el rechazo y el miedo. Por este motivo y ante la alarma social que se viene fomentando, las asociaciones y colectivos comprometidas con los derechos humanos queremos en primer lugar exigir el respeto a las personas y en segundo, aclarar ciertos tópicos falsos.

La migración es un derecho humano.

El artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que: "Toda persona tiene derecho a circular libremente y elegir su lugar de residencia dentro de un país, incluido el suyo, y a regresar a su país". Cuando sufrimos de hambre, de miseria, de desempleo, o nuestra vida peligra por las guerras o las políticas represoras, siempre las personas hemos salido hacia otras tierras en busca de mejor vida. Es la Historia de la Humanidad y ha sido la Historia repetida de las Islas Canarias. ¿Quién no tiene algún familiar que emigró a Venezuela, Cuba, Uruguay, Holanda, Suiza, Sahara Occidental y otros países? ¿Por qué se fueron nuestros antepasados y sobre todo, cómo se fueron? Para aquellxs que lo desconozcan, muchos pueblos latinoamericanos fueron fundados por canarixs y una gran mayoría zarparon en barcos clandestinos arriesgando su vida en el mar porque las leyes del momento no les facilitaban otras opciones. Se marchaban fundamentalmente hombres jóvenes, aunque también se atrevieron algunas mujeres y niñxs. Hasta la década de los 70, momento en que empieza a despuntar el turismo, CANARIAS FUE UNA TIERRA DE EMIGRANTES, ES DECIR, DE INMIGRANTES EN OTROS SITIOS.

Lo que hay que frenar es el modelo de desarrollo capitalista.

La clase política nos está ofreciendo una información parcial en el número de inmigrantes llegados a Canarias. Del mes de enero al presente suman 9000 las personas africanas venidas en pateras y las islas cuentan con una población residente de 2 millones. Y con estas cifras alertan a la gente con mensajes xenófobos de "aquí no cabe nadie más". Lo que no nos cuentan es que a Canarias llegan al año más de 9 millones de turistas (tan sólo en el mes de marzo de 2006 hubo 944 mil turistas). Tampoco aclaran que la mitad de la población inmigrante que se asienta en las islas proviene de los países europeos, un 40% de países latinos y MENOS DEL 10% DE PAÍSES AFRICANOS. Pero es que además de las 9 mil personas que han llegado en pateras, más de 5 mil ya han sido trasladadas a la península y en el 2005 MENOS DEL 1% CONSEGUIÓ QUEDARSE AQUÍ (estas cifras fueron confirmadas por el Delegado del Gobierno, José Segura, en una conferencia sobre la inmigración africana impartida el 30 de marzo de este año).

De esta forma, quienes pertenecen o defienden que no cabemos todxs suelen situarse y pertenecer a los órganos e instituciones que tienen el poder. Una manera de eludir el cuestionar el modelo social en el que vivimos, verdadero responsable de que las personas se vean obligadas a cambiar de territorio. Los 500 individuos más ricos del mundo tienen ingresos más importantes que los 416 millones de personas más pobres del planeta, lo que refleja la desigualdad extrema que existe en la distribución de la riqueza, según el Informe 2005 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La llegada de miles de personas en cayucos y pateras es la consecuencia de la más cruda experiencia de miseria y hambre que sufren las comunidades africanas, empobrecidas durante siglos por la colonización económica de los países europeos. En 2001 había en el África subsahariana 100 millones de pobres más que en 1990. Según reconoce el propio gobierno español en el recién aprobado Plan África 2006-2008, África subsahariana es la región más pobre del planeta: la esperanza de vida al nacer es de 46 años y más de la mitad de la población subsahariana (300 millones de personas) sobreviven con menos de 1$ al día. Las guerras y el hambre no son fenómenos naturales como si una tormenta viniese, sino que aparecen por la acción premeditada de los gobiernos y multinacionales porque con ellas se consigue poder y riqueza. Por tanto, la erradicación de la pobreza sólo se alcanzará si se practica la justicia social. Todo para todxs.

Ni enfermedades ni delincuencia.

El próximo año hay elecciones autonómicas y la carrera política de los partidos se hace evidente en temas como el de la inmigración africana. Son demasiados los ejemplos de diferentes personalidades públicas que últimamente lanzan afirmaciones al aire sin ningún tipo de demostración práctica o científica. Es el caso de la vinculación que se viene estableciendo entre la inmigración africana, las enfermedades y/o la delincuencia. Las imágenes de quienes auxilian a los africanxs llegados en pateras o incluso de quienes les vigilan en los Centros de Internamiento de Extranjeros se asemejan en ocasiones a la del personal que trabaja con material nuclear (mascarillas, guantes, ropa aislante y hasta calzado protegido). Luego, la prensa y la clase política nos dan la explicación de que los inmigrantes que vienen en cayucos tienen un alto porcentaje de enfermedades tropicales. Sin embargo, los especialistas en la materia no corroboran lo mismo con sus investigaciones. El Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública, inaugurado el 2 de junio del presente en La Laguna, y los Hospitales de Canarias afirman que el 90% de las enfermedades que llegan son por los turistas españoles que viajan de vacaciones a lugares exóticos por todo el mundo, y no por la llegada de migrantes; que justamente por llegar en un viaje tan peligroso sólo lo hacen los más sanos, jóvenes y fuertes. Incluso el 30% que viene con alguna enfermedad resulta ínfimo e irrelevante, ya que si se nos hiciera a nuestra población superaría ese porcentaje. En unas declaraciones recientes (La Opinión, 25 de mayo), el director del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de La Laguna, destacó que "la principal enfermedad tropical es el hambre". El otro ingrediente de la bomba cargada de racismo que utilizan las autoridades es el anuncio de la lucha contra la delincuencia organizada cada vez que tratan de algún tipo de medidas referidas a la inmigración irregular. ¿Pero es que de verdad alguien se imagina a un terrorista viajando a la deriva 2 semanas en una patera, que en un alto porcentaje de casos no consigue alcanzar la otra orilla? ¿Por qué no hablaron de los extranjeros británico (como PALMER), mafioso de antigüedad, dueño de gran parte del sur de Tenerife o yugoslavo (¿ ) reclamado por las autoridades internacionales por crímenes contra la Humanidad? ¿Será porque obtenían algún beneficio con el silencio? El propio delegado del Gobierno ha ratificado en diversas ocasiones el carácter pacífico de lxs africanxs en las islas.

La solución es social no militar

Ningún muro, alambrada, barco o avión militar va a impedir que miles de personas sigan pensando que más vale morir en el intento que morir de desesperación en sus lugares de origen. Y en conclusión toda medida que pretenda blindar las fronteras no hará sino aumentar el número de muertes. Nosotrxs entendemos que las soluciones a este problema deben redundar en la mejora de las condiciones de vida de lxs africanxs, por lo que es imprescindible que:

Fuente: Raquel Pérez Brito