EL SIGNIFICADO DE CANARIA Y SU RELACION CON UN OBISPO CANARIO EN EL SIGLO V, EN EL NORTE DE AFRICA.

Por Antonio Cubillo Ferreira

Miembro del CIRSS (Centro de Investigaciones Científicas del Sahara y el Sahel, de París, La Sorbona y del Instituto Internacional de Prehistoria, de París).

 En octubre de 1.998, escribí un artículo, que fue publicado en El Dia, periódico de Tenerife, referente a un Obispo Canario en Africa del Norte. Leyendo Diario Digital de Telde, esta noche, 16 de octubre del 2.005, vi la polémica que hay en Gran Canaria, donde el pueblo de la isla pide un obispo canario, al igual que ahora hay uno en Tenerife. Parece ser que la iglesia española e incluso el obispado de Tenerife se oponen a esta opción porque en Gran Canaria ha surgido un movimiento de curas y seglares y simpatizantes canarios, que exigen un obispo canario de una vez por todas, en la isla. El arzobispado de Sevilla y el propio gobierno de la monarquía española, no les gusta este movimiento, pues saben que en un momento histórico como el actual en Canarias, la llama independentista si se propaga en las iglesias, puede causar un incendio. España tiene la experiencia colonial y recuerda bien lo que pasó en Méjico, en 1804, cuando el Grito de Dolores, hecho por el cura Hidalgo, que fue la llama que encendió la lucha nacional mejicana, y aunque la monarquía española acabó por detener al famoso Cura Hidalgo y a otros curas patriotas, que fusilaron enseguida, esto no les sirvió de nada pues la lucha continuó con el Cura Morelos, al que también capturaron los realistas y fusilaron junto con varias docenas de curas y religiosos. Pero esto no les sirvió de nada porque Méjico acabó siendo independiente.

La Metrópoli pues quiere acabar con el movimiento incipiente de los curas canarios independentistas, porque sabe que todo este movimiento, con razón, y porque significa el pensamiento de este pueblo, quiere un obispo canario en Gran Canaria y después se busca la creación del Arzobispado del Rubicón, con sede en Lanzarote. Si se consigue este, y creo que es posible, la Iglesia de Canarias ya no dependerá del Arzobispado de Sevilla, sino que entrará a formar parte de la Iglesia Cristiana de Africa, con sede en Tánger y en relación directa con el Vaticano, sin tener que depender de la Iglesia de España que siempre estará mediatizada por la corona española. Es pues conveniente que se apoye todo este movimiento de los cristianos de Gran Canaria y Lanzarote, pues es una manera también de irnos independizando. Hay que protestar y salir a la calle si fuere necesario para impedir que se coloque a un obispo español en la sede de Gran Canaria, que vendrá para engañar al pueblo colonizado de Canarias, ya que obedecerá lo que le diga el gobierno colonialista español. Si en la radio y en la TV se lleva a cabo una gran campaña en este sentido, se podrá avanzar dando un paso muy importante en la toma de conciencia de nuestro Pueblo.

Adelante con la movilización por un Obispo Canario para Gran Canaria.

A continuación mi texto citado:

Contaban los navegantes fenicios, que al Oeste del Africa del Norte, al final del actual mar Mediterráneo, donde se pone el sol, habitaban las tribus "Mahurim", significando este término en fenicio y en púnico, los Occidentales, de donde vino posteriormente, por deformación, el término "Mauri", es decir los habitantes del Mahurim, los del Occidente, lo que dio posteriormente, los Mauri de los romanos. Plinio, el historiador romano, escribe en sus escritos, que entre las tribus de la Mauritania Tingitania, la principal era antiguamente la de los Mauri. Posteriormente este término gentilicio dio el actual término de Moros de los castellanos y Maurs, de los franceses así como el Mauros del antiguo griego. Mauritania, en sus diversas acepciones, significa país de moros.

Según los historiadores romanos, al Este, o sea en la Mauritania Cesarea y en la provincia romana de Africa (Túnez), se hallaban los Numidas; al sur de las dos provincias romanas citadas, y sobre todo en la Mauritania Tingitania se hallaban los "Getulii". Tito Livio también los cita, diciendo que formaban parte de los ejércitos de Hannibal el cartaginés (XXIII, 18,1).

Los Gétulos ocupaban casi todo el sur del actual Marruecos, hasta el desierto, donde vivían los Etíopes o poblaciones melanodermas. Conocemos los nombres de algunas tribus gétulas, los "Baniures" y los "Autololes". Según el historiador Estrabon (XVII, 3, 7), "al extremo Oeste y al lado de los Etiopes, estaban los "Pharusiens" o "Perorsos", que así se distinguían de los Etiopes, los cuales vivían "donde las lluvias caen en abundancia en verano"; estas condiciones climáticas existen solamente más allá de la Seghiet El Hamra o Río de Oro, al sur de la actual Mauritania, es decir en el Senegal.

Plinio (V, 1), al referirse a la expedición del pretor romano, Suetonio Paulino, contra los gétulos, en el año 41-42 de nuestra era, dice que los romanos llegaron al sur, hasta un territorio de una población llamada "Canarii", "por ser el perro su alimento común, junto con la carne de las fieras (quippe victus eius animalis promiscuum his esse et dividua ferrarum víscera)". Según el mismo autor, continuando con las memorias del citado pretor, dice "que estos Canarii vivían al lado de los perorsos (juntam Aethiopum genten quos Perorsos vocant, satis constat), que ocupaban el territorio al sur de los Gétulos y del río Salsum, hoy Oued-el-Melh (Río Salado), o sea, enfrente de las Islas Canarias.

 El cabo "Gannaria", mencionado por Ptolomeo, en la costa africana, por 29º, 11', latitud Norte, o sea, exactamente a la altura de las Islas Canarias, debe estar relacionado con esta misma población, donde los investigadores modernos han reconocido los "Kannurieh" de los escritores árabes. De ahí podría venir el nombre de Kanaria, por el nombre del pueblo africano que vino o lo trajeron a las islas Canarias, (Ver Vivien de Saint-Martin, "Le Nord de l'Afrique dans l'Antiquité", Paris,1863, pag. 106-9-, y la "Historia de Canarias" de Viera y Clavijo, Goya Ediciones, 1967, Tomo I, pag. 119, nota pie página).

Siguiendo con Plinio (VI, 205), éste hace derivar el nombre de Canarias de la isla de Gran Canaria, por lo de Canis, pero inspirándose en uno de los libros, hoy perdido, que escribió el rey de Mauritania Cesarea, Juba II. De hecho en latín existe un adjetivo "canarius", pero derivado de "canis", cf. Plinio, XVIII, 14., pero no podemos excluir, en lo que respecta a "Canarii", que el nombre de una éthnia indígena, los Kanarii, haya sido interpretada o mal interpretada por los romanos, de una manera arbitraria. Canarii es un plural latino o bien el nombre propio de la tribu citada por Suetonio Paulino.

Según el historiador francés, J. Mesnage, "L'Afrique chretienne", París 1912, pag. 488, existió en Mauritania Cesarea (parte de la actual Argelia, - la Cesarea antigua, se llama hoy Cherchell), un Obispo llamado BACANARIENSIS, en el año 484 de nuestra era. Según el citado autor, "podría ser que BA o VA, indique en líbico la pertenencia a una rama común o simplemente a una colectividad étnica, Canarii o Canariensis". De esta manera nos encontraríamos con la etnia Canari( a ), en un contexto lingüístico líbico-berbere.

Personalmente creo que este BA inicial se refiere a Padre, ya que nos encontramos ante un sacerdote, "Padre", puesto que los bereberes, para designar al padre, en general, emplean el término BABA y cariñosamente como diminutivo, BA. No es de extrañar, que ya en esta primera época cristiana, a los sacerdotes y a los obispos mucho más, se les llamase Padre, como ahora se dice en castellano, es decir BABA, y si iban acompañados de un complemento como en este caso, se redujese a BA y se dijese BACANARIENSIS. También pudiera ser, que en el siglo V, una parte de la tribu de los "Canarii", hubiese sido ya cristianizada por las predicaciones de los sacerdotes bereberes, Tertuliano, Cipriano y San Agustín, Obispo de Hipona y nacido en Tegueste (al este de Argelia), y entonces este obispo Bacanariensis, fuese así denominado por ser el primer Obispo Canariensis o de los Canarios de esta parte de Africa del Norte ya cristianizada.

De todas maneras el hecho histórico está ahí y si consideramos que de estos Canarii pudiera venir una parte del Pueblo africano que llegó a estas Islas Canarias, no sabemos cuando, aunque pensamos entro los siglos V y IV de antes de nuestra era, nos hallamos ante un nuevo factor histórico que influirá enormemente en el mejor conocimiento de nuestro Archipiélago. El medio de transporte con que llegaron estos pueblos de la costa a nuestras islas, como ya en diversas publicaciones he señalado y pienso, fue en las naves trirremes de los Púnicos o Cartagineses, quienes en aquellos tiempos dominaban el mar cercano y las rutas del Norte y del Oeste de Africa, mucho antes que los griegos y los romanos, de ahí que los Catagineses, que en sus navegaciones habían llegado hasta el Camerún, en el famoso periplo de Hannon, tuvieran interés en poblar estas islas para que les sirvieran de base y lugar de descanso y avituallamiento de sus naves cuando volvían hacia el Norte en la ruta para volver a Cartago.

Se sabe que además de los Canarii, trajeron a otros grupos poblacionales como los Beni Ahwara o Beni Ahuaritas, que poblaron la isla de La Palma y que habitaban en el Anti Atlas, así como también trajeron a los Beni Gomer o Gomeritas, que habitaban los alrededores de Melilla, donde actualmente existen cinco tribus Gomer o Gomeritas, cerca del Peñón de Velez de la Gomera. También está el caso de los Zenatas, tribu líbica, traídas por los Cartagineses desde los alrededores de Cartago para poblar la isla de Tenerife o Zinet (Chinet), pensamos hacia el siglo VI antes de nuestra era. No hay que descartar sin embargo llegadas poblacionales anteriores a estas fechas a las islas de Fuerteventura y Lanzarote pobladas por "Mazyes, o Maxyes que dio Mahos" e incluso a otras islas como Tenerife, donde se ha encontrado últimamente una momia del siglo VIII antes de nuestra era en la zona de Ycod.

Zenatas, Mahos, Beni Ahuaritas, Beni Gomer y Canarii, todos ellos a lo largo de los siglos dieron lugar al actual pueblo Guanche o Canario al cual tras la conquista se le añadieron aportaciones moriscas, judías, iberas y de esclavos africanos de la costa occidental y del golfo de Guinea, traídos por los conquistadores, más algunas pocas familias europeas de origen italiano, irlandés, francés o británico, que al mezclarse con la masa mayoritaria de población autóctona, ha dado lugar el actual conglomerado poblacional del Archipiélago africano de Canarias, última colonia de España.

Canarias, Octubre de 1998.