MORALIDAD, DERECHO AL TRABAJO Y DETRACTORES XENÓFOBOS

Fidel Campo Sánchez

El derecho a la integridad moral, es que todos tenemos derecho a la integridad física y moral (art.15 CE), abarca, entre otros, los bienes inmateriales, el honor a la persona, su fama pública y privada, el derecho a la esfera de la intimidad personal. Su tutela se lleva a efecto ante los tribunales ordinarios y ante el T.C., por medio del recurso de amparo.

Derecho al trabajo, reconocido por el artículo 35.1 CE que impone a los poderes públicos la tarea de procurar una ocupación efectiva a todos sus ciudadanos, a través de la realización de una "política" orientada al pleno empleo (art.40.1 CE y 1.1. del Convenio 122 OT) que, en estas ínsulas cierto representante de un sindicato amarillo y españolista como el denominado Uso Canario, sólo quieren apara ellos y lo suyos, es el caso de un señor sindicalista enchufado en la oficina de la OMIC, del Ayuntamiento lagunero, que utiliza la oficina y su material, para, permanentes campañas político sindicalistas, que a quien corresponda debía poner en su sitio.

Evidentemente, según lo expuesto someramente, nuestras hijas trabajen o no para el Ayuntamiento, tienen derecho a trabajar en razón a su valía personal, estudios superiores y como seres humanos que son, independientemente de que, por parte de determinados mentecatos, submarinos expulsados del PNC, al decir del profesor y cualificado político, don Juan Manuel García Ramos. Lo que si diremos a estos angelitos que no nos vayan a marcar cuales son las pautas morales a seguir, sabiendo, precisamente de las que ellos carecen.

Todos aquellos que padecen de mínimos de principios éticos y morales nos están tratando, por el mero hecho del derecho que a ganarse el pan con el sudor de su frente -principio evangélico- nuestras hijas que se nos maltrate y vitupere como están haciendo. Nos acusan de ser críticos con el poder -somos con todo lo que no nos parezca correcto- y que sin embargo nos aprovechemos del mismo para que nuestros allegados succionen económicamente del Ayuntamiento. Nuestra honestidad está muy lejos de planteamientos bastardos y de descalificaciones proferidas por quienes, sin duda, les estamos preocupando, que nos lleva a pensar: si ladran los perros a nuestro paso es porque cabalgamos con paso firme y seguro y no como esos "carranclines", de caminar inseguro cual siervos sometidos.

Les respondemos en razón a la moral que algunos nos piden les mostremos: miren, son las reglas de conducta favorables a las buenas costumbres relativas al espíritu, en oposición a lo físico y material que buscan los inquisidores que, además, no nos aceptan por tener prejuicios con los que, pese a haber procreado en esta tierra, no hemos nacido aquí

La moralidad es doctrina que trata de la acción humana y que analiza o establece las leyes que deben regir las conductas bajo el punto de vista de lo humano.

Carecen de principios morales todos aquellos que vienen, sistemáticamente, atacándonos por el derecho legítimo al trabajo, que como cualquier hijo de vecino, tienen nuestros hijos.

Y para analizar les expresamos nuestro amor fraternal a todos aquellos que nos muestra odio y a los que perdonamos y no despreciamos y, en razón a todo ellos les deseamos lo mejor y les prometemos que siempre seguiremos preocupándonos por el prójimo y por nuestra La Laguna.

Lo que el hombre necesita y nosotros deseamos es que todos podamos vivir en libertad, con derecho al trabajo y acercarnos más si cabe por el bien de Canarias y de los canarios de nascencia e integración.

* LA LAGUNA