DESDE
EL GUINIGUADA
NUESTROS
SINGULARES LAGARTOS
Félix
M. Arencibia
Doramas Martín, el amigo íntimo de Bencomo, está oteando el
horizonte pues espera nuevas lluvias ahora que parece que se están animando a
regar nuestros campos que se verdean y colorean. Se decide escribirle una carta
a su amigo Armiche Padrón de la isla del Hierro.
Hola querido Armiche: Hace
ya un tiempo que no voy por ahí y te escribo para mostrarte mi condolencia por
los desastres que ha causado la última tormenta. Gracias debemos de dar porque
no haya habido ninguna perdida humana. Dejando aparte los problemas graves que
ha causado a algunas familias, me preocupa principalmente el desastre ecológico
que ha supuesto la perdida de tantos lagartos gigantes. ¡Esa especie tan
hermosa que por suerte su silueta va poblando algunos parajes de nuestra isla
de Hero!
Hemos de dar las gracias a los esfuerzos de una serie
de personas e instituciones por salvar a nuestro reptil que ha estado a punto
de desaparecer por la depredación de los humanos y sus animales domésticos como
los gatos. Lo lagartos están íntimamente unidos a nuestra infancia, Armiche. Los recuerdo como efigies prehistóricas durmiendo
mimetizados sobre una piedra de una pared destartalada. Nos llamaban
especialmente la atención a los
chiquillos que entre el miedo y la curiosidad a veces teníamos la tentación de
tirarles piedras. Algunos contaban como grandes hazañas las mataperrerías que les hacían a
estos animales tan nobles y de apariencia triste que no les habían hecho nada.
Aquí en Tamarán tenemos una especie bastante grande de lagarto que por lo que
he consultado tiene bastante relación con la de El Hierro.
En Canarias, Armiche tenemos
unas cuantas variedades de reptiles bastantes peculiares. Está la familia de
las scincidae
que son esas lisas o lagartijas que
brillan como joyas alumbrados por los rayos de Magec, con diferentes variedades
que tienen distintas tonalidades. También todos hemos mirado alguna vez para el
techo y nos hemos encontrado con los perenquenes del género Tarentola, con sus extrañas
siluetas moteadas, de grandes y raros ojos que son verdaderas maravillas de la
naturaleza, a pesar de que algunos le tengan un cierto temor. Destaca su mágica
capacidad para agarrarse a las superficies verticales y cuya técnica quieren
aprovechar algunos científicos. Son auténticos camaleones y adaptan su
coloración a la de los lugares en que viven.
Estas joyas de la naturaleza que habitan en nuestro
territorio desde tiempos remotos debemos cuidarlos y protegerlos con el máximo
interés. Forman parte de nuestra madre naturaleza y los estamos arrinconando
hacia la extinción con el ritmo depredatorio de la
construcción que destruye su hábitat natural, además de los animales doméstico
descontrolados como el gato y los cazadores desaprensivos. Bueno Armiche, espero pronto estar por ahí, te dejo con estos
versos de “Vuelos de palmera”: “…salen
los lagartos a coger el sol / futuros verdes derriten / gélidos cementos.”
http://doramas1924.blogspot.com
─ “Estas joyas de la naturaleza que
habitan nuestro territorio desde tiempos remotos debemos cuidarlos y
protegerlos como el máximo interés. Forman parte de nuestra madre naturaleza y
los estamos arrinconando hacia la extinción con el ritmo depredatorio
de la construcción que destruye su hábitat natural, además de los animales
doméstico descontrolados como el gato y los cazadores desaprensivos.”.