COMUNICADO PÚBLICO
A PESAR DE LA LAMENTABLE ABSTENCIÓN DE ESPAÑA
LA ONU REAFIRMA EL DERECHO DEL PUEBLO SAHARAUI A LA AUTODETERMINACIÓN E INDEPENDENCIA
La IV Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha adoptado con fecha 19 de octubre de 2004 una resolución sobre el Sáhara Occidental que reafirma el derecho del Pueblo Saharaui a la autodeterminación y la independencia conforme a la resolución 1514 (XV) relativa a la obtención de independencia de los países y pueblos coloniales.
La resolución aprobada reafirma también la validez del Plan de arreglo adoptado por el Consejo de Seguridad en 1990, así como el Plan de Paz elaborado por James Baker en 2003, adoptado igualmente por el Consejo de Seguridad en su resolución 1495.
(Ambos Planes contemplan la celebración de un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental)
La resolución por tanto rechaza la política colonial marroquí en el Sáhara Occidental y le insta a someterse a la legalidad internacional.
Ha sido precisamente la postura de Marruecos lo que ha impedido que la resolución se aprobase por consenso, como es habitual, produciéndose numerosas abstenciones, entre ellas la de España, que es la primera vez que rechaza una propuesta de estas características. Falta saber si la abstención de España es meramente circunstancial o si por el contrario, significa un giro, un cambio de rumbo de la política del Gobierno sobre el Sáhara Occidental, de abandono a los legítimos derechos del Pueblo Saharaui y de apoyo a los intereses de Marruecos.
Pronto se va a saber ya que la próxima semana, concretamente el 28 de octubre, el Consejo de Seguridad tendrá que volver a pronunciarse sobre el tema adoptando una nueva resolución al terminarse el plazo de la prórroga de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso)
De producirse éste cambio en la posición española estaremos asistiendo a una grave irresponsabilidad, máxime si se tiene en cuenta que España sigue siendo la autoridad administradora de iure del Sáhara Occidental.- como antigua potencia colonial y responsable del problema en sus orígenes.- y a una nueva traición de nuestro país, sería la segunda, al Pueblo Saharaui.
El Gobierno de España desoiría el clamor de la sociedad española y de las Instituciones que se han manifestado de forma unánime a favor del derecho del Pueblo Saharaui a la autodeterminación, a través de un referéndum libre. El propio Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad el pasado mes de septiembre una PNL reafirmando este derecho y considerando el Plan Baker, Plan de Paz para la libre determinación del Pueblo Saharaui, el marco adecuado y óptimo, como reconocen las NNUU, para solucionar el conflicto.
El conjunto de Instituciones y desde luego los Ayuntamientos españoles no entenderíamos nunca que un Gobierno de izquierdas abandonase a su suerte al Pueblo Saharaui y no permitiríamos una nueva traición.
El Sáhara Occidental y el Pueblo Saharaui no pueden ser moneda de cambio en aras de ningún interés, por importante que éste sea.
Por el contrario creemos y se lo volvemos a pedir al Gobierno, que su papel debe ser convencer a Marruecos de que acepte el Plan Baker, como le ha instado a ello el Consejo de Seguridad de la ONU y contribuir junto con el resto de países miembros, al menos hasta el mes de diciembre, a que éste se pueda aplicar en las mejores condiciones en beneficio de las partes en conflicto y de toda la Región del Magreb.
Córdoba, 22 de octubre de 2004