SOBRE LA PALABRA LIBERTAD

 

 

Fidel Campo Sánchez *

 

Hay que distinguir bien los conceptos libertad y liberal. Griegos y romanos aplicaban el adjetivo correspondiente al término libertad para referirse al hombre no esclavizado, no sometido. Así pues, tanto en aquella época como en la actual las personas utilizamos nuestra libertad, cuando existe capacidad para decidir por nosotros mismos. Existe una distinción entre libertad de la voluntad, por un lado, y libertad de elección por otra. La primera de las expuestas alude al proceso necesario de educar la voluntad en dirección a metas altas, con la segunda, buscamos la felicidad, que es la dirección a la que debe apuntar nuestra conducta.

 

Libertad es, pues, autodeterminación y responsabilidad. En el pensamiento del socialismo libertario han existido de siempre tres concepciones:

 

1.- Libertad natural, que nos impone un determinado tipo de orden que está en la naturaleza.

 

2.- Libertad política o social, que debe ser el medio exterior en el cual se desarrolla el hombre alejado de las influencias interesadas de la partitocracia actual que todo lo maneja y pervierten combatiendo la libertad de las ideas.

 

3.- Libertad personal, que significa autonomía, independencia, ser uno mismo, poder actuar libremente dentro de un orden y dirigir nuestros pasos hacia donde creamos que mejor hacerlo, sin influencias de ideologías manipuladas de falsos nacionalismos, conservadores ultra que se nos presentan como de centro y socialistas al servicios de poderes fácticos, en prensa, radio, televisión y corrupción inmobiliaria.

 

De inmediato surge la cuestión de que la libertad puede usarse bien o mal. Ya lo decía Ovidio: Veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor. El mismo San Pablo comentaba: Pues no hago lo que quiero, sino lo que detesto. Ahí debe residir la contradicción, la dificultad para canalizar sus pasos hacia lo más positivo y no al libertinaje que vemos por doquier.

 

Los existencialistas dirían que hay que referirse a la libertad fundamental, la que es base y origen de las demás: la búsqueda del bien o de la felicidad.

 

La palabra liberal se aplica más a los ámbitos sociopolíticos cuyo significado debía ser dialogante con los que defienden posturas diferentes, personas abiertas, pluralistas, transigentes, tolerantes.

 

La experiencia, la decepción que hemos sufrido de una partitocracia, servil, manipuladora, entregada a los poderes fácticos cual es el caso del Partido Socialista, que de republicano se nos ha tornado monárquico, quizás hasta más carca que los que siempre han defendido el autoritarismo, la monarquía y el elitismo clasista, por que se derivan dos consecuencias muy diferentes:

 

1.- La política. El Estado liberal más que socialista que es el que estructura sin jerarquías ni privilegios, pues, ya que si es el pueblo el que tiene la soberanía y elige sus representantes ¿por qué nuestros representases actúan cual si tuvieran un cheque en blanco?

 

2.- La moral. Nos lleva a no considerar ninguna norma de conducta como sustancial, todo es absolutamente individual y subjetivo, cuestión que cada vez vemos que incide más en nuestra sociedad, en nuestro sistema político que hace que con harta frecuencia exista más la teoría del antisistema y que indudablemente tendrá importantes repercusiones en esta sociedad de la globalización de la miseria, que veremos reflejada en los próximos comicios en una abstención brutal y preocupante, casi de visos anárquicos.

 

Podremos ser buenos demócratas y conocer bien nuestros derechos y obligaciones. Pero esta época de cambios hacia el neoliberalismo estamos siendo atrapados y desbordados viendo, sin poder hacer nada para remediarlo, como el ideario de Pablo Iglesias y otros socialistas, han sido pisoteados por quienes solo miran hacia sus propios ombligos y estatus sociales.

 

 

* LA LAGUNA