Ni Ángel ni Eduardo, yo voto en blanco

 

José Tomás Bethencourt Benítez *

        

El miércoles día 9 de Mayo de 2007, en la Universidad de la Laguna (ULL), el profesorado, el alumnado y el personal de administración y servicios estamos convocados a elecciones rectorales, presentándose tan solo dos candidatos, por un lado, Ángel Gutiérrez Navarro (catedrático de microbiología), y por otro lado, Eduardo Doménech Martínez (catedrático de pediatría).

 

         Pues bien, ninguno de los dos candidatos son opciones de mi predilección y voy a tratar de expresar aquí las razones de mi opinión.

 

         La proximidad en esta ocasión de las elecciones rectorales con las elecciones autonómicas (27 de Mayo de 07) a ayuntamientos, cabildos y parlamento autónomo colonial ha hecho que la politización partidista de tales comicios sea mayor que nunca.

 

Tenemos por un lado el programa y la candidatura de Ángel, actual Rector y respaldado por los grupos claustrales del profesorado “Programa para una Universidad Canaria” y Nueva Universidad Canaria (NUC), el primero con estrechísimas conexiones con el partido político PSOE y el segundo vinculado a la izquierda canaria no independentista.

 

Mientras que por el otro lado, nos encontramos con el programa y la candidatura de Eduardo, actual Decano de la Facultad de Medicina, con apoyos en el grupo claustral del profesorado Renovación Convergente (RC) y con claras simpatías hacia los partidos ATI-cc y PP, no en vano estos dos partidos han estado co-gobernando muy cómodamente, en instituciones como el Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna.

 

         La desesperación de ATI por hacerse con el control de la única institución que no domina en la isla de Tenerife, le ha llevado a mantener desde la Consejería de Educación, primero con Ruano y luego con Godoy, un vergonzoso estrangulamiento económico contra la ULL, durante los cuatro años (2004 a 2007) del rectorado de Ángel, pero esas peleillas entre los trillizos en Canarias (PP + PSOE + CC = la misma cosa), no son más que puro teatro y comedia de quienes se ponen de acuerdo para mantener una ley electoral canaria anti-democrática, con barreras insulares del 30% y nacionales del 6%, para acceder al parlamento colonial, la jugada es bien visible, un coto cerrado para tres, con un tercio de la propiedad para cada uno de los tres socios.

 

         Desde mi posición como miembro de la actual JPDI (Junta de Personal Docente e Investigador) de la ULL, considero necesario recordar dos aspectos del periodo rectoral de Ángel, el primero su comportamiento dubitativo, temeroso y no asertivo, durante la larga lucha que el profesorado llevamos a cabo, por la homologación salarial y la estabilidad laboral, y el segundo, el intolerable ninguneo sufrido por dicha junta, máximo órgano de representación sindical del profesorado funcionarial, durante la imposición del ampliamente rechazado “reglamento de verificación del cumplimiento de las actividades docentes”.

 

         De la candidatura de Eduardo me llama la atención el hecho de que incluya a varios profesores del sindicato CC.OO., los cuales fueron rechazados de la anterior JPDI mediante referéndum revocatorio, por su comportamiento servil a los dictados de la Consejería de Educación y contrario a los intereses generales del profesorado cuando la ya aludida lucha por la homologación.

 

         Pero lo más importante de mi rechazo estriba, en que los dos candidatos representan el continuismo en la tendencia de seguir poniendo a la institución universitaria lagunera, al servicio de los intereses del régimen colonial español y de la monarquía borbónica, ambos aspirantes al Rectorado de la ULL no dudo en que serán servidores obedientes, dóciles y sumisos del colonialismo español en Canarias.

 

         La humanidad sigue sufriendo tres lacras sociales como son el capitalismo, el imperialismo y el colonialismo, y en la parte de la humanidad en la que me ha tocado nacer y vivir, esto es, en el pueblo canario y en la Nación Canaria sin Estado, el colonialismo español desde hace más de 600 años no ha dejado de someter, dominar, alienar y expoliar al Pueblo Canario.

 

         Los rectores de ambas universidades canarias saben muy bien de la gran cantidad de profesores que son reclutados por el conocido CNI español, el Centro Nacional de Inteligencia, los cuales actúan en nuestro Archipiélago como auténticos agentes de información y control, para el mantenimiento del estatus colonial de estas islas oceánicas, sus posesiones, sus dominios, su RUP (región ultra periférica), su CA (comunidad autónoma) o cualquier otra denominación eufemística menos la de colonia o nación sin estado.

 

En el archipiélago canario hemos llegado a un punto en el que cualquier institución, partido político o persona es dependentista o independentista, esto es, o se está al servicio de seguir perpetuando el colonialismo español, o se está por la emancipación nacional y social del pueblo y la nación de Canarias, los y las independentistas canarias estamos por la descolonización y por la constitución del Estado Independiente y Soberano de Canarias, como lo han estado a lo largo de la historia imperial y colonial de España, todos los pueblos y naciones que de ella fueron colonias. ¿Habrá meta y anhelo más noble que desear la consecución de la mayoría de edad del pueblo de Canarias?, ¿habrá aspiración más legítima que el soñar con dejar de ser tutelado, vigilado y controlado por un gobierno y estado fuereño?

 

En Canarias esta contradicción y antagonismo principal entre dependencia e Independencia, guarda cierta similitud con la contradicción primaria que se vivió en España al final de la dictadura franquista, entre dictadura y Democracia, o entre la que se terminará viviendo en ese Estado entre monarquía o República.

 

A la tarea de la descolonización e independencia de Canarias están invitados, en primer lugar, nuestro pueblo canario, pero también otros pueblos que entre nosotros conviven como el español, el europeo, el sudamericano, el asiático o el africano continental, nadie sobra ni estorba para esa lícita aspiración, sólo estorbarán quienes decidan colocarse como aliados y agentes activos del colonialismo español.

 

Por eso he decidido participar en las próximas elecciones políticas del 27 de Mayo con el Movimiento UPC (Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario), encabezando la lista para el parlamento autónomo colonial por la isla de Tenerife y concurriendo en otras tres islas más como son, Lanzarote, Gran Canaria y La Palma, para que nuestro pueblo pueda oír la voz, siempre silenciada, de los y las independentistas canarias y ver las caras de los que siendo realistas pedimos lo imposible, pedimos la utopía.

 

El poder colonial español en Canarias es fuerte y poderoso, inculca miedo y cobardía, reprime y margina, por ello y por otras razones, algunas organizaciones políticas han hecho claudicación de la defensa de la descolonización y de la independencia de un modo claro, sencillo, directo y explícito, amparándose en argumentos como que nuestro pueblo no es aún maduro, no está preparado para oír el mensaje independentista, se asusta, se espanta, o que el camino más cercano entre dos puntos no es la línea recta sino la ondulada y zigzageante, todo lo cual me ha llevado a abandonar esas organizaciones.

 

El miércoles 24 de febrero de 1999, varios periódicos en papel de Canarias (La Gaceta de Canarias, Diario de Avisos, Canarias 7) publicaban un artículo mío titulado “Ni Marisa ni Matías, necesitamos una tercera vía”, en el cual defendí la opción para el Rectorado del profesor José Secundino Gómez Soliño, por quien voté y que al final resultó elegido. Posteriormente en el año 2003 voté por quien había sido Vicerrector de Investigación con Soliño, el actual Rector Ángel Gutiérrez Navarro, pero en esta ocasión del año 2007, me he debatido entre votar al mal menor (Ángel), abstenerme, votar nulo o votar en blanco y al final me he decantado por esta última.

 

Desde hace unos días circula por correo electrónico interno entre el profesorado de la ULL, un llamamiento al voto en blanco con razones y argumentos diferentes a los míos, pero que seguro que tendrá también un impacto en el comportamiento electoral. Asimismo, el grupo claustral estudiantil AMEC (Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario) ya ha hecho declaración explícita de que hará un llamamiento al estudiantado lagunero para que vote nulo, votando al candidato que denominan “El Pato”, con lo cual recoge la larga tradición estudiantil canaria de protesta, rebeldía e insatisfacción con las alternativas presentadas.

 

En tal sentido, compañeros universitarios Ángel y Eduardo, tomen buena nota si la suma de las abstenciones, votos en blanco y votos nulos superan los votos que por separado o juntos ustedes obtengan, habrá que hacer una buena lectura de tales resultados.

 

Soy plenamente consciente de que éste, mi artículo, levantará muchas ronchas y sarpullidos dentro de la ULL y de que me granjeará muchas enemistades, pero no puedo por cobardía o miedo renunciar a pesar en voz alta, sigo defendiendo a la Universidad como una institución de libre pensadores, donde con libertad, respeto y cariño se exponen y defienden todas las ideas, incluso las más extrañas o raras, ya como profesor responsable de la asignatura optativa “Estimulación Intelectual”, en la Licenciatura de Psicología, practico, enseño y aprendo el pensamiento crítico, ése que es tan molesto e incómodo al Poder, pero tan saludable y necesario para los pueblos y personas.

 

En consecuencia, lo dicho, ni Ángel ni Eduardo, yo voto en blanco.

 

* Profesor Titular de la Facultad de Psicología