EL PRINCIPIO DEL FIN DEL NEPOTISMO EN ADEJE

 

Fidel Campo Sánchez

 

El vocablo nepotismo viene del latín nepotem o del italiano nipote (sobrino) y se trata de preferencia para favorecer a parientes o amigos en cargos públicos. Es asimismo conocido en román paladino (castellano) como “enchufismo”, cuestión que precisa de la aplicación del correspondiente código ético, aplicando para ello la ley existente de nepotismo para, ¡de una vez por todas!, en razón al artículo 93 del mismo, acabar con el amiguismo, clientelismos y concesiones de explotación de obras y servicios municipales en nuestra muy querida Villa de Adeje, nunca suficientemente querida, sometida a prácticas nepóticas hasta la saciedad.

 

Habría que ver hasta que punto la Ley de Nepotismo, en los grados de consaguinidad, parentescos y afinidades, no impide contratar a personal o adjudicar concesiones municipales a dedo por parte de la Administración Local que, como consecuencia, vemos, notamos, en la enquina contra empleados presuntamente contrarios al régimen político-religioso de estos del nacional catolicismo, travestidos de socialistas.

 

Ese Fray Miguel de la Escalona nos está demostrando que su “sentido” de la ética de la responsabilidad lo ha llevado a comportamientos del siglo XIII cuando la curia romana, encabezada por el papa Inocencio III hasta Bonifacio VIII, ejercían apoyos efectivos a parientes, amigos y feligreses en la gestión de la iglesia u del Estado Vaticano, que nosotros intuimos que este ínclito personaje ha creído que ha creado un Estado dentro del Partido Socialista en nuestra Villa vocacional, a juzgar como mueve al pueblo con su “poder”  al autoproclamarse máxima figura eclesiástica entre los católicos de la localidad.

 

Dado que tenemos que pensar, ante la falta de razonamientos lógicos de este ínclito “sacerdote” frustrado, hilo de conducción  de inspiración, sobre bases que emanan de la secta peligrosa de los morrudistas, cuyo convento al que los lugareños denominan  el  zenobio del gran gurú, ubicado en terrenos recalificados por obra y gracia del equipo gobernante, en el lugar conocido por La Viña que, curiosamente, fue de los descendientes de un “morrudo” guineano, esclavo bautizado por sus dueños, los señores esclavistas de Casa Fuerte, con el apellido Rodríguez y del que existe mucha descendencia en Adeje.

 

Después de los recientes comicios electorales del 27 M., se ponen las cosas en su justo sitio, los prolegómenos y la iniciación de la primera luz que marca el camino a seguir en el principio del fin de toda una era de cleptocracia (mafia política) que nos ha toca vivir en la Villa de Adeje, donde no se ha tratado la problemática social de esta parte de suroeste de Tenerife con el cuidado y mimo requeridos -el interior, como se calificada en el pasado-, únicamente se ha tratado bajo el parcial punto de vista religioso-político de ese gurú no adejero, procedente de la Escalona, para prácticas rituales de santería propias de países subdesarrollados que viven inmersos en las supercherías y hechizos impropios de una sociedad del siglo XXI.

 

La defensa del común, la ciudadanía no ha sido el Norte de estos morrudistas sino más bien lo contrario: la manipulación, la mentira y el creerse que la Caja del Consistorio es un saco sin fondo. Adeje, sus habitantes parece que, ¡al fin!, han reaccionado, se han percatado de las presuntas corrupciones de funcionarios públicos y han obrado en consecuencia contra esa peligrosa amenaza para la Democracia y el Estado de Derecho, que no de derechas, en estas ínsulas y que forma parte de nuestra especial sensibilidad y preocupación en la Villa de Adeje, nuestro pueblo vocacional.

 

Habida cuenta que todo en la vida tiene un principio (el génesis) y un fin (el Apocalipsis) parece que, afortunadamente, el fin de la dedocracia, el nepotismo y las presuntas cleptocracias les ha llegado su hora, el ajuste de cuentas necesario.

 

Nosotros vemos en la consulta electoral, con la pérdida de 3 ediles por parte de quienes se vienen autoproclamando socialistas, un auténtico fiasco hacia los que, hasta el 26 M., han venido ejerciendo omnímodamente el poder, que al perder, o al menos tener menos fuerza, propiciará el debate y traerá consigo que nuestro pueblo inicie la prevención para programar el devenir de una sociedad de futuro, sin condicionamientos religiosos de ningún tipo, al ver la esencia de necesidades políticas diferentes, cimentadas en bases sociales serias y de reparto equitativo y no el todo para Pedro y nada para Marcos (al decir de las hermanas de aquel viejo sacerdote, don Marcos Montesinos)

 

 Y para finalizar, deseamos mandar un mensaje a nuestros amigos adejeros, otrora vecinos, con lo que dijera el viejo Yuli (un excombatiente de la guerra de Filipinas?: manden castaña  que están en buena línea de tiro, que para eso son jóvenes.

 

* LA LAGUNA