DESDE EL GUINIGUADA

 

EL NÓBEL TURCO

 

Félix M. Arencibia

 

La mañana se levanta soñolienta entre las siluetas de palmeras. Bencomo Marrero, mientras, pasea entre sus sombras evocando con satisfacción la lectura de “Astrólogo y el sultán”. Ésta novela la relacionó enseguida con el realismo mágico del maestro colombiano Gabriel García Márquez. Ya hace unos años que disfrutó de la lectura de ese libro del escritor turco Orhan Pamuk (Estambul, 1952), que ahora en el 2006 recibe el “Premio Nóbel de literatura”. También ha leído algunas otras de sus obras, entre ellas, el “Libro Negro” (1990), en la que el autor imita una trama policíaca. Su novela “Nieve” la encontró interesante, su argumento trata de las contradicciones de la sociedad turca: laicismo, islamismo radical, la izquierda, represión de los kurdos, oriente, occidente, la emigración… El amor imposible y la amistad tienen también cabida en su cosmos argumental. El libro abarca todo su mundo literario, personal y político, constituyendo su obra maestra.

 

Además de sus valores literarios habría que tener en cuenta los importantes valores éticos que atesora Orhan Pamuk. Sin perder su esencia local ha sabido abrirse a otras culturas. El sentirse orgulloso de ser turco no le impide ser crítico con la represión que se realiza contra el pueblo kurdo y los excesos del islamismo y los militares. Trata de comprenderlos a todos en sus obras y a la vez ser críticos con ellos. Ha sido procesado por un tribunal de Estambul por mantener que fue un genocidio la matanza de un millón y medio de armenios y unos treinta mil kurdos el año 1915. Como todos los imperios, el turco, se resistía a desaparecer como le pasó al romano, español, francés, británico y ahora el estadounidense.

 

Orhan Pamuk se muestra escéptico ante la acción de los políticos y así dice sobre “Nieve”: “…es una novela política escrita por alguien que no cree mucho en la política, pero que la considera como una especie de destino inevitable que no le gusta”. Lo del Nóbel muchas veces se debe a una coyuntura política y cree Bencomo que no se le debe dar más notoriedad. Lo importante son los valores literarios de su obra, más de treinta años dedicados a la creación, y su conocido compromiso ético. Otras obras del autor turco son: “La casa del silencio”, “Me llamo rojo”, “El rostro secreto” (que fue llevada al cine), “Oriente y Occidente en el Imperio Otomano”, “Estambul. Ciudad y recuerdos”…

 

Aquí en Canarias hay más gente que escribe muy bien y que son reconocidos fuera de nuestra tierra. Entre ellos tenemos al novelista Víctor Ramírez, que está comprometido con nuestro país canario. Existen además en nuestra tierra escritores que son reconocidos en el extranjero, algunos no con una actitud cortesana sino solidaria.  Se necesita más promoción para que proyecte su obra y sea conocida en el exterior. Nuestro poeta Domingo Rivero deja a Bencomo con estos versos: “Llueve, y los turbios barrancos / manchan la mar en la orilla / su manto de flecos blancos”.

 

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─ “Lo importante de Orhan Pamuk son los valores literarios de su obra, más de treinta años dedicados a la creación, y su conocido compromiso ético”.