Inmigración africana:
MORIR DE HAMBRE O SALIR A MORIR
El sueño africano hoy se llama Europa. La disyuntiva
para miles de personas, fundamentalmente jóvenes de los países de procedencia
de la inmigración que llega a Canarias: Mauritania, Senegal, Marruecos, Malí,
Guinea,... es la de “morir de hambre o salir a morir”. En sus territorios no
encuentran el futuro que necesitan para sobrevivir. En los últimos años miles
de estas personas han salido de sus lugares de origen rumbo al norte rico -para
ellos
Esta inmigración lleva varios años cruzando el
estrecho de Gibraltar e incluso entrando por
Fuerteventura. Ha bastado el que algunos de estos cayucos y pateras empezaran a
llegar a las costas de Tenerife para que saltara la alarma. Los medios de
prensa se han dedicado a despertar los fantasmas del miedo y la insolidaridad
entre los ciudadanos. La palma se la lleva el periódico El Día con sus
llamamientos a la defensa de la raza blanca y otras tonterías por el estilo.
Mientras miles de personas venían muriendo en su
intento de llegar al norte próspero, ninguno de nuestros próceres en el
Parlamento de Canarias habían hablado de “crisis humanitaria”. Pura hipocresía,
oportunismo y electoralismo. Canarias y sus aguas se han convertido en un
cementerio para estas personas. Muchos murieron ahogados cuando supuestamente
iban a ser auxiliados.
Esa migración es rechazada por algunos por su pobreza.
Mientras se repudia al migrante magrebí que viene al
estado español, se le rinde pleitesía a los jeques y a su séquito cuando se
alojan en cualquier zona turística. Unos traen dólares y los otros trae los bolsillos vacíos
La actual política de los Gobiernos español y canario
de fortificar el Archipiélago canario por la vía policial y militar es errónea
y nunca podrá parar las oleadas humanas en busca del pan para sus hijos, solo
servirá para convertir las aguas canarias en un cementerio, además de continuar
con la violación a los derechos humanos. La hipocresía neoliberal consagra la
libre circulación de bienes y capitales, pero reprime sin escrúpulos los
movimientos migratorios originados por el empobrecimiento provocado a estos
países.
Consideramos un acierto la constitución en Las Palmas
de Gran Canaria y en Santa Cruz de Tenerife, de sendas plataformas de
solidaridad con las personas migrantes. La plataforma
de Tenerife “Todos Somos Migrantes” está constituida
por sindicatos (EA-Canarias, FSOC, CNT, UGT, CCOO), numerosas ONGs y otros
colectivos solidarios y sociales de la isla. Asamblea por Tenerife apoya esta
iniciativa. El objetivo de estas plataformas es contrarrestar los efectos del
alarmismo social propiciado desde diversos medios políticos, económicos y
mediáticos y “que, como sociedad, se cuestione y reflexione sobre las causas
que producen la migración, sobre el reparto tan desequilibrado de la riqueza en
el mundo, sobre la relación entre el derroche de muchas prácticas de nuestro
estilo de vida con las graves y elementales carencias de buena parte de los
pueblos de África”.
No queremos ser cómplices de políticas insolidarias e
inhumanas. El argumento peregrino de que no cabemos todos, referidos a las
personas que han llegado a las islas en pateras -algunos miles durante un año-
cuando sólo en Tenerife llegan cada año unos cinco millones de personas como
turistas, y que supone una población flotante de unas 400.000 personas al mes
por encima de la población residente. Es simplemente ridículo.
En lo inmediato se debe disponer de todos los medios
de emergencia necesarios para el socorro y auxilio de estas personas, cubriendo
sus necesidades sanitarias y alimentarias con las
debidas garantías; asistiendo con intérpretes y apoyo jurídico que garantice el
respeto de sus derechos y finalizando de forma
inmediata con las devoluciones que se están haciendo al margen de la legalidad
establecida por el derecho internacional y las misma normativa española. No
podemos permitir que el gobierno español actúe contra les leyes y los derechos
humanos.
Además, debemos exigir a los Gobiernos de