DESDE EL GUINIGUADA

"NIEVE"

Félix M. Arencibia

...deberíamos cultivar nuestras raíces bereberes, junto a las europeas y americanas, enseñar a nuestros hijos y a los que se incorporan a nuestra sociedad para así crear un futuro en paz, libertad y prosperidad...

El viejo año se va extinguiendo engullido por su propia memoria, mientras el nuevo apenas se distingue entre incertidumbres, allá en el horizonte. Bencomo Marrero recuerda, aparte de las obras de los autores canarios nombrados en el anterior artículo, algunas otras como "Los jardines de la luz", "Samarcanda" y "Las cruzadas vistas por los árabes" del importante escritor libanés Amín Maalouf; "La sombra del viento", del barcelonés Carlos Ruíz Zafón, que además de venderse excelentemente, está bastante bien escrita. La última que terminó fue "Nieve" del narrador turco Osrhan Pamuk. En ella nos narra con gran magia literaria las correrías de un poeta que se traslada olvidada ciudad fronteriza de Kar, donde la nieve es la protagonista obsesiva, los copos caen sin parar empapando el argumento y los personajes.

En "Nieve", Bencomo nota como el autor trata de llevar a su obra literaria la preocupación y la incertidumbre de la sociedad turca que se debate entre el laicismo y el integrismo, entre Oriente y Occidente, entre pobres y ricos… Otros temas se añaden a éstos: la felicidad y la desdicha, la vida y la muerte, el amor y el desamor… Muchos desasosiegos conviven en esta obra del Osrhan Pamuk, que en ciertos círculos literarios se le supone como uno de los candidatos al Nóbel literario. El único pero que pondría el profesor Marrero a "Nieve", es que a su juicio le sobran algunas páginas a este tomo de quinientas. Para él sigue siendo "El astrólogo y el sultán" su mejor novela.

Para el profesor nunca retirado, "Nieves" expresa las incertidumbres en que se debaten culturas como la turca, la persa o la mesopotámica: entre la fagocitosis a la cultura globalizante, consumista e uniformadora y sus propias raíces; entre la modernidad y la tradición. Tendrán que encontrar su propio camino que armonice las distintas tendencias. Los integristas que optan por la violencia, atentando contra la vida humana: no van por la senda correcta, dando argumentos a los integristas y codiciosos occidentales enemigos de la paz y la libertad. Ya el maestro Gandhi nos dice que: "A pesar de toda mi simpatía y admiración por la nobleza de ciertas causas, estoy en contra de que se las defienda por métodos violentos".

Antes de intentar enseñar democracia y derechos humanos a pueblos de milenarias culturas, deberíamos mirarnos la paja en nuestro ojo, pues a lo mejor son pretextos para robarles el petróleo u otras de sus riquezas. Así suele pasar muchas veces cuando se arman "guerras salvadoras", se limitan las libertades en los propios países, o hipócritamente se tortura a "los malvados" lejos de los "países libres".

Aquí en Canarias cree Bencomo deberíamos cultivar nuestras raíces bereberes, junto a las europeas y americanas, enseñar a nuestros hijos y a los que se incorporan a nuestra sociedad para así crear un futuro en paz, libertad y prosperidad.

Bencomo se agarra al sueño del verso de Baudelaire: "Hombre libre, ˇtú siempre preferirás el mar!...

felix194@hotmail.com

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─ "Antes de intentar enseñar democracia y derechos humanos a pueblos de milenarias culturas deberíamos mirarnos la paja en nuestro ojo…"