¡EN EL OJO DEL HURACAN!
Ramón Moreno
Este título que puede resultar alarmista en el aspecto climatológico, no lo es en absoluto, y si muy alarmante, si tenemos en cuenta (ahora que los árboles han sido derribados y nos dejan ver "el bosque"), que en Canarias soplan desde hace tiempo "vientos huracanados", tan devastadores o más que los producidos por la tormenta tropical Delta, de triste recuerdo, a su paso por las Islas, y cuyas secuelas sigue padeciendo todavía el pueblo canario.
Y donde ha quedado al descubierto -por si todavía existía alguna duda-, la verdadera situación real que vive nuestro Archipiélago, que sufre toda clase de "inclemencias" y no atmosféricas, precisamente.
Unos "vientos huracanados" que para nada tienen que ver con esos fenómenos climatológicos, pero cuyo poder es más nocivo y destructor que unos vientos a 200 km/h. o más. ¡Ese es el verdadero peligro!. Porque contra la Madre Naturaleza no podemos luchar. En todo caso, prevenir sus embates; pero contra los que propician la gran "tempestad" que sacude Canarias, si. Después de las "lluvias" del entreguismo, la sumisión, la desidia, la inhibición y otras lacras presentes en nuestro devenir histórico, se han producido estos pantanosos "lodos" -¡peor que arenas movedizas!-, que están llevando a este pueblo a un suicidio colectivo…
Que el calentamiento de la atmósfera está afectando gradualmente al cambio climático de la Tierra, parece un hecho constatado. Que Canarias, dada su posición geográfica, esté sufriendo desde décadas una progresiva desertización debido a la influencia sahariana, no admite dudas. E inclusive, que en un futuro impredecible las Islas puedan padecer fenómenos de estas características, entraría dentro de lo probable. Pero esa nada remota posibilidad, con ser sumamente grave y preocupante, no es la cuestión de fondo.
El fondo de la cuestión, es que Canarias sufre y padece indefensa un demoledor "huracán" que, debido a las "altas presiones" sobre nuestro "status" político-jurídico, posibilita -entre otros hechos nefastos- que las empresas españolas que operan en nuestro territorio, lo hagan sin el más mínimo respeto y consideración al pueblo canario que es tratado como un simple consumidor; al que la mayoría de las veces se le da "gato por liebre", y no se preservan sus derechos como tal.
Y ello obedece pura y exclusivamente a una inaguantable política colonial que ha llegado a sus límites y que pone seriamente en cuestión las leoninas condiciones de las relaciones Canarias-Estado.
Estamos en el auténtico "ojo del huracán español". Un "huracán" depredador que no solo está socavando las estructuras de nuestra sociedad con la permisibilidad de la avalancha de foráneos que se nos está viendo encima (perfectamente calculada para laminar las señas de identidad de este pueblo, con el "paraguas" de la libre circulación en la UE), sino que está suponiendo un monumental y canallesco saqueo de nuestros recursos, que son situados fuera de nuestra tierra por Bancos, Cajas, Aseguradores, Multinacionales y un largo etc.
Con la anuencia y complicidad, lo que ya no tiene nombre, de esta clase política que padecemos, al amparo del poderoso aparato del Estado que opera en el Archipiélago. Ni Coalición Canaria, ni el Partido Popular, ni el Partido Socialista son capaces de sacar a Canarias de la peligrosa situación en que se encuentra. CC, porque su "nacionalismo" está a años luz, no ya de las firmes convicciones de ERC, por ejemplo, sino del pragmatismo de CiU o de la firmeza del propio PNV. Y tanto el PP como el PSOE, porque representan al más genuino "nacionalismo español" -el primero de derechas, y el segundo de centro-izquierda-, que como apéndices de sus respectivos partidos estatales, son meras correas de transmisión de aquellos, denigrantemente supeditados a la implacable disciplina de partido. ¿Alguien puede imaginar que lo sucedido en Canarias, con la falsa UNELCO, en realidad Endesa, se hubiera tolerado en Cataluña o en Euskadi?. Porque lo grave no es que el fuerte temporal haya derribado las torres de alta tensión del tendido eléctrico en Tenerife; lo verdaderamente escandaloso es que esas torres estaban en un estado lamentable de mantenimiento y conservación, viejas, y oxidadas. ¿Quién ha permitido todo eso, cuando el propio presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, es ingeniero y trabajó en UNELCO?. El asunto viene de antes. ¿Qué seguimiento se hacía desde el Cabildo de Tenerife cuando era presidente Adán Martín -que también es ingeniero- y Melchior vicepresidente?. ¿Vale ahora escudarse en el modelo energético y en el operador impuesto desde Madrid, cuando en todo este tiempo no se ha hecho nada al respecto?. ¿Acaso creen también los "franquiciados" del Partido Popular y del Partido Socialista, que compinchándose ahora en el Ayuntamiento de La Laguna para reprobar al Presidente del Gobierno canario, están libres de toda culpa y exentos de cualquier responsabilidad? ¿A quienes pretenden engañar?.
Pero eso no es todo. La venta de UNELCO, que fue el buque insignia del sector industrial canario, -y el mayor cliente de Cepsa- a la estatal Endesa, tiene nombre y apellido: Angel Ferrera, ex Presidente de la Cámara de Comercio de Las Palmas; y reincidente en este tipo de "operaciones expolio", ya que en su día también "vendió" el Banco de las Islas Canarias (que se había constituido en Barcelona, previa adquisición de la Banca Garriga Nogues) a la Caixa, que se vio beneficiada así con los activos de dicho Banco, propiciando su expansión en Canarias.
Toda esa estrategia obedece a la execrable política colonial que padecemos. Por tanto, la pregunta es obvia: ¿Hasta cuando podrá este pueblo seguir soportando el "coste de la españolidad"?...
rmorenocastilla@hotmail.com
Canarias, diciembre 2005.