MUTILACIÓN A LA CULTURA CANARIA

 

David A. Fajardo Rodríguez *

 

Pretendo que esta crítica sea una llamada al razonamiento, espero lean con especial atención: cabildos, instituciones coordinadoras de actividades culturales, editoriales, librerías y otros órganos gestores de acciones culturales.

 

Esta colonia “ultraperiférica” (para alegría de algunos) explotada y vilipendiada por los colonos, que allá en el cuatrocientos entraron con sangre y la crueldad propia de la España imperialista, sigue hasta el día de hoy, sufriendo -entre otros males-  la táctica tan utilizada por dictadores/colonizadores y subyugadores, no otra que arrancar la cultura propia, arrancar la lengua y costumbres, silenciar los gritos de los intelectuales, omitir, o, mejor dicho, erradicar  toda creación propia del territorio.

 

Hace unos días, buscaba como un desesperado la obra de Félix Duarte, primo de un servidor, con la finalidad de conocer su pensamiento y su creación poética, para conocer la raíz más profunda de su arte, después de recorrer todas las librerías, de soportar las caras de asombro y desconocimiento que producían preguntar por este personaje, decidí acudir a la librería de la calle Cano, donde residen casi todas las obras de los canarios, teniendo que asumir, finalmente, que los libros de Duarte están descatalogados.

 

Mi primera pregunta lanzada al aire sería: ¿Por qué todas las obras de los ilustres autores canarios se encuentran en una única y exclusiva librería del cabildo? ¿Acaso los canarios son leprosos intelectuales? , ¿Por qué se margina la cultura canaria con ese descaro que deja patente el desinterés de las instituciones?  Y, personalizando esta critica, ¿España no le debe a Duarte la institucionalización del día de las madres? donde la primera celebración se dio en el pueblo natal del mismo, trayéndose de Cuba la tradición de los claveles, ¿No fue Duarte un puente informativo y cultural entre Canarias y Cuba?, ¿No fundo el Liceo? ¿Por qué se somete la cultura e ilustración canaria al ostracismo intelectual?

 

Lógicamente, este desconocimiento sobre los artistas e intelectuales canarios, viene orquestado desde las escuelas,  ¿por qué los niños en los colegios no aprenden y/o conocen a Tomas Morales, Saulo Torón, Quesada, Millares, Estévanez,  Lazcano, Tarajano, García Cabrera… y otros tantos arquitectos de la palabra, que con sus versos logran deleitar nuestros sentidos?  Sin embargo, los niños que, al fin y al cabo, son las mayores víctimas del españolismo más austero, saben de sobra de Góngora, Bécquer y otros tantos del verso amarrado; y siguiendo en el ámbito escolar: ¿No son la geografía y la ecología ambiental elementos que influyen en la configuración de la identidad y personalidad de un sujeto? Entonces, ¿por qué aprenden los niños la geografía de España con sus ríos, llanuras, etc.  y no la nuestra? ¿No es esto una actitud disociativa de la realidad? ¿Por qué los niños aprenden las guerras médicas y cultura/historia latina/griega antes que nuestra historia? No tuvimos nosotros a personajes de la talla de Aquiles, Eneas, Héctor… entonces ¿Quién fue Doramas o Tanausú?, esto es ir arrancando las raíces, es ir potenciando el desinterés por lo nuestro, por lo auténticamente propio.

 

No es de extrañar, que si van a buscar las rosas de Hércules, de Tomás Morales, se tengan que llevar una edición de la década de los ochenta, como fue mi caso. Pero en cuanto a la desvaloralización de los artistas canarios, vayamos más allá de la poesía, saltando a los lienzos, me pregunto: ¿por qué el mundo no habla de Oscar Domínguez? ¿No fue éste el Dalí canario?

 

Vayan a la península, donde en las regiones natales de los artistas, se organizan múltiples congresos y conferencias, a parte de innumerables homenajes y reconocimientos póstumos.

 

Es triste saber, que los godos, sepan que existe Fuerteventura, solamente, porque acogió a Unamuno en su destierro, nadie se acuerda de Juan Ismael Gonzáles y la brisa de arte que desprendía.

 

Resumiendo para no cansar, se trata de que tenemos que reclamar nuestra cultura, nuestra identidad,  nuestra historia, nuestras obras, nuestra tierra; seamos surcos donde se vierta los cantos al mar de nuestros poetas y otros artistas, donde, bajo el decoro del Atlántico, tuvieron las más bellas ensoñaciones.

 

Para ir concluyendo, que ya siento el fuego llegar a mis dedos, decir…

 

Que lastima, que lastima me da saber que España, a parte de ser el herpe escrotal de Canarias, es también la mayor terrorista intelectual de todos los tiempos.

 

* Estudiante de psicología.

 

Psicologia.clinica.uned@gmail.com