18-11-1780 ¿Nuevo día de la Raza americana?
Alberto Jorge Lapolla
El imperio oculta nuestros triunfos y nos recuerda las derrotas. En Argentina los chicos si saben algo de Tupac es que lo descuartizaron, nada saben del terror que los españoles tenían de él, y como después de la primeras batallas que ganó -y fueron muchas- se escondían abajo de las lápidas en los cementerios por el miedo de pagar los horrendos crímenes que habían cometido contra el pueblo Inca y los pueblos originarios de Perú, Bolivia, Ecuador y Argentina. Eso es, festejemos los triunfos contra el invasor y no la enorme tragedia del 12 de octubre.
El 18 de noviembre de 1780, el Gran Jose Gabriel Condorcanqui Tupac Amaru IV derrotó al ejercito español en la batalla de Sarangará, la primera gran derrota del ejercito invasor imperial español en casi tres siglos.
A partir de su lucha, derrotada en 1781, de su ejército de 100.000 indios sublevados que sería ahogado en la sangre de 100.000 ejecutados por los genocidas españoles, daría sin embargo el inicio de nuestra lucha por la independencia en la generación siguiente. Su lucha la continuaría la rebelión de Túpac Katari y la de los Chirihuanos, Kollas y Wichis que duraría hasta poco antes del estallido independista americano de 1809-1810. Los hijos de los que sobrevivieron y vieron las atrocidades, algunos que como Castelli y Gascón eran directamente defensores de indios pobres y Moreno que haría su tesis doctoral en Chuquisaca en defensa de los oprimidos indios, serían los revolucionarios de la nueva etapa. Indios que constituian la masa principal de América y por ende de cualquier proyecto revolucionario de masas.
Un millón de pobladores originarios habitaban el Alto Perú y 1.500.000 poblaban el Perú, Bs.As. solo tenía 50.000 habitantes, de allí que Moreno, Belgrano, Castelli, San Martín y Güemes centraran la revolución en el Alto Perú y el Perú y en la inclusión de los millones de indios a la misma. De allí el proyecto del Rey Inca propuesto por Belgrano al Congreso de Tucumán -con el respaldo de San Martín y Güemes- aprobado el 4-8-1816 en sesión secreta, con el retorno de Juan Bautista Tupamaro -el hermano menor de Tupac Amaru preso 40 años en España- como rey de un nuevo estado sudamericano de Panamá hasta el Cabo de Hornos y con capital en el Cuzco. ¿Porqué no conmemorar ese día, el 19-11-1780, cuando nuestro padre fundante el gran Condorqanqui Túpac Amaru, derrota a los opresores españoles, como nuestro día de la raza, en lugar del infame día del inicio de la invasión inperial española?