Según la RASD, la ONU debe imponer sanciones a Marruecos para que acepte el derecho internacional en el Sáhara Occidental
Bir Lehlu (territorios liberados de la RASD)
, 27/09/2005 (SPS)El Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga a Marruecos sanciones para conseguir que acepte la legalidad internacional, en una carta que dirigió el lunes al Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, Sr. Lauro L. Baja, de la que SPS ha recibido una copia.
El Frente Polisario pide insistentemente al Consejo de Seguridad "que asuma plenamente sus responsabilidades ejerciendo sus prerrogativas e imponiendo al Gobierno marroquí las sanciones que se imponen con vistas a conseguir que acepte las resoluciones que permiten al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación", ha insistido el Jefe del Estado saharaui en esta misiva que fue entregada el lunes por el Representante del Frente Polisario ante las Naciones Unidas, Ahmed Bujari, al Presidente del Consejo de Seguridad.
El Gobierno marroquí debe, igualmente, "honrar sus compromisos internacionales y aplicar sin tardanza los acuerdos concluidos con la otra parte en conflicto, el Frente POLISARIO", ha precisado Mohamed Abdelaziz, condenando las diferentes maniobras dilatorias marroquíes encaminadas a obstaculizar la descolonización del Sáhara Occidental.
Por otra parte, Abdelaziz ha hecho un llamamiento a las "instituciones especializadas para que emprendan persecuciones judiciales contra los responsables marroquíes, autores de crímenes contra la humanidad en relación con el conflicto del Sáhara Occidental, y perpetradas desde la ocupación del territorio, el 31 de octubre de 1975", exigiendo la liberación "inmediata e incondicional de los 37 presos políticos saharauis que mantienen una huelga de hambre ilimitada desde hace 46 días, la liberación de 151 prisioneros de guerra saharauis y el esclarecimiento de la suerte de más de 500 desaparecidos civiles saharauis".
Además, ha exhortado al Consejo de Seguridad de la ONU a que "exija el levantamiento del bloqueo de seguridad mantenido sobre el territorio, para permitir el acceso a los observadores internacionales independientes y el restablecimiento del programa del ACNUR respecto a las visitas de las familias saharauis", exigiendo también "el cese inmediato del saqueo desenfrenado y la explotación ilegal de los recursos del Sáhara Occidental", añade la carta, cuyo texto completo es este :
«AB/f/sc/2/9/05
Su Excelencia
Sr. Lauro L. Baja
Presidente del Consejo de Seguridad
Naciones Unidas
Nueva York
Bir Lehlu, 26 de septiembre de 2005
Señor Presidente,
Ante la situación más que preocupante que prevalece en la región, en razón sobre todo de las múltiples violaciones de los Derechos Humanos por Marruecos, deseo expresaros de lo que sigue:
El Frente Polisario ha cooperado con los esfuerzos del Secretario General y los de su Enviado Personal, James Baker, así como con los emprendidos por sus predecesores aceptando el Plan de Arreglo, los Acuerdos de Houston, el package deal, el Plan de Paz para la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental (Plan Baker) y ha respondido favorablemente a vuestros llamamientos respecto a la liberación de todos los prisioneros de guerra marroquíes, miembros de un ejército que había invadido y ocupado ilegalmente nuestro país.
Lo hemos hecho convencidos de la necesidad de asumir la responsabilidad que se desprende del hecho de ser uno de los asociados con las Naciones Unidas en su búsqueda de una paz justa y definitiva capaz de poner fin a un conflicto de descolonización y, por lo tanto, de ayudar a que regresen la paz y la estabilidad regionales. Lo hemos hecho también son la esperanza de animar a Marruecos a hacerse más responsable y más cooperador con los esfuerzos de las Naciones Unidas. Es con este espíritu como esperamos la visita del Enviado Personal del Secretario General.
Sin embargo, es forzoso comprobar que estas esperanzas han sido de nuevo profundamente contrariadas.
Ante todo, el Gobierno marroquí acaba de reafirmar públicamente su rechazo a aceptar una solución del asunto del Sáhara Occidental de acuerdo con el derecho a la autodeterminación y a la independencia reconocido al pueblo saharaui desde hace más de cuatro decenios por la comunidad internacional. Ignorando una vez más el Plan de Arreglo y el Plan de Paz (Plan Baker), el Gobierno marroquí rechaza los compromisos que suscribió plenamente y abofetea, una vez más, el sagrado principio que es el derecho de los pueblos a disponer de sí mismos. Actuando de esta forma, quiere condenar al fracaso la misión del Enviado Personal del Secretario General antes de que ésta haya siquiera comenzado.
También, el Gobierno marroquí busca una legalización por la comunidad internacional de su hecho colonial en el Sáhara Occidental y un cheque en blanco para su política de poblamiento y de asimilación, del saqueo desenfrenado de los recursos naturales del territorio así como las violaciones sistemáticas de los Derechos del Hombre que perduran desde el 31 de octubre de 1975.
Desde esta fecha, el Gobierno marroquí ha perpetrado graves violaciones de los Derechos Humanos contra la población civil saharaui, especialmente las capturas, desapariciones forzosas, violaciones colectivas, la tortura en todas sus formas, la utilización de helicópteros para arrojar personas vivas, la utilización de armas prohibidas en el plano internacional como el napalm o el fósforo blanco.
Se trata de crímenes de los que el Gobierno marroquí debe rendir cuentas ante las instancias judiciales internacionales competentes.
Así, el Gobierno marroquí sigue negando la existencia de 151 prisioneros de guerra saharauis y se niega a aportar esclarecimientos sobre la suerte de más de 500 desaparecidos cuyas familias esperan con angustia noticias de ellos.
A esto se añade el recrudecimiento, en estos últimos meses, de la represión que ha golpeado a nuestra población civil en las ciudades ocupadas del Sáhara Occidental, y al Sur de Marruecos.
El mundo entero recordará siempre las imágenes chocantes y repugnantes de las condiciones de las cárceles marroquíes donde están concentrados los presos saharauis o las de los manifestantes pacíficos humillados y salvajemente reprimidos por un Estado que pretende ser un Estado de derecho.
Los tratos infligidos por el Gobierno marroquí a los 37 presos políticos saharauis que observan una huelga ilimitada de hambre desde hace 46 días, y algunos de los cuales corren el riesgo de una muerte cierta a causa del deterioro constante de su estado de salud y de las enfermedades crónicas que sufren, es un desprecio de la vida humana y una violación flagrante de los Derechos del hombre.
Por otra parte, el Gobierno marroquí sigue obstaculizando el programa de las Naciones Unidas sobre el intercambio de visitas de las familias saharauis separadas por el muro de defensa, esa construcción sin precedentes en la historia contemporánea, plagado de minas antipersonas, y que constituye un crimen contra la humanidad. Procediendo de esta forma, el Gobierno marroquí priva a familias enteras, que viven las rudas pruebas de la separación desde más de tres decenios de reencontrarse.
El Gobierno marroquí impone, además, un estado de sitio y un bloqueo de seguridad sobre el territorio del Sáhara Occidental negando el acceso al mismo, sobre todo a las delegaciones extranjeras y a los medios de comunicación independientes.
No es multiplicando las declaraciones de buena voluntad que tienen como objetivo la consagración del hecho colonial y la impunidad de las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos como se llegará a la paz. Ésta pasa ineludiblemente por la aplicación del derecho y el respeto de la legalidad internacional.
El asunto del Sáhara Occidental, antigua colonia española, y por tanto el marco jurídico e histórico del conflicto sigue estando planteado como problema de descolonización, y no puede encontrar solución fuera del derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Ante esta situación, el Frente POLISARIO pide con insistencia al Consejo de Seguridad :
-Que asuma plenamente sus responsabilidades ejerciendo sus prerrogativas e imponiendo al Gobierno marroquí las sanciones que deben imponerse con vista a conseguir que acepte las resoluciones que permitan al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación. El Gobierno marroquí debe, igualmente, cumplir sus compromisos internacionales y aplicar sin tardanza los acuerdos adquiridos con la otra parte en conflicto, el Frente POLISARIO.
-Pedir a las instituciones especializadas que emprendan persecuciones judiciales contra los responsables marroquíes autores de los crímenes contra la humanidad en relación con el conflicto del Sáhara Occidental, y perpetrados desde la ocupación del territorio, el 31 de octubre de 1975.
- Exigir la liberación inmediata e incondicional de los 37 presos políticos saharauis que mantienen una huelga de hambre ilimitada desde hace 46 días, la liberación de 151 prisioneros de guerra saharauis y el esclarecimiento de la suerte de más de 500 desaparecidos civiles saharauis.
- Exigir que se levante el bloqueo de seguridad mantenido sobre el territorio, para permitir el acceso a los observadores internacionales independientes y el restablecimiento del programa del ACNUR sobre las visitas de las familias saharauis.
- Exigir que cese inmediatamente el saqueo desenfrenado y la explotación ilegal de los recursos del Sáhara Occidental.
Os estaré agradecido por las disposiciones que deban tomarse para la publicación de esta carta como documento del Consejo de Seguridad y por hacer llegar su contenido al conocimiento de sus miembros.
Altas consideraciones
Mohamed ABDELAZIZ,
Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática,
Secretario General del Frente POLISARIO »