MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES:
DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE COALICIÓN CANARIA-NUEVA CANARIAS, SOBRE LA POSICIÓN DEL GOBIERNO ESPAÑOL CON RELACIÓN A LOS ACTOS DE REPRESIÓN COMETIDOS POR LAS FUERZAS DE ORDEN MARROQUÍ EN LA ZONA DEL SÁHARA OCCIDENTAL Y EN MARRUECOS CONTRA LA POBLACIÓN SAHARAUI.
PROPUESTA DE MOCIÓN TRANSACCIONAL SOBRE LA REPRESIÓN MARROQUÍ EN EL SÁHARA
Por ello, el Congreso de los Diputados insta al Gobierno español a:
1. Expresar su rechazo a las medidas represivas ejercidas por Marruecos en los territorios ocupados del Sahara Occidental.
2. Transmitir al Gobierno de Marruecos la petición de puesta en libertad inmediata de los defensores de los derechos humanos Aminetu Haidar y Alí Salem Tamek, así como la exigencia del respeto a los derechos individuales de detenidos y procesados y la exigencia de la debida transparencia en las situaciones de detención y procesamiento.
3. Solicitar la intervención de la ONU, de la Unión Europea y de la Unión Africana para que se reestablezca la legalidad internacional y el respeto a los derechos humanos en el territorio del Sahara Occidental.
4. Instar al Gobierno de Marruecos a permitir el acceso permanente de observadores internacionales, representantes de organizaciones de defensa de los derechos humanos y prensa internacional al territorio del Sahara Occidental. En el mismo sentido, se expresa el malestar por la expulsión del territorio de representantes institucionales y sociales españoles.
5. Instar al Gobierno de Marruecos a responder a la decisión adoptada por el Frente POLISARIO en relación con la liberación de los presos marroquíes para que en justa correspondencia ponga en libertad a los 150 presos de guerra y detenidos políticos saharauis, y asimismo facilite la investigación de los más de 500 desaparecidos.
6. Apoyar los legítimos derechos de la población saharaui a ejercer su derecho de autodeterminación mediante referéndum. Expresar el total apoyo a todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, y en especial la 1495 aprobada por unanimidad y que constituye el consenso de la comunidad internacional para garantizar una solución justa y duradera de este conflicto. Asimismo solicitar de Naciones Unidas mecanismos que garanticen la seguridad de la población del Sahara Occidental hasta la celebración del referéndum.
7. La defensa activa de los puntos anteriores en los foros internacionales, ante los países de la región, ante las partes implicadas y especialmente ante el gobierno de Marruecos.
8. Continuar impulsando un alto grado de interlocución con las partes y Estados vecinos para colaborar en la solución del conflicto. Así mismo instamos al Gobierno a que promueva la prorroga de la MINURSO en los territorios ocupados.
9. El Congreso de los Diputados se congratula por los nombramientos del Enviado Personal del Secretario General de la ONU y el Representante Especial responsable de MINURSO
(Número de expediente 173/000081.)
Moción del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria- Nueva Canarias, sobre la posición del Gobierno español en relación con los actos de represión cometidos por las fuerzas del orden marroquí en la zona del Sáhara Occidental y en Marruecos contra la población saharaui. Para la defensa de la moción tiene la palabra el señor Rodríguez. (Rumores.) Señorías, el Pleno continúa. El orador puede hacer uso de la palabra. Adelante, señor Rodríguez.
El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: Señor presidente, señorías, discutimos esta tarde una moción consecuencia de una interpelación que hice al ministro de Asuntos Exteriores el pasado mes de julio en relación con los graves hechos producidos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental por las fuerzas del orden del Reino de Marruecos. A pesar de los meses transcurridos, la presentación y la discusión de esta moción hoy aquí tiene sentido porque, desgraciadamente, se mantiene la actualidad de los hechos denunciados el pasado mes de julio ya que las autoridades del Reino de Marruecos, lejos de cesar en ella, mantienen esa estrategia represiva y, si cabe, se agrava por la huelga de hambre que mantienen decenas de presos en las cárceles de los territorios ocupados y del resto del territorio de Marruecos; decenas de personas que como mecanismo de protesta utilizan este instrumento de la huelga de hambre que está lesionando gravemente la situación de salud de muchos de ellos, por lo que quizá pronto, desgraciadamente, tendremos malas noticias de la evolución de esta medida de protesta de los presos políticos saharauis.
En los últimos meses las autoridades marroquíes han reiterado la negativa a aceptar visitas de 5450 organizaciones no gubernamentales, de representantes políticos y sociales de distintos estamentos del Estado español, expresando una vez más el Gobierno del Reino de Marruecos una estrategia de intransigencia en relación con la solución del conflicto del Sáhara Occidental. Quizá las únicas novedades en estos meses están referidas a que, por fortuna, Naciones Unidas ha nombrado, a través de su secretario general, un representante personal para este conflicto, así como al responsable de la Minurso en el territorio del Sáhara ocupado. Pero el hecho más relevante y que expresa una vez más que solo una de las partes está dispuesta a ceder, a generar condiciones para el acuerdo, ha sido la medida unilateral tomada por el Frente Polisario de liberar 450 presos de guerra que permanecían en los campamentos saharauis desde hace décadas. Insisto, se pone en evidencia que en estos años solo la parte saharaui ha intentado mecanismos de aproximación, intentos de acuerdo, medidas unilaterales para facilitar el entendimiento. Después de esta iniciativa de los saharauis, parece razonable exigir la correspondencia del Gobierno de Marruecos, que debiera proceder a liberar a los más de 150 presos de guerra que permanecen en las cárceles marroquíes y facilitar la investigación sobre los centenares de personas desaparecidas en estos años.
Por todo ello, tiene sentido, señorías, mantener la moción que hoy discutimos aquí, porque es preciso que esta institución, el Parlamento, el Congreso de los Diputados, se posicione e inste al Gobierno de España a tomar cartas en el asunto sobre los graves hechos acaecidos en los territorios ocupados, sobre la grave situación de la población saharaui y sobre la necesidad de actuar de manera nítida, clara y sin ningún tipo de confusión a favor de un proceso de paz que acabe con los treinta años de marginación de este pueblo, a pesar de tener de su lado la legalidad internacional.
Por eso nos parece importante que hoy podamos consensuar en esta Cámara un conjunto de medidas que insten al Gobierno de España a tomar iniciativas sobre este conflicto y que son las siguientes. Condenar y rechazar la represión que Marruecos está ejerciendo sobre la población en los territorios ocupados. Exigir al Gobierno de Marruecos la libertad de los presos políticos, especialmente de dos líderes de los derechos humanos de ese pueblo, Aminatou Haidar y el señor Tamek, que en estos momentos están encarcelados junto con casi 40 personas más. Solicitar la intervención de Naciones Unidas, de la Unión Europea y de la Unión Africana para que se restablezca la legalidad internacional y se respeten los derechos humanos en los territorios ocupados. Promover el acceso permanente de observadores internacionales, prensa y representantes de instituciones que posibiliten una visualización neutral de los hechos y de las condiciones de vida en los territorios ocupados. En este mismo sentido, expresamos en esta moción nuestra condena y nuestro malestar por la expulsión reiterada por las autoridades marroquíes de representantes de instituciones y organizaciones sociales del Estado español que han intentado, sin ninguna posibilidad, visitar los territorios ocupados, y habría que decir que ni siquiera el compromiso que se adquirió para que una Comisión de este Congreso de los Diputados visitara los territorios ocupados se ha podido concretar, o al menos no tenemos noticias, lo que pone en evidencia una vez más la intransigencia del Gobierno de Marruecos.
Asimismo, en esta resolución exigimos que se apoye activamente el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui a través de un referéndum libre. Expresamos nuestro apoyo incondicional a las resoluciones del Consejo de Seguridad y de manera especial a la 1495, establecida por unanimidad el pasado año 2003 y que constituye el consenso internacional para sacar este conflicto del agujero en que se encuentra desde hace treinta años. Asimismo incorporamos en esta resolución la defensa activa de este conjunto de contenidos en los foros internacionales, en la región y en las partes en conflicto para facilitar su solución.
Decía al principio que se habían producido un par de hechos positivos y que había que hacer constar. Hoy, después de una larga discusión con los grupos parlamentarios, hemos logrado, a través de una moción transaccional que entregaré a la Mesa, un acuerdo que posibilita que esta Cámara saque adelante por unanimidad una resolución que inste al Gobierno de España a tomar cartas en el asunto en este importante conflicto. Estas cuestiones que incorporamos hacen referencia a ese hecho relevante y unilateral que ha decidido el Polisario, y que es la liberación de 450 presos de guerra que estaban en las cárceles saharauis desde hace mucho tiempo y que necesariamente debiera tener, en coherencia, una respuesta de las mismas características por parte de las autoridades marroquíes, liberando 150 presos de guerra que permanecen en las cárceles marroquíes y facilitando la investigación de más de 500 personas desaparecidas en estos años.
También nos congratulamos por los nombramientos realizados por Naciones Unidas en relación con el representante especial de la Minurso en la zona, así como por la designación del representante personal del secretario general. Instamos también al Gobierno de España a que continúe promoviendo el diálogo entre las partes para tratar de facilitar la solución de este conflicto.
Señorías, hoy tenemos la posibilidad de enmendar la pasividad y la falta de decisión que han tenido las instituciones españolas en relación con este conflicto, lo que puede ser un rayo de esperanza para un pueblo que se merece todo nuestro respeto y consideración. Tenemos una deuda histórica, jurídica y moral con el pueblo saharaui, y la resolución que hoy proponemos por consenso reconoce sus derechos y llama la atención a Marruecos de manera clara y contundente e insta a Naciones Unidas a tomar cartas en el asunto respecto a la represión y al conflicto político de fondo, y no puede ser otra la solución más que la decisión libre y democrática del pueblo del Sáhara de ejercer el derecho a la autodeterminación. Entrego la propuesta transaccional a la Mesa. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Rodríguez. La Mesa y la Presidencia suponen que si hay una enmienda transaccional que ha sido pactada por todos los grupos podemos modificar el orden del debate. ¿Mantenemos el orden del mismo? (Pausa.) Mantenemos la defensa de cada una de las enmiendas.
En primer lugar, el Grupo Parlamentario Popular. Señor Moragas, adelante.
El señor MORAGAS SÁNCHEZ: Gracias, señor presidente. Señorías, hoy puede ser un gran día para el pueblo saharaui y también para el pueblo español. Para el pueblo saharaui, porque yo creo que por primera vez en los últimos tiempos va a escuchar una voz firme y clarificadora de lo que representa esta Cámara, una voz de denuncia relativa a la represión que han sufrido en los territorios ocupados en los últimos tiempos. Esa es una buena noticia para el pueblo saharaui porque España es importante en su corazón y en la resolución del conflicto que lleva ya demasiado tiempo afectando a la vida de ese pueblo tan querido por el pueblo español. Y es importante para el pueblo español porque, a mí entender, si fructifica este acuerdo -estoy convencido de que así va a ser- en la moción que hoy debatimos, su sentir y su pensar mayoritario se va a ver fielmente reflejado en el texto de dicha moción. En definitiva, podríamos decir que hemos consensuado todos los grupos un texto que satisface el reclamo y el grito del pueblo saharaui, que está sufriendo, como todos ustedes saben, una represión inaceptable por parte de las fuerzas del orden marroquí en los territorios ocupados.
Este esfuerzo de consenso tiene un gran valor político, y yo me siento satisfecho, en nombre de mi grupo, porque en gran medida se ha conseguido sobre la base del texto de enmiendas que hemos presentado nosotros. Pero eso no quiere decir que gana el PP en esta votación sino que aquí gana el pueblo saharaui y gana el pueblo español por las razones que antes he explicado.
No les oculto a ustedes que el conflicto del Sáhara -lo saben perfectamente- ha suscitado y suscitará fuertes debates en esta Cámara, y no se trata en estos momentos de hurgar en la herida y recordar los errores que el Gobierno ha cometido en esta cuestión tan importante. El acuerdo de hoy no supone una oportunidad para hurgar en esos errores, que yo sintetizaría en una confusión de lo que es la diplomacia con un ejercicio de contorsionismo que el pueblo español no había entendido.
Por lo tanto, si se confirma el voto del Grupo Socialista en este acuerdo que hemos alcanzado, yo lo interpreto, si me permiten, señorías, como una rectificación; no una rectificación del Gobierno sino una rectificación del Grupo Socialista, que espero que traslade todo su peso político al Gobierno para que reconduzca la situación.
El Gobierno de España debe saber que puede y debe mantener buenas relaciones con Marruecos sin necesidad de traicionar ni los principios del consenso de la transición española -el principio de la neutralidad activa sobre el Sáhara era uno de ellos- ni al pueblo saharaui. No es necesario practicar la genuflexión para mantener buenas relaciones, no es necesario tener miedo a decir que no cuando se negocia y se mantienen relaciones con Marruecos. Todos los gobiernos democráticos lo han hecho y este Gobierno no debería hacer menos.
Ahora bien, lo de hoy no puede convertirse en un mero ejercicio retórico, y por ello les anuncio que mi grupo se ocupará de que se cumpla el contenido de esta moción que insta al Gobierno a actuar en una dirección muy clara y muy concreta. El punto 7 de la moción insta al Gobierno a la defensa activa de los puntos anteriores que se señalan en los foros internacionales y también insta al Gobierno a solicitar la intervención de Naciones Unidas para que cese la represión. Coincidirán ustedes conmigo en que esta moción es, por lo tanto, muy oportuna. Es muy oportuna en el tiempo, porque da la casualidad de que el presidente Zapatero, mañana, si mis informaciones son correctas, se dirigirá al pleno de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York y tendrá una oportunidad para medir la calidad del talante del que ha hecho gala durante tantas ocasiones y demostrar que escucha a esta Cámara. Los españoles esperamos que el señor Zapatero se dirija mañana a la Asamblea General de Naciones Unidas y a toda la comunidad internacional en los términos que refleja el texto que espero que aprobemos en unos minutos. Repito que hoy puede ser un día importante para el pueblo saharaui y para el pueblo español, y yo creo que todos nos debemos felicitar por ello. Muchas gracias, señor presidente. Muchas gracias, señorías. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Moragas. Esquerra Republicana. Señora Bonás.
La señora BONÁS PAHISA: Gracias, señor presidente. No voy a extenderme mucho porque ya hemos hablado mucho del Sáhara en esta Cámara. Hablar es muy fácil mientras las personas sufren y están en huelga de hambre. En esta Cámara ya se votó una resolución en la que se pedía una solución urgente, justa y definitiva, de acuerdo con la legalidad internacional, que respetase el legítimo derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Señorías, no es el momento de bonitos discursos, es el momento de que el Estado español intervenga, y hemos visto durante los últimos meses que esa capacidad de intervención es muy escasa.
Ha llegado el momento de que haya una política de Estado que respeten y consensuen los dos grupos mayoritarios, y el paso dado hoy puede ser un principio en esta dirección. Y ha llegado el momento de que reconozcamos que la capacidad del Estado español de dialogar con Marruecos es limitada. Marruecos se mantiene firme en su postura de no admitir dudas sobre su soberanía en el Sáhara Occidental y su postura difícilmente va a cambiar. Marruecos, como ustedes saben, no es una democracia y el camino a la democracia se construye con el bienestar y la erradicación de la pobreza. La democratización no es imponible, por consiguiente, no podemos esperar un cambio en la postura de Marruecos en un futuro inmediato.
Por otra parte, es evidente que el Estado español debe mantener una relación fluida con Marruecos, es vital para el Estado mantener las vías abiertas del diálogo, tenemos temas importantes que hay que tratar, como es el de la regulación del flujo migratorio, que requieren mantener la puerta abierta. En esas condiciones es muy difícil para España negociar una solución satisfactoria para Marruecos y justa para el pueblo saharaui. Es por ello que los esfuerzos deben dirigirse a una implicación más activa de la Unión Europea y de las Naciones Unidas. Debido a ello hemos presentado una enmienda de adición solicitando la presencia de las fuerzas de la Minurso indefinidamente hasta que se proclame el referéndum por el que el pueblo saharaui pueda ejercer su legítimo derecho a la autodeterminación, tal como fue decidido en 1991.
Creemos que ha llegado el momento de reconocer que el Estado español es incapaz de actuar según la voluntad de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas del Estado en el tema del Sáhara. Los ciudadanos y ciudadanas que Esquerra Republicana representa en esta Cámara reclaman una solución para el pueblo saharaui. Somos herederos, queramos o no, de la política de nuestros antecesores. Unas veces es un buen legado, como la integración en la Unión Europea, otras veces son páginas de vergüenza, como las del Rif, Guinea, Fernando Poo o el Sáhara, y nosotros, nuestra generación y posiblemente las venideras, debemos asumir estas vergüenzas y limpiarlas. Señorías, espero que sea el último debate sobre el Sáhara. Gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Bonás.
Grupo Socialista, señor Estrella.
El señor ESTRELLA PEDROLA: Señor presidente, señorías, para el Grupo Socialista es una satisfacción que por tercera vez en esta legislatura se produzca un debate sobre el Sáhara. Querría constatar, en primer lugar, un hecho. Si la acción de un gobierno comprometido con la solución de un conflicto que dura ya treinta años no es fácil, si la acción de un gobierno comprometido con seguir adelante con ese objetivo y, al mismo tiempo, fortalecer la relación con Marruecos no es fácil, tampoco lo es cuando se hace lo que no ha hecho ningún gobierno, que es la presencia activa de cuatro miembros del Gobierno por primera vez en la historia de este país en el Sáhara. Probablemente, lo fácil hubiera sido hacer lo que hemos visto en los últimos ocho años: estar enfrentados con Marruecos, hostigando a Marruecos y despreciar, ignorar absolutamente al pueblo saharaui. No hubo un solo representante de los gobiernos anteriores que recibiera a los saharauis, la ayuda al pueblo saharaui cayó de 2002 a 2003, ahora se ha duplicado sobre 2003.
Aquellos que ahora han descubierto las piedras y las arenas del Sáhara eran los que lo ignoraban y lo despreciaban. Seamos serios. Bienvenidos todos al consenso sobre algo que para el Grupo Socialista ha sido desde hace muchos años un compromiso y es que el pueblo saharaui tiene derecho a su autodeterminación y que esa autodeterminación se tiene que ejercer a través de un referéndum libre. Con el Gobierno anterior, siendo además presidente del Consejo de Seguridad, se promovió una nueva resolución que intentaba buscar una luz pero que, al mismo tiempo, establecía una condición, que era la necesidad de un acuerdo entre las partes. Tenemos que trabajar para lograr ese acuerdo y ese es el objetivo del Gobierno.
Se ha hablado aquí de neutralidad. Dejémonos de historias: ante el sufrimiento de un pueblo no se puede ser neutral. Tenemos que ser imparciales, pero no se puede ser neutral, hay que estar comprometido, por eso se ha duplicado la ayuda al pueblo saharaui, por eso el secretario de Estado de Cooperación ha estado tres veces en los campamentos. Eso no había ocurrido nunca, ese es un compromiso activo donde no se es neutral ante el sufrimiento y ante la injusticia. Por eso se ha declarado que rechazábamos totalmente la represión y los actos que se habían producido recientemente en Marruecos y en el Sáhara. Por eso estamos pidiendo la liberación de todos los detenidos. Por eso estamos pidiendo también que haya la mayor transparencia en los procesos en torno a esas personas. Por eso estamos pidiendo que representantes de las organizaciones de juristas y de derechos humanos puedan visitar la zona, como estamos pendientes también de que lo pueda hacer el propio Parlamento español. Ese es el compromiso.
Dejémonos de demagogias y de retóricas, hay un compromiso de toda la Cámara. No defraudemos a los saharauis diciendo que aquí se hacen equilibrios en el alambre. Equilibrios se hacen cuando se tiene una oposición comprometida y se está yendo allí a dar la cara en los campamentos, cosa que no hizo nadie. A mí me hubiera gustado que quien lideraba al partido del Gobierno en la legislatura anterior o al menos el ministro de Exteriores de ese Gobierno hubiera recibido a los representantes del pueblo saharaui. Eso era compromiso, eso se está haciendo ahora y eso es lo que vamos a seguir haciendo desde el Partido Socialista, porque la realidad -seamos conscientes- es que el pueblo saharaui lleva ya más de treinta años de sufrimiento y eso lleva a un pueblo a la desesperación, desesperación en tal grado que, probablemente, como consecuencia de eso algunos dirigentes se echan en los brazos desesperados de quien los ha ignorado y despreciado durante esos ocho años de mandato.
Ahora ese compromiso activo del Gobierno ha favorecido, por ejemplo, que se nombre a un representante personal del secretario general de Naciones Unidas para intentar desactivar el conflicto, ha permitido que se nombre ya a un nuevo jefe de la Minurso y va a permitir que se cree la masa crítica para garantizar en el mes de octubre la prórroga del mandato de la Minurso. Ese es nuestro compromiso y es el consenso que se expresa en el texto que aprobamos muy a gusto el Grupo Socialista con el Gobierno y con la acción del Gobierno en esta ocasión. Muchas gracias. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Estrella.
En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Mixto, el señor Rodríguez. Adelante, por favor. El señor RODRÍGUEZ SÁNCHEZ: Gracias, señor presidente. El Bloque Nacionalista Galego va a apoyar claramente la iniciativa de Coalición Canaria, transaccionada finalmente por todos los grupos parlamentarios. Y lo vamos a hacer porque pensamos que es urgente que el Gobierno del Estado español sea instado a que denuncie la situación represiva que está viviendo el pueblo saharaui, una situación represiva que se lanza sobre ese pueblo precisamente por luchar por su libertad de carácter colectivo. Pensamos también que es importante que el Gobierno del Estado español denuncie y combata la violación de los derechos humanos en el territorio del pueblo saharaui por parte de una potencia que está actuando como potencia colonial, como Marruecos. Intenta que salga legitimada una posición a todas luces ilegítima, que viene tratando de apropiarse del territorio saharaui desde hace ya bastantes años.
Realmente, la historia de opresión del pueblo saharaui merece un compromiso de este tipo y sobre todo merece acuerdos de carácter internacional, en concreto la Resolución 1495, una resolución unánime de un organismo internacional que debería funcionar no solamente con más prontitud, sino también con una disposición de hacer cumplir las resoluciones en todo caso y en concreto las que benefician abiertamente la democratización de los pueblos y también que se expresen con libertad los pueblos que hasta ahora no tienen Estado. En este sentido, la recuperación de este marco de legalidad internacional y recordarlo continuamente nos parece que es una de las grandes armas que hay en la política internacional. Por eso además vemos muy justo y muy lógico que el Gobierno del Estado español actúe no solamente apoyándose en estas resoluciones de la ONU, sino también a través de la organización trasnacionalizada a la que pertenece, que es la Unión Europea, y por supuesto sin olvidar la importancia que la Unión Africana tiene para ese continente y su participación decisiva en la solución de los conflictos.
Acabo, señor presidente, diciendo que para el Bloque Nacionalista Galego estamos ante un caso claro de expresión de la voluntad política de un pueblo, el pueblo saharaui, que contra viento y marea estuvo demostrando durante prácticamente más de treinta años que desea existir como pueblo definido y por lo tanto tener un papel en la historia con un Estado propio. Deseamos que el derecho de autodeterminación se ejerza en éste como en muchos otros casos y que dé pie precisamente a que aparezca en todo su esplendor un pueblo hasta ahora negado, censurado y reprimido como es el pueblo saharaui.
Desde luego hacemos gran hincapié en que esta iniciativa contribuya como un grano de arena fundamental a que no solamente Marruecos tenga que democratizarse, sino sobre todo y muy especialmente a que el pueblo saharaui ocupe ese lugar en la historia que merece como pueblo libre. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Rodríguez.
Por el Grupo Parlamentario de Izquierda Verde- Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds, señor Herrera.
El señor HERRERA TORRES: Gracias, señor presidente. Son muchas las noticias que nos llegan del Sáhara: hace apenas unos días, el 9 de septiembre, Amnistía Internacional denunciaba precisamente el trato que están recibiendo los presos; el martes 19 de julio la detención de Alí Salem Tamek... Tengo multitud de recortes de prensa. Lo cierto es que desde hace más de 3 meses el guión de las cosas en el Sáhara ha cambiado. Había que pensar que precisamente aplicando la estrategia de ganar tiempo acabaría pasando lo que ellos calculaban: que Marruecos ganaría, que la marroquinidad del Sáhara sería una realidad y que los jóvenes que habían enseñado y educado en las escuelas marroquíes acabarían aceptando precisamente la marroquinidad que la legislación internacional no reconoce.
Lo cierto es que la voluntad, la obcecación de todos los saharauis, pero especialmente los jóvenes saharauis del interior, ha querido precisamente que el cálculo de las autoridades marroquíes no fuese realidad. Algo se ha salido del guión y ese algo que se ha salido del guión ha sido precisamente la voluntad de los saharauis. En este contexto lo que acontece es que hay una represión sin precedentes del Gobierno marroquí, que precisamente lo que hace es encarcelar, saquear barrios e incluso violar.
Ante esta situación, con esta moción, con las reiteradas peticiones de comparecencias y con las proposiciones que hemos presentado, lo que tenemos que preguntarnos es si vale continuar con la política de la equidistancia. Nuestro grupo parlamentario entiende que no, que no se puede hablar de puentes con aquellos que vulneran los derechos humanos, que no se puede decir que tienen que dialogar y tienen que entenderse aquellos que encarcelan con aquellos que simplemente están expresando su opinión. Por eso, nuestro grupo parlamentario entiende que hoy el Congreso debe precisamente condenar y expresar su repulsa a la represión que está habiendo en los territorios ocupados, que se debe exigir el cese inmediato de la represión, que se debe de pedir la intervención de la comunidad internacional.
En este contexto es en el que entendemos que precisamente lo que está en cuestión es la política de la no intervención o de la equidistancia. Está en cuestión respecto al Gobierno y también respecto al Parlamento. Cuando decimos que simplemente tienen que ponerse de acuerdo para ver si hacemos un viaje, lo que estamos haciendo es desautorizar uno de los principios de la intervención en la política precisamente para mejorar la calidad de vida y la vida, para impedir que no se respeten los derechos humanos. Por tanto, si decimos que no vale la equidistancia para el Gobierno, tenemos que decir también que no vale la equidistancia para el Congreso, que lo que hace falta es exigir viajes, viajes en tiempo y forma, que permitan visitar la cárcel Negra, que permitan un margen de maniobra absoluto.
Por tanto, cuando aprobamos la moción -y nuestro grupo avala el hecho de que nos hayamos podido poner de acuerdo- lo que decimos es que es necesario acabar con la política de la equidistancia para el Gobierno, para el Congreso y también para las posibles visitas. Porque imagínense ustedes la imagen que daríamos cuando, por ejemplo, el Congreso norteamericano visitase el Sáhara y el Congreso español aún no lo hubiese hecho. Sin lugar a dudas, tiene que cambiar la política de equidistancia, tiene que cambiar la política que hubo en el pasado cuando el Sáhara era un peón más en las malas relaciones con Marruecos; tiene que cambiar en definitiva la política española hasta el momento, que habla mucho sobre el Sáhara pero que treinta años después aún no ha solventado esos problemas.
Ya acabo, señor presidente, porque entiendo que el tiempo es oro y más en una noche como ésta. Nuestro grupo entiende que esta moción es un paso adelante, un paso adelante que supone aparcar la equidistancia, aparcar la real politic, que lo que hace es dejar por el camino, dejar en un cajón los derechos de todo un pueblo, que por poco peso demográfico que tenga tiene todo el derecho a ser lo que es: un pueblo. La pregunta que nos tenemos que hacer hoy es hacia dónde vamos. Nuestro grupo cree que ha habido muchas propuestas, muchas mociones y proposiciones no de ley, pero hoy esta transacción es un paso adelante, porque todo el mundo se mueve. Lo que va a suponer es obligación sin lugar a dudas para el Congreso, para que no esperemos a que circunstancias benignas favorezcan un viaje que hoy no se puede dar, y sobre todo para que el Gobierno actúe en consecuencia.
Nuestro grupo ha mantenido una postura afable con el ministro Moratinos, con una excepción: la excepción de la política en torno al Sáhara Occidental. Entendemos que es una piedra en el zapato del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en su política exterior y lo que queremos es que con la moción de hoy, con las peticiones de comparecencias, con las proposiciones no de ley que hemos presentado, el Gobierno empiece a cambiar su postura, que aparque la equidistancia y que se implique a fondo, porque en el Sáhara están pasando cosas muy graves y un gobierno que lucha por la democracia lo que tiene que hacer es arremangarse y no esperar a que las partes se pongan de acuerdo, tiene que exigir que se respeten los derechos humanos y las resoluciones de Naciones Unidas. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Herrera.
Grupo Vasco, señor Erkoreka.
El señor ERKOREKA GERVASIO: Gracias, señor presidente. La moción del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria la verdad es que no puede ser más oportuna y pertinente. No puede ser más oportuna porque los terribles sucesos que desde la pasada primavera están teniendo lugar en el territorio ilegalmente ocupado por Marruecos en el Sáhara Occidental, con graves e indiscriminadas violaciones de derechos fundamentales que todos hemos tenido ocasión de conocer a través de los medios de comunicación, con terribles episodios de represión, de maltratos e incluso de torturas, han traído desgraciadamente, por enésima vez, el conflicto saharaui al primer plano de la agenda política e informativa. Y por si ello no fuera suficiente, el arbitrario rechazo del que han sido objeto las delegaciones de representantes políticos que han querido entrar en el territorio ocupado a través de El Aaiún para expresar al pueblo saharaui su solidaridad, no ha hecho sino acentuar la alarma, la preocupación y la inquietud social; una inquietud que se ha vivido con especial intensidad este verano en las miles de familias de todos los rincones de la geografía del Estado que han albergado a niños saharauis para ayudarles, como acostumbran a hacer todos los años, a paliar las durísimas condiciones en las que habitualmente se desenvuelven.
Pero además de oportuna, la moción es pertinente. Siempre es pertinente denunciar los atropellos y las injusticias, siempre es pertinente combatir las actuaciones unilaterales contrarias a la legalidad internacional y las violaciones de derechos fundamentales, pero lo es de manera especial cuando se tiene alguna responsabilidad directa o indirecta en la génesis de ese tipo de situaciones. Lo es, insisto, de manera especial cuando por acción o por omisión se ha contribuido a crear el estado de cosas en el que se producen esas situaciones.
El conflicto del Sáhara, señoras y señores diputados, no existiría o no estaría, al menos en las condiciones actuales, si en su día el proceso de descolonización se hubiese llevado a cabo correctamente y si después, además, todos hubiesen o hubiésemos actuado con la debida responsabilidad. No pretendo repartir culpas, sino apelar a la responsabilidad de todos, porque lo cierto es que Marruecos hoy sigue ocupando ilegalmente, contrariamente a las previsiones del ordenamiento internacional, un territorio sobre el que la comunidad internacional le niega soberanía y jurisdicción, y no solo la ocupa ilegalmente, como hemos dicho, sino que además se permite ejercer en ella actos de poder arbitrarios, represivos e, incluso, abiertamente contrarios a los derechos fundamentales y las libertades públicas, actos que son siempre repudiables pero de manera muy especial cuando se ejercen en circunstancias tan extremadamente irregulares, como es el caso.
La moción que hoy debatimos presenta en nueve puntos, en la fórmula finalmente consensuada, transaccionada entre todos los grupos parlamentarios, un conjunto de medidas que mi grupo parlamentario comparte totalmente. Incluye, en primer término, una toma de posición con respecto a lo que Marruecos está haciendo en los territorios ocupados, que no puede ser sino de rechazo de la actitud de Marruecos y de apoyo a la Resolución 1495 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Inmediatamente después de esta toma de posición, el texto de la moción finalmente aprobado insta al Gobierno a adoptar una serie de medidas tanto en relación con el Gobierno marroquí -algo imprescindible- como en relación con las distintas organizaciones internacionales en las que se estructura la comunidad internacional y que pueden adoptar decisiones en relación con el conflicto marroquí, principalmente la ONU, la Unión Europea y la Unión Africana. Además de pertinente y oportuna, la moción es, a nuestro juicio, correcta, está bien planteada. El texto final, como bien se ha puesto de manifiesto por algún portavoz anterior, hace una referencia expresa en su punto séptimo a las responsabilidades que en este ámbito asume el Gobierno del Estado, responsabilidades que también nuestro grupo parlamentario se compromete a controlar y a seguir muy de cerca para ver si la resolución finalmente se cumple en sus justos términos.
Por todo ello, mi grupo apoyará la moción y se compromete, como otros portavoces han anunciado ya, a hacer un seguimiento puntual de la acción del Gobierno para ver si los términos que finalmente resulten aprobados se llevan a efecto. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Erkoreka.
Finalmente, CiU. Señor Xuclà.
El señor XUCLÀ I COSTA: Muchas gracias, señor presidente. Señorías, intervengo brevemente en nombre del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió) para fijar la posición ante esta moción y, evidentemente, para anunciar el voto favorable ante una moción que es bueno recordar que es consecuencia de una interpelación del diputado Román Rodríguez a finales del mes de junio a la luz de unos acontecimientos muy concretos de represión y de violación de los derechos humanos. El gran sentido y la gran virtud de este texto, que creo que aprobaremos por unanimidad, es que da respuesta a los dos temas que se han planteado en este debate. Por una parte, da respuesta al largo debate de más de treinta años sobre los derechos del pueblo saharaui, pero también da una respuesta muy clara y contundente a los actos de represión que se han vivido durante estos últimos meses.
Esta moción no está presidida por lo que se ha venido a llamar una política de la equidistancia, sino claramente por un contenido correcto, preciso y yo diría también contundente, pero diplomáticamente correcto, ante estos episodios de vulneración de los derechos humanos, que debemos recordar que se han producido en estos últimos meses con una clara repercusión mediática pero también que hay dos generaciones de saharauis que bien en Tinduf o bien en los territorios del Sáhara han vivido claramente sin la plena capacidad de desarrollar sus derechos fundamentales.
Esta moción transaccionada entre los distintos grupos también recuerda en la línea de consenso de este Parlamento la necesidad de que la comunidad internacional dé una respuesta al problema saharaui, una respuesta que el conjunto de la comunidad internacional y de los organismos internacionales no ha sido capaz de dar después de más de treinta años de conflictos. Tenemos que decir que tampoco las partes han encontrado la solución a esta situación largamente enquistada. Podemos hablar de la responsabilidad de las partes, pero sin duda debemos hablar de responsabilidades muy distintas: debemos hablar de una parte que ha decidido liberar a todos los presos marroquíes y debemos hablar de otra parte que aún tiene pendiente el cumplimiento de resoluciones de organizaciones internacionales.
Pero después de las partes, después de los Estados vecinos con una clara implicación, justo después, España es la máxima responsable de tener una participación activa en la solución del conflicto, tiene una alta responsabilidad en tanto en cuanto ex potencia colonial. Por eso este grupo parlamentario aplaude cualquier iniciativa del Gobierno que vaya en la línea de encontrar una solución, desde el reconocimiento -cabe recordarlo también- de que esta solución no es fácil, y cuando se afirma que en un año se encontrará la solución al problema del Sáhara, esto forma parte seguramente de aquellas cosas que no se deben recordar, especialmente de los cien días de gracia de cualquier gobierno.
Esta es una situación compleja que requiere respuestas complejas. Por ejemplo, respuestas desde organismos internacionales, respuestas muy positivas que se tienen que valorar y que están valoradas en el texto de esta moción, como es la prórroga de la misión de la Minurso en el Sáhara. Seguramente sin la presencia de la Minurso, sin la presencia de las organizaciones internacionales la solución del conflicto y la vida para el pueblo saharaui serían aún más difíciles.
Quiero terminar, señor presidente, refiriéndome a dos aspectos. El ministro de Asuntos Exteriores comprometió a este Parlamento en forma activa -yo diría que proactiva- a visitar los territorios saharauis; seguramente lo comprometió violentando hasta cierto punto la autonomía que tiene para tomar sus propias decisiones. Como sea, y valorando positivamente la posibilidad de este viaje, quiero recordar que este Parlamento ha adoptado buenas iniciativas para materializarlo, pero estamos llegando a la mitad del mes de septiembre y no se ve posible en las próximas dos semanas. Creo que entre la palabra del señor ministro y la bondad -que sin duda la tiene- de este viaje -cerrando ya el paréntesis- deberíamos adoptar algunas medidas. Más allá de eso, con esta moción debemos recordar el contenido de la resolución 1495 de Naciones Unidas y debemos reivindicar su cumplimiento, el cumplimiento de una resolución que reconoce el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Xuclà.
Original de la web del Congreso en PDF
Corresponde a las páginas 5448 a 5455 -ambas inclusive-
Pa imprimir corresponden a las páginas 47 a 52 -ambas inclusive-