Presentación de una nueva obra literaria de

Isidro Santana León  

Jueves 19 de octubre a las 19:00

Lugar: Club Presa Canaria,

C/. León y Castillo, 39

Las Palmas de Gran Canaria.

 'El motín de los esclavos'

 

Esta obra es la primera de la Trilogía : “Orgullosamente bárbaro”

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Orgullosamente bárbaros - El Motín de los esclavos

“Al observar el presbítero que el Mataperro lo atendía, continuó convencido de su artificiosa táctica. "A pesar de todo lo ocurrido, los señores estarían dispuestos a conceder mayor reparto de alimentos para los peones y una subida de algunos vellones para los asalariados, como seña de su benevolencia; pero en el caso contrario, la fusta les haría en­trar en razón y se ahorcarían a los cabecillas e inductores de semejante provocación diri­gida a la Iglesia, al Cabildo de la isla, como a la bondadosa Corona de España; y en cuan­to a su persona, con total se­guridad que irá directo a la hoguera. -Terminaba incre­pando amenazador y con cara de repulsión al impasible An­gelito, siendo esa actitud del rebelde la que lo sacaba de sí…”

 "En la noble ciudad Real de Las Palmas que es de esta isla de Canaria, a once días del mes de Mayo, año del nacimiento de nuestro sal­vador Jesucristo, de mil y seiscientos y nueve, adjuntos a cabildo como es uso y cos­tumbre los magníficos miem­bros competentes de la junta: Sr. Gobernador, Sr. Escribano Mayor, Sres. Regidores y Sres. Jueces Oidores, se ha determinado por fallada sen­tencia y previo consejo de guerra, la ejecución en la horca del reo Juan Perdomo, por delito de encubrimiento y cómplice de sedición contra el gobierno establecido; garante y representante el susodicho, de la monarquía española en este país. Valiéndole al con­denado de atenuante, y única forma de salvar la vida si se entregara su prófugo hermano Manuel Perdomo, también prejuzgado y sentenciado, co­mo primer actor material de agitación e inducción al..."

 Entonces comprendí que la patria existe para los que la sentimos como algo inherente a nuestra esencia. Cada actuación que erosiona a mi tierra, es como si me desgarraran la carne; cada pastor, labrador, o pescador que eliminen de su seno, es como si amputaran diferentes vísceras de mi cuerpo. El dolor -tangible-, me estrangula el alma. Desolado e irascivo por ver -imposibilitado - como le cambian su salvaje faz milenaria, para entregarla cual "fulana" a los deseos lascivos de todos los que con dinero la pueden usar; travestida de un cúmulo de diversos, distantes y extraños lugares: con el hormigón y el piche, con la urbanización de alto standing, con los puertos deportivos, con los elitistas campos de golf, con las tragaldabas superficies comerciales (evacuadoras de las rentas de los nativos isleños hacia el exterior) y toda esa depredación colonial, asumida y nunca contestada...