NUEVO ATAQUE A LA LIBERTAD DE EØPRESIÓN EN LA EMISORA MUNICIPAL DE LA ALDEA DE SAN NICOLÁS (Artevirgo. Isla de Gran Canaria.  Canarias.)

 

Jose Almeida Afonso

 

Estoy  convencido que son pocos løs políticøs a los que les gusta el artículo 20 de la Constitución española. Sí ese que dice: 1. Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. c) A la libertad de cátedra. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades. 2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

 

Y no les gusta simplemente porque no les gusta la verdad. Ellos saben de sobra que un periódico, una emisora, una TV, pueden hacerle más daño políticamente -sólo siendo fieles a la verdad- que cualquier otro tipo de ataque por otros medios. Esta razón nos explica porqué muchøs políticøs siempre tienden a llevarse lo mejor que puedan con løs periodistas. Y muchøs periodistas también saben que un político les puede llegar a hacer mucho daño profesionalmente, y por lo tanto, hasta nivel personal. De ahí que se establezca una eøtraña, rara relación entre algunøs  políticøs y algunøs periodistas.

 

Y da igual que el artículo 20 de la Constitución española, proteja y defienda este derecho sagrado, a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. O a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

 

Y cuando estos derechos sagrados se persiguen o no se cumplen algo grave está fallando en estas llamadas "democracias occidentales". Sé lo que digo. Por mi condición laboral de periodista han sido muchas las veces que he sido censurado, expulsado y calumniado por, simplemente, intentar llevar a la práctica cotidiana el derecho a expresarme libremente y a difundir información veraz.

 

Si les contara todas las veces que a lo largo de 20 años he sufrido todo tipo de vejaciones, humillaciones y falsedades por los directores de periódicos o radios en los que he desempeñado mi labor profesional, creo que los cansaría, además de que estoy en la elaboración de un libro donde ahí sí que eøplico todos y cada uno de los casos a los que me he tenido que enfrentar sólo con la armas de la dialéctica. Lo que hoy sí les quiero narrar es el último caso en que he sufrido la expulsión de un medio de comunicación local en el que llevaba colaborando tres años sin recibir ningún tipo de "explicación convincente" y, además, sin estar percibiendo gratificación económica o de otro tipo.

 

Vamos a ello. En el 2003, con el triunfo del PSOE en el consistorio de La Aldea de San Nicolás (Artevirgo. Canarias) parecía que se cerraba una larga y oscura etapa en este municipio eminentemente agrícola del oeste  grancanario. Así lo  creímos muchøs entre los que me incluyo. No digo nada nuevo si expreso que el poder absoluto siempre termina corrompiendo y aquí, en el municipio aldeano, llevaba más de 20 años ininterrumpidos de poder absoluto el partido AMATT, al frente del cual estaba el alcalde Celestino Suárez Espino.

 

(Hago un pequeño paréntesis para decirles que cuando AMATT gobernaba en el Ayuntamiento aldeano, y por lo tanto, controlaba la emisora local, fui expulsado hasta tres veces por ejercer mi derecho a expresarme libremente y a trasmitir información veraz, y las tres veces fui de nuevo incorporado por las presiones que ejercí entonces. Tampoco aquí recibí nunca ningún tipo de gratificación, ya fuera económica o de otro tipo.)

En fin, como ya les dije me quería centrar en el último caso que he sufrido. Hace tres años que venía colaborando desinteresadamente en la Emisora Municipal de La Aldea. En la temporada 2003-2004, y debido al triunfo del PSOE me atrevía a llamar el programa "CANARIAS LIBERTARIA". Como pueden intuir los contenidos del programa eran, haciendo honor al nombre, eminentemente Libertarios. En esta etapa, además, colaboraban en el programa que yo presentaba y dirigía personas de reconocido prestigio en el mundo periodístico y en la lucha social. Los lunes tenía un espacio con la periodista y ecóloga Jovanka Vaccari llamado "Placeres difamados", donde hacíamos un repaso a todos esos placeres que de alguna forma todos hemos practicado alguna vez, pero que sin embargo no tenían buena prensa o eran mirados como políticamente incorrectos.

 

Los miércoles le tocaba el turno al escritor y poeta Teodoro Santana y su espacio "Dragonalia en las ondas" donde  tratábamos de una manera seria, rigurosa pero con sentido del humor cualquier tema de política local, nacional o mundial que o no era suficientemente tratado en los demás medios de comunicación, o donde incluso eran tergiversados.

 

Y los viernes, le tocaba el turno al abogado y periodista Rubén Alemán Sánchez y su espacio "Aires frescos desde el Guiniguada" donde ofrecíamos una visión "distinta" de lo que ocurría en Canarias  y porqué ocurría. Recuerdo esta etapa como la más fructífera, no sólo para mí, sino para los oyentes. Aquí la "censura" no vino directamente. Mi hermano, Jesús Almeida Afonso, que en ese momento era el coordinador de la Emisora Municipal de La Aldea, me decía que a él le decían que la factura del teléfono era demasiado elevada debido -dice que decían- a las llamadas que yo hacía a las personas que colaboraban conmigo en la radio, por supuesto que desinteresadamente. ¡¡¡cómo sino!!!

 

Bueno, una vez terminada esta preciosa, hermosa y fructífera temporada llegó la de 2004-2005. La primera determinación fue  reducir el tiempo dedicado a løs colaboradorøs. La segunda determinación que tomé fue cambiarle el nombre. Elegí uno que no fuera tan declaradamente, tan contundentemente radical. Y decidí llamarlo "Somos Costeros". También eran tres veces a la semana y tampoco recibía gratificación alguna.

"¡¡"Ya se aburrirá!! Este tío nos puede causar problemas, él dice que no milita en ningún partido, ni sindicato, ni organización alguna, pero es el coordinador del Colectivo Cultural IsMar, y más de una vez le he oído que es Independentista radical" creo que podría ser una conversación entre algunøs de los concejales.

 

En la tercera temporada, la de 2005-2006 empecé a realizar el programa "Somos Costeros" un 27 de septiembre. En Esta tercera temporada y debido a cuestiones más de ánimo que de otra cosa, en un principio decidí realizar el programa sólo los martes y jueves de 9 a 10 de la mañana. Un día nos encontrábamos mi hermano Jesús y yo en casa y se le ocurrió la idea de que entre los dos podíamos realizar un programa, una especie de magazin mañanero, pero de cierto rigor y calidad. La mala suerte quiso que a las dos semanas de haber hablado esta posibilidad mi hermano sufriera una enfermedad por la que estuvo retirado de la radio más de un mes. El mes que el alcalde del PSOE, Tomás Pérez Jiménez, aprovecharía para despedirme aduciendo que estaban reestructurando los informativos y mi programa no encajaba con el nuevo horario que ellos tenían previsto establecer.

Cuando terminó de decirme estas  "absurdas razones",  le saqué dos folios eøplicándole el nuevo proyecto que mi hermano y yo teníamos previsto presentarle esa misma semana; un proyecto donde yo les planteaba realizar un nuevo programa de lunes a viernes en la misma franja horaria y prácticamente con los mismos contenidos (y sin cobrar ni un puto euro, mientras otrøs elementos que trabajaban (decir trabajaban es un decir, porque prácticamente no hacían nada, en fin).

 

Esta tercera temporada en Radio Municipal La Aldea terminó para mí en marzo y no en septiembre como era la costumbre.

 

A las dos semanas me enteré que en un pleno ordinario del Consistorio aldeano, el representante de Nueva Canarias, José Rodríguez Rodríguez, preguntó por qué motivo habían suspendido un programa (el mío) que tanta aceptación  popular tenía en el municipio. Por lo visto el concejal Sergio Almeida (del PSOE) le contestó que la razón principal había sido que yo me había metido con un político y que el señor alcalde había tenido que pedir disculpas por mí falta de respeto hacia aquel. Me gustaría saber qué  político y qué le dije para que el señor alcalde se viera en la obligación de tener que pedir disculpas en mi nombre y luego despedirme.

 

ESTA ES LA DEMOCRACIA DE LA EUROPA QUE QUIEREN  CONSTRUIR, QUE ESTÁN CONSTRUYENDO. Y  DESPUÉS TIENEN LA POCA VERGÜENZA DE METERSE CON FIDEL CASTRO O CON HUGO CHÁVEZ. ¡MALDITOS !

________________________________________________

*A día de hoy, martes 31 de julio de 2007, todavía estoy esperando una respuesta por escrito de todo el tiempo que estuve colaborando en la emisora y de los motivos de mi eøpulsión, aunque a decir verdad maS bien, a estaS alturaS solo puedo decir que en realidad Solo eStoy EsPERANDO A GODOT.