Nuestro continente, un 25 de Mayo
Francisco P. De Luka
Hoy más que nunca. El espíritu de Africa está tristemente aquí, en nuestras costas y playas, inermes los cuerpos y resecas de sufrimiento las almas. Ahora se acerca su Día. Pero debemos tener presente, en los 365 dias del año, el sabernos una parte insular de nuestro gran continente. Sentirnos africanos, porque no somos otra cosa. Porque fue la primera luz que nos alumbró. Y no otra. Es, sin lugar a dudas, el continente madre y hermano.
El 25 de este combativo mes de Mayo se cumplen 43 años desde que en 1963 se fundó la Organización de la Unidad Africana (OUA), en la vieja Addis Abeba de la Etiopía profunda y castigada.
El orgulloso levantamiento político y cultural contra el colonialismo europeo, incrustado en la piel de nuestro continente ya desde el siglo XVIII, lo llevaron a cabo líderes históricos como los Nkrumah, Léopold Sédar Senghor, Patricio Lubumba, Julius Nyerere, Cheik Anta Diop, Amilcar Cabral y tantos otros, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX en el seno de un fuerte movimiento emancipador que condujo a la liberación de la casi totalidad de los países africanos. Fueron las potentes voluntades que pusieron fin definitivamente, con rabia infinita y contenida, al secular comercio de esclavos que destruyó su tejido social. A costa del sufrimiento de 800 millones de africanos se enriqueció Europa. Fueron destruidas regiones enteras y sus habitantes secuestrados y deportados a América. Con la caza humana privaron a Africa de futuros campesinos, médicos, científicos, empresarios, líderes políticos y, en suma, del potencial humano que fortalece y hace progresar a los países desde las estructuras democráticas participativas.
Todavía hoy, el neocolonialismo esquilmador ayudado por las dictaduras colaboracionistas fomentadas desde el codicioso norte, gobierna en la sombra a lo largo y ancho del continente, provocando cruentas guerras civiles, hambre y miseria. La reciente pugna entre Francia y EE.UU por el control de los yacimientos petrolíferos del estuario del rio Muni, en Guinea Ecuatorial, constituye una clara muestra de cuanto decimos. O, por poner otro ejemplo, el uranio de Gabón y el petróleo del Golfo de Guinea, igualmente expropiados por los "civilizados" bárbaros del norte.
Se perpetua así la dominación internacional del potencial económico africano y los recursos materiales y humanos contribuyen al floreciente desarrollo de la vieja y egoísta Europa, que paga con infames represiones la entrada en aquel continente de los inmigrantes "ilegales", como las ocurridas recientemente en Sebta y Mililya a cargo de la policía española
Africa se mueve. Ahí están, por ejemplo, en este año 2006, las claras conclusiones del Foro Social de Bamako (Malí), en el sentido de apuntar a la urgente necesidad de las reparaciones socioeconómicas para Africa. Devolver lo que fue vilmente arrancado a sus pueblos. Sus gentes bullen, se agitan y gritan con fuerza:
"el Continente se mueve, una raza despierta,
todo un ritmo nuevo penetra el mundo
un color nunca visto poblará el arco iris,
una cabeza alzada provocará el fulgor,
Afrika va a hablar....."
(Paul Níger, poeta)
Canarias, aún territorio colonial desde hace poco más de 500 años, debe vincularse sin demora al desarrollo socio-económico de nuestro continente. Desde el punto de vista estrictamente comercial es preciso introducir el concepto consumista de una forma periódica y regular, al menos en la costa occidental africana, comenzando con las clases sociales de mayor poder adquisitivo de los países de dicha zona costera. Se puede establecer de esta forma un marco de intercambios comerciales directos entre Canarias y el continente, obviando el control de la metrópoli española. Debemos igualmente ofrecer nuestra ayuda intelectual y técnica e impulsar la formación de cuadros.
Este es el reto futuro que se presenta a nuestro pueblo, a fin de crear un espacio geoestratégico propio que, en perfecta simbiosis, fortalezca el status económico industrial, agrícola y pesquero en las dos orillas. Es necesario incrementar la demanda de los países más cercanos a nosotros y hacerles saber que cuentan con un pueblo insular que les va a corresponder noblemente en el intercambio comercial. Debemos comprarles lo que no tenemos, en lugar de hacerlo a Europa. Y debemos venderles, en condiciones aceptables, productos como el gofio, el cemento o artículos de tecnología esencial: pilas, televisores, elementos informáticos, neumáticos, etcétera, que impulsen al mismo tiempo nuestro sector industrial y manufacturero, creando nuevos puestos de trabajo. Debemos reactivar el gran volumen de compras que llevaban a cabo en Canarias los numerosos comerciantes y empresarios africanos, y alcanzar el apogeo de hace dos décadas. A fin de cuentas, todos pertenecemos al mismo espacio geográfico.
Incluso en nuestra rica tradición oral aparece el concepto claramente expresado:
"Africanos somos,
pero no pertenecemos,
europeos pertenecemos,
pero nunca seremos"
(Dicho del Barrio de Los Gallegos, Barlovento, isla de Benahuare)
El camino hacia los objetivos arriba expuestos pasa sin duda por la toma de conciencia soberanista de nuestro pueblo, con la creación de una legítima burguesía progresista y nacional canaria, no dependiente de la metrópoli, valiente y decidida y que ante todo ame profundamente nuestra Nación. Con visión de Estado. Es ella la que verdaderamente podría impulsar las relaciones comerciales con nuestro continente africano, auténtico potencial de futuro por sus riquezas y materias primas. Esas riquezas están ahí. Sólo deben ser gestionadas por gente honrada, además de africana, en un continente libre de injerencias extranjeras.
Hoy por hoy, la "españolidad" es el defecto del que adolece la gran burguesía isleña, al servicio de la potencia colonial y responsable de la destrucción ecoeconómica de nuestro Archipiélago, junto con el gobierno autonómico actual.
La confluencia armónica y patriótica de las clases trabajadora y empresarial teniendo como único norte la aspiración -y consecución- de un futuro Estado independiente canario es, en nuestra opinión, la única vía válida.
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"ah, Yaferka-nnegh, akal n imarawen-iw, |
(oh, Africa nuestra, tierra de mis antepasados) |
24-05-06