ElGuanchePress
, 30-03-2005EL ESTADO DE LA NACIONALIDAD DE UNA NACIÓN SIN ESTADO
A las 17:07, pasadas las cinco de la tarde, la hora torera, como si de una premonición se tratara, pues eso es lo que hizo el eterno candidato, Adán Martín: ocho años primer teniente de alcalde de Santa Cruz de Tenerife (Anyashu), otros ocho de Presidente del Cabildo Insular de Chinet, cuatro años más de Vicepresidente del gobierno títere de Canarias y van dos de Presidente del mismo títere gobierno, una minucia de apenas 22 años, que nos recuerda el pontificado de Juan Pablo II o la jefatura del estado del admiradísimo por el presidente, el mismísimo Franco como si de otro caudillo se tratara.
"La política es aburrida", apostilló el candidato nada más empezar y este debe ser el motivo por el que se aferra al cargo público. Y si no es aburrida ellos se encargan de que lo sea, para que a los demás humanos no se nos ocurra acercarnos a ella, dado que lo que no es tan aburrido es la vidorra que a costa del dinero público disfrutan todos ellos, de ahí que hablara el candidato eterno que está "orgulloso del camino recorrido", añadiendo que "estamos mejor que hace un año" ( sin duda se refiere a ellos).
Como logros sanitarios destacó las "más de diez millones de consultas anuales, cinco por habitante", dijo, lo que no es más que reconocer sin quererlo el estrepitoso fracaso también en sanidad de la polítca ultraconservadora de su gobierno, pues demuestra la nula política preventiva de ese departamento, lo que obliga a cada ciudadano a asistir un mínimo de cinco veces al año a consultas en los centros públicos, sin tener en cuenta los centros privados, de enorme peso e influencia en Canarias, motivo que explica, que no justifica, que el 35 por ciento del presupuesto sea para sanidad, explicando asimismo que existen 50 camas sanitarias por cada mil habitantes, dados los jugoso convenios y acuerdos del sector público con el privado.
La credibilidad que merece este gobierno y quien lo preside quedó de manifiesto al decir que el 77 por ciento de los españoles apoyó "la constitución europea" (así llamó al famoso tratado constitucional), cuando lo cierto es que apenas la cuarta parte del censo acudió a las urnas y no todos los que acudieron apoyaron el tal tratado.
Lo demás y para que nadie, probablemente ni el mismo, entendiéramos absolutamente nada se limitó a decir el porcentaje de aumento con respecto al año pasado, como el cuento de la rana y el león, pero siempre más y más.
Lo que si reclamó fueron "más cuerpos y fuerzas de seguridad del estado" (estado español, faltaría más) manifestó también este lacayo del colonialismo, cuyo delirio le hace autodefinirse como nacionalista, así en general y suponemos, visto y oído lo dicho que se refiere a nacionalista español.
Dijo también que "estamos apostando decididamente por los idiomas", pero en nuestras escuelas sigue sin enseñarse nuestra lengua materna, el guanche. Tal vez la apuesta idiomática es una necesidad del candidato, pues continuamente se le trababa la lengua cuando hablaba.
Las alusiones más reiteradas fueron para la ultraperiferia, como si fuera algo importante, y también para los euros (probablemente esta será la forma que ha adoptado el cerebro de algunos).
Continuamente eludió los datos reales, haciendo continuas comparaciones con alguien, buscado a posta, que todavía tienen la desgracia de ir peor que nosotros, pues al igual que hay alguien que va mejor siempre habrá alguien que todavía tiene más miseria.
No paraba de mirar el reloj el candidato, hasta por lo menos siete veces en un discurso aburrido a posta, anodino, insulso, reiterativo y monótono, como los que hacía el correligionario franquista del candidato, Arias Navarro y en general todos los discursos fascistas, hechos así adrede para ahuyentar a la ciudadanía de los asuntos públicos y ellos " aburrirse solemnemente solitos".
Hasta dos institutos de nueva creación nombró el presidente, como si del divino pastor se tratara: El Instituto Canario de la Vivienda y el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria. Eso sí, institutos totalmente virtuales, sin personal, sin edificios (cosa rara en ellos), sin infraestructura...(vuelta a mirar el reloj).
Al hablar del turismo citó el mercado peninsular, no quedándonos claro si se refería a la península de Jandía, a la de Anaga o a la del Yucatán (nombre impuesto por Hernán Cortés cuando arribó a la citada península y le espetó una pregunta a los oriundos en castellano castizo de la época "¿Esto cómo se llama?" A lo que respondieron los oriundos lógicamente "Yucatán", que quiere decir "no te entiendo", ordenando al soldado de turno: "¡Escribe, Península del Yucatán!").
Insistió en que "Canarias más rotundamente que nadie refrendó la constitución europea", sin aludir a que apenas, a duras penas y, a pesar de la manipulación de la televisión pagada por todos nosotros, con campañas institucionales pagadas igualmente con el dinero público, consiguieron que una cuarta parte del censo electoral acudiera a las urnas y desde luego no todos apoyaron el tratado.
Con la palabra ultraperiferia llenaba la boca una y otra vez; conviene recordar la historia geográfica no tan lejana, pues el Meridiano cero estuvo en La Palma y posteriormente en el Hierro, ambas, como debe saber el candidato, islas Canarias.
Como digno de mencionar en los portavoces destacó Isabel Déniz, del PIL; al hacer notar que los temas más candentes de la actualidad Canaria, las maniobras de la OTAN en aguas Canarias y las prospecciones petrolíferas en nuestras costas eran eludidas hábilmente por el candidato eterno (un millo para ella) y Soria apuntalaba aún más al estado español hablando del "enorme grado de descentralización política que hay en España).
Nada más expresivo del estado de esta Nación sin Estado que el siguiente escrito que estos días se repartió, aprovechando el turismo de Semana Santa a los escasos visitantes de esta misérrima colonia (casi un diez por ciento menos que en febrero del años anterior ¿Oíste pariente?) Pues cuando los apartamentos no son un negocio para alquilar se venden que ya vendrán tiempos mejores, si es que vienen, pero que explica la enorme crisis en la que nos encontramos sumidos, la alarmante subida del paro, diga lo que diga el candidato, la depauperada economía de los canarios, pues el 75 por ciento tiene problemas para llegar a final de mes, a pesar de que febrero es el mes mocho, que sólo tiene veintiocho, días claro y de la cuarta parte e nuestra población que vive en el umbral de la pobreza.