LAS MULTAS DE TRÁFICO,
COMO INSTRUMENTO RECAUDATORIO

Manuel Fernández Sarmiento

"El Consistorio de Las Palmas de Gran Canaria prevé recaudar el doble en multas que lo previsto en el año 2003" "El Ayuntamiento de Telde prevé recaudar la mitad de lo previsto en el año pasado". Estas son las Noticia, y el que sigue, mi comentario: Espectacular aumento recaudatorio por el concepto de multas es el que tiene previsto aplicar el Consistorio capitalino para el nuevo año 2006. El utilizar la imposición de multas de tráfico como mecanismo recaudatorio es una tergiversación del concepto de multa, ya que, además de castigar al infractor con el pago de una cantidad, la multa debe tener un efecto pedagógico, de información al infractor para que no vuelva a reincidir en su infracción. Si los agentes tienen que recaudar tanto dinero, no tendrán tiempo que perder en esas "chorradas". Más eficaz que el endurecimiento de las sanciones sería una campaña de persuasión para que los usuarios utilicen los mecanismos de seguridad y respeten las normas.

Lo más importante es hacer ver al automovilista que lo que está en juego es su propia seguridad y que debe actuar no por el miedo a la multa, sino por su propia vida y el respeto a las vidas de los demás. Aquí se nos anuncia un aumento del 100 % de la recaudación por las multas, y la explicación que se nos da es que se les fue la mano el año 2005 y prevén recaudar seis millones de euros en ese año ya ido, en vez de los tres que tenían previsto, pues, según los datos, en los tres primeros trimestres ya han recaudado 4,5 millones, por lo que, extrapolando, en el año, serán seis los millones recaudados. Esto es, directamente al grano: para que estar diciéndole al pobre y esquilmado vecino de Las Palmas de gran Canaria, (y de toda la Isla, pues quién no viene a Las Palmas desde cualquier lugar de la isla a resolver algo), que se ha puesto en marcha esta medida con el objetivo de mejorar la seguridad de los conductores y peatones y facilitar la fluidez del tráfico. Por ejemplo. Sin embargo, en lo que no ha pensado el Consistorio es en los bolsillos de los ciudadanos.

Este afán recaudatorio obedece a un plan minuciosamente estudiado desde hace algunos años. Llevado a cabo mediante fases, podemos señalar las siguientes:

1. Comenzaron por subir el nivel de las aceras seguido por la peatonalización de muchísimas calles y el posterior sembrado de bolardos por todas las aceras de la capital, con lo que aquello de aparcar un momento sobre la acera para resolver un asunto se acabó.

2. Pero por si acaso se les olvidaba alguna calle sin bolardos: ¡multa de 50.000 de las antiguas pesetas para el infractor!, más la retirada de la grúa, gestionada por Sagulpa.

3. ¿Pero, entonces adonde iban a aparcar los vehículos después de todo esto? ¡Pues a los aparcamientos municipales gestionados por Sagulpa!, Siendo la construcción de estos la última fase del invento recaudatorio, y que no son precisamente económicos, por lo que una vez más se demuestra que la gestión del tráfico en nuestra capital ha estado y está regido por el afán recaudatorio.

El servicio de grúas y el de Parking gestionados por la misma empresa, Sagulpa: Juez y parte. ¡Ah!, que te quieres ahorrar el aparcamiento subterráneo, pues te vas a enterar, me llevo el coche, y te va a costar la multa más el servicio de la grúa!, para que la próxima vez vayas directamente al parking sin pensarlo. ¡A retratarse! ¡Faltaba más!

La Administración utiliza las multas, por lo aquí manifestado, como instrumento recaudatorio, puro y duro, ejerciendo, probablemente, abuso de autoridad frente al usuario, que no tiene medios para defenderse; pues ¿como si no van a recaudar los seis millones de euros (1.000.000.000 de ptas.) en un año?. En efecto, no tiene medios para defenderse, dado que resulta más caro o no sabe presentar oposición a las multas impuestas que pagarlas, por lo que el ciudadano opta por lo menos malo. Una vez más la falta de medios deja al ciudadano totalmente indefenso.

En cuanto a esos rádares que se han instalado en la Avenida Marítima, y tan buenos resultados recaudatorios han propiciado al Ayuntamiento, éste no debe olvidar que el mejor radar es aquel que evita los accidentes, pero también las multas. La política de rádares se aprobó mayoritariamente en el Congreso, ya que está comprobado que son un instrumento eficaz para la prevención de accidentes de tráfico. Nada que objetar. Es curioso como un Consistorio, que se supone debe tender en sus previsiones recaudatorias por multas de tráfico a la baja, por haber sostenido durante todo el año un carácter pedagógico, formativo e informativo con los conductores, por haber mejorado la señalización viaria, por haber instalado los semáforos necesarios, por haber instalado las bandas auditivas (guardias muertos) donde haga falta. Sin embargo lo hace al alza, lo cual es reconocer de antemano que todo lo expuesto anteriormente no lo harán, tomando este asunto un cariz peligroso, pues, quizás se pueda llegar a dejar de instalar, y es una presunción, algún que otro disco en alguna que otra esquina porque esta es muy buena productora de infracciones y, por tanto, de ingresos para el Consistorio. Y lo hacen como si fuese un impuesto: cuentan con esta partida para hacer sus presupuestos, como aquellos consistorios que cuentan con la recaudación por las licencias de construcción para engrosar sus arcas, otorgándolas en los sitios más inverosímiles, recalificando terrenos, pasando de cinco a siete o a once plantas. Y me pregunto yo, ¿Y si se ha recaudado el doble que el pasado año en concepto de multas, no habrá sido posible (por supuesto, presuntamente, además que no lo creo) que los Agentes, en lucha contra en Ayuntamiento por sus reivindicaciones salariales y de equipamientos para realizar sus trabajo, hubiese seguido la política de sancionar a todo el que pueda para que los vecinos nos pongamos en contra del Consistorio? Si se sabe trimestralmente, y no veo por qué no mensualmente, lo recaudado, ¿Cómo no se dirige la acción recaudatoria de las multas, informando a los Agentes, si se ha recaudado más de lo previsto, que el próximo trimestre sean más condescendientes, más permisibles, más pedagógicos, más tolerantes, ejerciendo de auténticos Policías Municipales, y no de Agentes de Recaudación Tributaria Municipal?. ¿Qué seguimiento de la previsión recaudatoria de multas, y por tanto de la presión policial contra la ciudadanía se lleva en el Ayuntamiento, que se recauda el doble de lo previsto...? A todo esto, el Ayuntamiento de Telde anuncia que prevé recaudar la mitad de lo recaudado el año pasado. ¿Pero es que no hay una situación intermedia?, El doble o la mitad, gobernando en ambos consistorios el mismo partido. Si bien en el Ayuntamiento de Telde declara tender a la baja, lo cual es correcto, pero no en tal proporción, lo de llegar a la mitad, o es que tienen muy buena opinión de sí mismos y creen haber corregido todos los defectos de señalética existentes en el municipio, haber educado a los conductores incívicos y corregir direcciones y situaciones de riesgo que impliquen posibilidades de infracción al código de la circulación, o es una medida electoral con vista a la próximas, o bien, no existe control alguno.

La realidad es que una cosa es la declaración de intenciones y otra la realidad, pues ahora recaudan más, por diferentes razones.