¿LO QUE MOLA A LOS SOCIALISTAS LAGUNEROS ES EL TRINCAR?
Después del último plenario del Ayuntamiento de
En el lenguaje que habla el pueblo, trincar es
sorprender, agarrar que es la versión sobre voces
canarias de Pérez Galdós.
Después de lo que
ha pactado esa partitocracia que domina la escena política lagunera, y a
medida que íbamos oyendo al portavoz del PSC, notamos que gran parte de su
perorata iba dirigida a la intervención del Colectivo Ciudadano El Berode, muy
crítica no sólo con ese PEP favorecedor a los piratas de la especulación sino y
además haber perdido el Norte, ya que
en ningún momento de su intervención dio las explicaciones convincentes
que deben mostrarse en el lógico análisis de motivos y razones por las que se
alineaban con CC., en una de esas frecuentes llevadas al huerto por parte de
doña Ana, muy hábil alcaldesa del Ayuntamiento lagunero, que sabe maniobrar a
la perfección mostrando, en todo momento, que tiene tablas como buena estadista
que es.
Muchos de los asistentes al plenario se quedaron
preguntando: ¿cuánto piensan trincar los
socialistas al dejarse llevar consigo por doña Ana, ya que es lo que mola?
Al señoriíto Abreu, nos dio la impresión, que le
sacó de sus casillas el discurso del representante del Colectivo El Berode y se
centró en intentar darle la vuelta a las reivindicaciones del movimiento
vecinal para justificar sus apoyaturas a la política del equipo de Gobierno.
Cometió el tremendo lapsus lingue de aquellos que
carecen de verdaderos fundamentos ideológicos, cuando dijera que él era más
lagunero que socialista -a un compañero suyo que estaba a nuestro lado le oímos
murmurar: ¡ya Javi no desriscó la perra
-.
No vamos a decir que el iletrado no cree en el
socialismo, manipula, practica el sofismo político inconscientemente, que le
lleva a no comprender que se puede ser socialista sin dejar de ser lagunero, de
Chipude o de cualquier otro lugar de
esta república bananera. ¿Será que el señor Abreu, al igual que ese Dinio del famoseo televisivo, está confundido?
Siempre habíamos sabido valorar las posiciones políticas de
este joven, ¡que en tiempos ha recibió clases de Alfonso Guerra! y que ahora
nos ha dejado estupefactos ante sus dependencias contrarias y perjudiciales al
pueblo soberano que lo llevó donde está, para la defensa de las minorías y no
para los espurios intereses de Ferraz, en la lejana metrópoli, y de los poderosos empresarios que están detrás de la
movida del PEP.
* LA LAGUNA.