ElGuanchePress, 2-06-2005

OTRA VEZ NO...Y LAS QUE HAGAN FALTA

Ha sido ahora el pueblo holandés el que ha dicho que nones al tratado constitucional europeo, en un referéndum que sobrepasó el 60 por ciento de participación. El despiste y la desvinculación de algunos políticos y la ciudadanía es tan grande que el primer ministro holandés manifestó públicamente que el referéndum sería vinculante si la participación llegaba al 30 por ciento de los censados, cifra que fue ampliamente doblada, lo que no sólo lo hace vinculante sino, lo que es más importante aún, lo legitima.

Escrutado el 80 por ciento de los votos aproximadamente el 62 por ciento de los participantes en la consulta habían rechazado el tratado constitucional europeo.

Se da la circunstancia de que el parlamento holandés había ratificado el tratado constitucional con el voto afirmativo del 85 por ciento de la cámara, de lo que debemos sacar dos conclusiones importantes:

  1. La obligación que tiene el primer ministro de convocar elecciones anticipadas, dado que el parlamento no representa a la ciudadanía, como ha quedado bien patente con la disparidad de criterios entre el parlamento y el pueblo.
  2. La necesidad de dejar que todos los países se expresen vía referéndum sobre el citado tratado żalguien dijo miedo?

Por segunda vez en menos de 72 horas los franceses y los holandeses le han dado al tratado constitucional giscardiano su merecido, pues el pasado domingo 29 de mayo Francia rechazó dicho tratado con una sonada participación que sobrepasó el 70 por ciento de las personas con derecho a voto reconocido.

En el asunto de la participación merece la pena que nos detengamos unas líneas: en el referéndum celebrado en España y convocado por el presidente del gobierno, Zapatero, la participación apenas superó el 30 por ciento, igual que ocurrió en Canarias, habiendo votado favorablemente la mayoría de los que acudieron a las urnas, en un referéndum ilegítimo dado que la participación ni siquiera llegó a la mitad del censo, siendo además no vinculante, por si acaso y dándose la circunstancia de que el recuento final no coincide con el censo electoral, con lo cual nunca sabremos ni el resultado del mismo ni el censo llamado a participar. La participación en Francia y en Holanda fue muy superior, no ya a la participación española y canaria, sino muy superior al 50 por ciento que como mínimo se debe tener en cuenta para legitimar cualquier consulta electoral, como es el caso por ejemplo de Polonia. Los socialistas del PSOE convocaron el referéndum bajo el slogan "Los primeros en Europa", de tal forma que no sólo van a ser los primeros sino al paso que van las cosas también los únicos.

Los resultados de la alta participación están a la vista: éxito de los partidarios del no en ambos países, pese a la parafernalia propagandística de los partidarios del sí asociando a la opción contraria con la extrema derecha y al incumplimiento de los principios democráticos de las instituciones, pues lamentablemente tenemos un ejemplo más en Holanda, cuyo primer ministro defendió el voto afirmativo delante de las misma urna en la que depositaba su voto, un gesto por el que debería de presentar su dimisón.

Si bien es cierto que algunos grupos de la extrema derecha han propugnado el no en el referéndum estos son muy minoritarios. Ahí tienen el caso de Silvio Berlusconi en Italia, genuino representante de los herederos de Mussolini, que tan contento está con la propuesta del tratado constitucional que ni siquiera se ha planteado el someterlo a referéndum por si las moscas y así muchos, demasiados países más.

Aznar es otro acérrimo defensor del tratado constitucional, cuyo gobierno llegó a subvencionar organizaciones para enaltecer a Franco y al franquismo. Viene todo ello a colación porque la extrema derecha no sólo bendice sino que anhela unas constitución como la propuesta, en aras de consolidar el complejo industrial-militar, conjuntamente con los Estados Unidos de Norteamérica, consolidar el capitalismo y, como no, la comunidad de mercaderes, germen de la actual Unión Europea, no en vano encargaron tal engendro al otrora implicado en los turbios negocios de los diamantes Giscard Destaign, y claro, ahora muchos se hacen los sorprendidos por el trato que la gente le está propinando a semejante propuesta, entre ellos Zapatero, Barroso o el mismo presidente del Parlamento Europeo, Borrel, que como no pudo ser presidente del parlamento español está dispuesto a presidir lo que sea.

Desde estas páginas queremos expresar nuestras más sinceras felicidades al pueblo holandés, al francés y a todos los luchadores y luchadoras por los derechos humanos, por la paz, por la justicia, por la democracia y por la libertad, sobre todo de los pueblos oprimidos, como es el caso del pueblo canario, que lucha por sus justos derechos nacionales, por la autodeterminación y por la independencia.

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