¡¡No a la guerra!!
Este año se preparan nuevas movilizaciones contra la
guerra de Irak en torno al cuarto
aniversario de la ocupación
En los próximos meses hay una amplia agenda por
la paz. Así, el próximo 17 de marzo se celebrará en los EEUU una marcha
ciudadana sobre el Pentágono para exigir la salida de las tropas de Irak,
coincidiendo con el 4º aniversario de la ocupación y con el 40 aniversario de
otra marcha contra la guerra de Vietnam (1967). Por otro lado, el 7 y 8 de febrero
se reunirán en Sevilla los ministros de Defensa de los países integrantes de
Nace un nuevo movimiento internacional contra la
guerra
El
20 de marzo del 2003 se producía el bombardeo de Bagdad y la ocupación de Irak
por tropas de EEUU, Gran Bretaña y otros países. Previamente se habían
producido movilizaciones para impedir el ataque de las tropas norteamericanas y
sus aliados. Tres años después la resistencia a la ocupación no cesa.
Las movilizaciones mundiales que se llevaron a cabo en
los meses previos, son de las mayores que se organizaron nunca contra la
guerra. Las manifestaciones mundiales contra la guerra de Irak fueron
convocadas por una plataforma mundial simultáneamente en todo el mundo, siendo
las primeras convocatorias de carácter realmente global de la historia. La
histórica jornada del 15 de febrero de 2003 fue sin duda la mayor movilización
convocada hasta ahora contra la guerra. Su motivación era impedir la invasión
de Irak que desgraciadamente se produjo en la señalada jornada del 2003.
Este nuevo movimiento
contra la guerra es parte de la lucha global contra el neoliberalismo, las
desigualdades sociales, en defensa del medio ambiente, las opresiones y
discriminaciones de las minorías. Es
más, los movimientos contrarios a la globalización neoliberal que se vienen
organizando desde Seattle han contribuido en gran
medida a esta nueva internacionalización de la lucha social. El propio Foro
Social de Porto Alegre, celebrado en enero de 2003, hizo un llamamiento a la
participación en aquella histórica movilización internacional contra la guerra.
En el Estado español, el
movimiento tuvo una importante resonancia. Este empuje llevó a Zapatero a
plantear la retirada de las tropas de Irak, aunque su Gobierno sigue
colaborando con los ocupantes. Ejemplo de ello es la utilización de las bases
norteamericanas por las fuerzas armadas de los EEUU, la presencia en Afganistán
de tropas españolas y el acercamiento del gobierno del PSOE a
Una guerra por el
control de las materias primas
Las
movilizaciones contra la guerra no alcanzaron su objetivo de evitar la
ocupación de Irak, pero han contribuido a poner en pie un nuevo movimiento por
la paz y la solidaridad que recorre las calles de las principales ciudades del
Planeta y que ha contribuido a la retirada de las tropas de algunos países. “La ocupación de Irak mostró a todo el mundo el vínculo
existente entre el militarismo y la dominación económica por parte de las
corporaciones transnacionales y confirmó las razones que nos llevaron a
movilizarnos en su contra” (Del Foro
Social Mundial del 2004). Este objetivo planteado entonces sigue
vigente en tanto no se retiren todas las tropas de ocupación y se permita al
pueblo iraquí llevar adelante su propia autodeterminación. Una derrota de las
tropas imperialistas será un avance para la lucha por la libertad, la
democracia y la soberanía del pueblo de Irak.
Esta
guerra no es una mera salida alocada de un gobernante del imperio llamado Georges W. Bush. Esta iniciativa
fue y es representativa de una política consciente del estado y multinacionales
norteamericanas en su estrategia de dominio mundial. No es simplemente el
delirio de este gobernante lo que la provoca. Estamos ante un nuevo
colonialismo. Como señalaba Tariq Ali, director de la
revista crítica británica Tribune Review “Hay un motivo principal para la agresión: el
petróleo, que tanto necesitan Occidente y el imperio en particular. Van a
ocupar Irak para cambiar los mapas de la región y hacerse con el crudo” La
excusa de que el régimen iraquí apoyaba una supuesta trama internacional no se
sustentaba, menos aún el que Irak fabricaba armamento de destrucción masiva. En
todo caso, no podemos permitir ni justificar que ningún país sea ocupado
militarmente por otro y menos aún por una potencia imperialista.
El
clamor mundial contra la guerra sigue vivo
Aunque
no se expresa continuamente en movilizaciones en la calle, la conciencia social
contra la guerra es mayor que en ningún otro periodo histórico. Buscar la
oportunidad para que ésta se haga sentir nuevamente en las calles y contribuya
a cambiar las decisiones de los gobiernos, es el reto de los próximos tiempos.
Es
necesario seguir manifestando nuestro rechazo a la guerra y a la ocupación de
Irak, como señalaba el pasado FSM celebrado en Caracas en enero de 2006 “No a
En el corazón del imperio, en los EEUU, se están preparando ya
para ello, su cita multitudinaria es el 17 de marzo. En el resto de países
debemos ir tomando el testigo para hacer patente el clamor mundial contra la
guerra y la ocupación imperialista de Irak.