DESDE EL GUINIGUADA

 

MINAS DE ORO TURÍSTICAS

 

Félix M. Arencibia

 

    Otro día más de invierno vestido de azul, espejo donde se mira nuestro Archipiélago inconformista. Doramas Martín, el veterano escritor, quiere hoy compartir su reflexión con su amigo palmero Tanausú Concepción, referida a lo que ha significado  para nosotros el monocultivo turístico. Hola amigo Tanausú:

 

    Espero que tú y tu familia se encuentren bien en esa localidad tan linda y alejada que es Garafía. El otro día meditaba lo que ha supuesto de Maspalomas y La Playa del Inglés y otros lugares turísticos de nuestro Archipiélago para la economía de nuestras islas y la familiar. Recuerdo que los finales de los cincuenta y principio de los sesenta todavía era una especie de pequeño desierto abandonado con una hermosa charca llena de gran riqueza de plantas y animales. Junta ella se perfilaba estampado con el sol o la luna de fondo su maravilloso palmeral. También era una zona donde predominaba el cultivo del tomate. Aquellos terrenos áridos que desde el punto de vista medioambiental eran muy importantes, desde el económico tenían poco valor. Luego, a lo largo de los sesenta y posteriormente se convirtieron en una mina de oro.

 

    Sí, amigo Concepción esos arenales han sido explotados a lo largo de décadas en beneficio de unos pocos paisanos y capitales multinacionales. Es verdad que nos ha dado trabajo y algo de riqueza, pero la mayoría se ha ido fuera y no se ha invertido aquí. A lo largo de nuestra historia, querido Tanausú, los monocultivos como la caña de azúcar, el vino, la cochinilla, el plátano nos beneficiaron algo,  pero luego cuando se han agotado o se los han llevado a otros lugares nos hemos quedado sufriendo la hambruna y el destierro de la emigración masiva. Casi nunca hemos sido dueños de nuestro presente para poder planificar el futuro, al igual que ha pasado con la riqueza que ha significado el turismo en las distintas islas.

 

    La mayoría de nosotros hemos sido muy poco favorecidos e incluso una cuarta parte de nuestra población sigue en la pobreza. Todavía tenemos la oportunidad de que el futuro sea nuestro invirtiendo en agricultura biológica y de alta tecnología, industrias derivadas,  informática, una flota pesquera moderna para faenar en el banco canario-sahariano, en energías renovables… Parte de las ganancias generadas por el turismo pueden ser invertidas en asegurarnos un futuro próspero, en libertad y en paz. Esto es difícil mientras que privilegios como RIC sea sólo para codiciosos  autóctonos y extranjeros y no para la modernidad de nuestro país y la mayoría de su gente. Por suerte, todavía nos quedan islas como la de La Palma que no ha sido sobreexplotada, al contrario que otras islas en las que se está destrozando rápidamente nuestro medio ambiente. Bueno, Tanausú, me despido y te deseo salud. Te dejo con estos versos de nuestro poeta Francisco Tarajano: “Dicen adiós la gaviotas / agitando sus pañuelos / mi adiós me lo guardo dentro…”

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “Parte de las ganancias generadas por el turismo pueden ser invertidas en asegurarnos un futuro próspero, en libertad y en paz.”