26 de Diciembre de 2004

Otra Europa es posible: No al tratado constitucional

DECLARACIÓN DEL PARTIDO DE LA IZQUIERDA EUROPEA, DEL QUE FORMA PARTE IZQUIERDA UNIDA, A FAVOR DE OTRA CONSTITUCIÓN PARA LA UE

El Partido de la Izquierda Europea, del que forman parte cerca de una veintena de formaciones políticas de la izquierda transformadora de la UE, entre las que están incluidas Izquierda Unida, el Partido Comunista de España (PCE) y Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), ha venido realizando en los últimos meses una serie de encuentros y trabajos de cara a fijar e impulsar su posición conjunta en el marco europeo en relación al Tratado Constitucional y a los referendums que el año próximo se desarrollarán en varios Estados, incluido el español, para que los ciudadanos expresen en las urnas su opinión. Fruto de este trabajo, impulsado en su origen en una cumbre celebrada en Roma, es la siguiente declaración: Otra Europa es posible: No al tratado constitucional

Frente a la globalización neoliberal, es indudable que necesitamos más y más Europa, pero la Europa que está siendo construida no es la que los pueblos europeos necesitan.

Porque, esa Europa está fundada sobre un solo principio: el mercado capitalista y la libre concurrencia. Esta es la razón por la que los servicios públicos están en peligro, la jornada laboral se está incrementando y las formas extremas de precariedad y flexibilización laborales son implantadas en todos los países. La Europa de hoy está organizada desde los intereses "de los de arriba", fruto del acuerdo entre gobernantes y supone la merma de cualquier control democrático efectivo en sus organismos principales, tales como el Banco Central Europeo y la Comisión Europea.

La Europa de los pueblos no se identifica con esta construcción, como demostró la bajísima participación en las Elecciones Europeas del 13 de Junio.

Nos oponemos al tratado constitucional europeo -firmado en Roma el 29 de octubre de 2004-. Este tratado continúa y profundiza en la lógica neoliberal de los tratados de Maastricht, Amsterdam y Niza. El mercado capitalista y la libre concurrencia se convierten en el pilar "constitucional" de la Unión Europea, en lugar de los derechos sociales, el derecho al trabajo y una nueva idea del pleno empleo con derechos reconocidos. Justo en un momento en que las pensiones, los sistemas de protección social, los servicios públicos, los bienes colectivos y los recursos naturales están amenazados en toda Europa. Nos oponemos a este tratado que propone un proceso de mayor militarización de la UE introduciendo un ejército europeo subordinado y sujeto a la OTAN y el aumento de los gastos militares. Este tratado no contempla el rechazo de la guerra como instrumento en las relaciones internacionales; rechaza la igualdad de derechos de todas las personas que viven en Europa, al margen de su nacionalidad, y por tanto condena a los hermanos y hermanas inmigrantes a la represión policial y administrativa desmedidas.

Este tratado constitucional ha sido aprobado sin la implicación de los ciudadanos y ciudadanas. Además, no podrá ser modificado durante los próximos 30 años.

Esta Europa no es nuestra Europa. Nosotros, las fuerzas de la Izquierda Europea, nos posicionamos a favor de otra Europa.

Esas son las razones por las que deseamos nuevos fundamentos para esa nueva Europa, que abandone el dominio incondicional del capitalismo financiero, predatorio y belicista; una Europa que se reconcilie con el progreso social, la democracia, una sociedad ecológicamente sostenible, la cooperación entre sus pueblos y, sobre todo, capaz de actuar a favor de la paz y el desarme en un mundo convulsionado por la guerra y el terrorismo.

Queremos una Europa de derechos para todos y todas: derecho al trabajo, al respeto de las diferencias, a la ciudadanía; una Europa que refuerce las garantías sociales, que defienda la naturaleza y el medio ambiente, la promoción de las diferencias culturales y el respeto a las identidades religiosas en el marco de unas instituciones laicas y la introducción de la democracia de género.

Queremos una Europa basada en el derecho a la ciudadanía para todos sus habitantes. Una Europa de la solidaridad internacional en la cual los ciudadanos y las ciudadanas sean los protagonistas de un verdadero proceso constituyente y puedan decidir sobre las políticas a implantar, a la vez que se garantice el control sobre las mismas desde un absoluto respeto a la democracia participativa.

Nuestra oposición es antagónica a la de las fuerzas reaccionarias antieuropeas. Éstas rechazan a Europa porque son populistas, reaccionarias y xenófobas.

Por estas razones pedimos que se rechace el tratado constitucional. Decimos no desde la izquierda para así romper el sistema neoliberal, en sintonía con la movilización social y política de los movimientos contra globalización y la guerra. Defenderemos esta posición en cualquier país, parlamento o referéndum.

Queremos impulsar un debate para trazar alternativas concretas al actual proyecto europeo. Es necesario unir nuestras propuestas con una amplia movilización desde la base, involucrar a los ciudadanos y ciudadanas europeos ahora y en las acciones planificadas para el futuro cercano. Entre las movilizaciones previstas, en enero habrá una movilización a nivel europeo en Barcelona, así como el 19 de marzo, en Bruselas, con ocasión de la conferencia intergubernamental, según se ha acordado en el FSE de Londres.