La
nueva cruzada petrolera de Bush
El Pentágono crea un comando de "guerra contraterrorista" en África
Por
Manuel Freytas
George W. Bush aprobó un plan del Pentágono para
crear un nuevo mando para las operaciones militares en el continente africano,
según lo anunciado por el secretario de Defensa, Robert Gates, durante una
presentación ante el Senado.
El Pentágono asigna responsabilidades específicas a los llamados cuarteles regionales, como el Comando Central (Centcom), que supervisa las operaciones en Oriente Próximo, Asia Central y el cuerno de África.
¿Que hay detrás de este nuevo despliegue militar de la potencia imperialista que hoy permanece acorralada con sus tropas en Irak y Afganistán?
En febrero del año pasado, un informe del Pentágono señalaba que EEUU se preparaba para actuar en "guerras convencionales simultáneas", y en conflictos irregulares y prolongados como en Irak, y lo expuesto el martes por Gates en el Senado forma parte de ese proyecto bélico de conquista de recursos petroleros disfrazado de "guerra contra el terrorismo" tras el 11-S.
Detrás de la "reestructuración" de las líneas de comando y de las fuerzas del Pentágono, reiniciada por Rumsfeld y continuada por Gates, se encuentra una nueva cruzada por conquista de recursos y mercados energéticos, el elemento vital de la supervivencia junto a elementos como el agua y la biodiversidad.
El interés de Washington en África se debe a la creciente importancia estratégica del continente en materia de riquezas energéticas y al interés de las petroleras estadounidenses por controlar militarmente las fuentes de recursos naturales con el argumento de la "guerra contra el terrorismo".
La escalada militar en Medio Oriente y el Golfo Pérsico, la "guerra fría" por la energía entre Rusia y EEUU, la complicada y confusa ola de "nacionalizaciones" en América Latina, llevan a las trasnacionales a poner sus ojos en las reservas del continente africano que han crecido notablemente en sus niveles de producción y exportación.
Si bien -como afirman analistas- África nunca competirá con Medio Oriente, las reservas demostradas del continente aumentaron a más del doble entre 1980 y el 2005, con 114.300 millones de barriles, según el BP Statistical Handbook (guía de Estadísticas de British Petroleum).
Esa
es una tasa de crecimiento comparable a la de Medio Oriente y superior a
un incremento mundial de 84% durante el mismo período.
La "guerra contra el terrorismo" en África -que se impone el Pentágono-
encubre el verdadero propósito de Washington que no es otro que la destrucción
de los grupos radicalizados armados que buscan una nacionalización de
los recursos petroleros de sus pueblos en desmedro de los intereses
transnacionales que los extraen, comercializan y controlan.
En Nigeria, el mayor proveedor de crudo a EEUU, su producción en un día normal de 2,5 millones de barriles se ha visto reducida en un 25% debido a ataques de grupos nacionalistas radicales que buscan una mayor participación de la riqueza petrolera para sus pueblos, y a los que el Pentágono y Washington caracterizan como "grupos terroristas", generalmente pertenecientes a la "red Al Qaeda".
Los gobiernos africanos, controlados por oligarquías y señores de la guerra financiados y protegidos por Washington, se ven cada vez más impotentes para controlar a los movimientos armados nacionalistas que obstaculizan el saqueo de las transnacionales, como es el caso de Somalía y el Cuerno de África.
En
este escenario, y siguiendo la nueva doctrina impuesta en la revisión
cuatrienal de
La estrategia operativa incluye reuniones entre estados mayores de países regionales con oficiales y funcionarios del Pentágono, maniobras y ejercicios conjuntos de las tropas, vuelos sistemáticos de aviones de reconocimiento, localización a través de fotos tomadas por satélites militares norteamericanos, y de provisión de armas y tecnología de alta precisión a las fuerzas implicadas en la "guerra contra el terrorismo".
La estrategia del Pentágono en África responde a un doble objetivo, geopolítico-militar y económico.
Además del negocio que proporciona a las armamentistas y a las contratistas de servicios del Pentágono el incremento de las operaciones militares contra el "terrorismo" en la región, se estima que África y sus regiones proporcionará n, en apenas una década, el 25% del crudo que consumirá EEUU en 2015.
Tener el control del acceso a esas fuentes de recursos se ha convertido en un objetivo estratégico central para Washington y sus corporaciones protegidas por el Pentágono.
La llamada "ayuda económica" que Washington otorga a los gobiernos africanos, corruptos y títeres, para que profundicen la "privatizació n" de sus recursos, va inevitablemente asociada a la “ayuda militar” para el "combate contra el terrorismo" brindada por el Pentágono.
En este escenario las fuerzas y bases estadounidenses se han convertido en un nuevo servicio de protección para las corporaciones petroleras que actúan en el continente africano.
La función y misión principal del nuevo mando militar para el continente africano, anunciado el martes por Gates, es la de vigilar y controlar las fuentes energéticas africanas, así como sus sistemas de distribución mundial (oleoductos, buques petroleros, y rutas).
Esta misión principal de las tropas imperiales fue enunciada en un principio, por el presidente Jimmy Carter en enero de 1980, cuando describió al caudal petrolero del Golfo Pérsico como un "interés vital" para los EEUU.
Carter, elegido luego Premio Nobel de la "Paz", afirmó que EEUU debería emplear "cualquier medio que sea necesario, incluyendo la fuerza militar" para enfrentar y neutralizar cualquier intento por parte de un poder "hostil" para bloquear esos recursos estratégicos.
Cuando
Carter presentó este proyecto, apodado como "Doctrina
Carter", los EEUU aun no habían desarrollado una fuerza capaz de
desempeñar el papel de custodio y vigilante de las fuentes de
recursos energéticos en el Golfo, en plena "guerra fría" con
Con
esa misión, Carter creó
En
1983, el presidente Reagan transformó
Actualmente,
El Centcom ejerce la autoridad de comando sobre todas las fuerzas de combate
norteamericanas desplegadas en el área del Golfo Pérsico incluyendo
Afganistán y el Cuerno de África.
Tras
el 11-S en EEUU, y ejecutando la nueva doctrina de "guerra
preventiva" de
De esta manera el Pentágono seguía cumpliendo su misión
original de apoderamiento militar de los recursos energéticos-petroleros del
Golfo Pérsico, no ya con la "Doctrina Carter", sino con la doctrina
de las "guerras preventivas" contra el "eje del mal"
del período de Bush hijo.
La creación del nuevo comando unificado para las operaciones militares en áfrica, anunciado por el secretario de Defensa, Robert Gates, es indicativo de que Washington y sus corporaciones petroleras, detrás de la fachada de la "guerra contraterrorista" ya han comenzado un plan totalizado de control y apoderamiento del petróleo y de los recursos vitales del continente negro.