DESDE EL GUINIGUADA

 

PALESTINA LLORA Y MUERE

Félix M. Arencibia

 

Las cumbres de nuestro Archipiélago lucen bajo los espejos de azules alumbrados por un Magec eufórico.  Bencomo Marrero, el profesor nunca retirado, a pesar de todo no termina de encontrarse bien. Por momentos le embarga la tristeza ante la situación del pueblo palestino. Está siendo olvidado por todos a pesar de que allí se malvive, sufre y muere todos los días. Ahora que los cristianos celebran la Navidad y que algunos se sienten más solidarios no hay que olvidar que un pueblo sufre hasta la muerte, como Jesucristo en la cruz. Son asesinados líderes, padres, hijos, madres,  esposas, nietos, niños que van a la escuela…

 

El pueblo palestino no ha cometido otro pecado que ser vecino del israelí. Carece de un ejército y de un armamento para defender su territorio y su gente, ante un vecino tan poderoso militar y económicamente. Bencomo es partidario total del pacifismo predicado por Gandhi, pero nada parece detener al adversario. Es verdad que a veces ha recurrido a lo que llaman terrorismo ante el terrorismo de Estado de la otra parte. ¿Quién le puede negar ese derecho ante tales circunstancias? No se trata de adjudicar papeles de buenos y malos, pero aquí hay una víctima indiscutible en todo este drama. Pareciera que todo lo que ha sufrido el pueblo judío lo quisiera hacer pagar a los palestinos.

 

La comunidad internacional, de la que forma parte la ONU, no ha hecho nada efectivo para evitar el genocidio. En otros conflictos (ejemplo más reciente, el del Líbano) se han interpuesto tropas internacionales. Aquí no se ha hecho nada, se ha dejado a este país en un pozo lleno con: una economía totalmente destrozada por la guerra, una población viviendo en el miedo, la destrucción de sus viviendas, el asesinato de sus líderes,  la división y robo de sus mejores tierras a través de muros y otras artimañas. Además, parece también que los países hermanos musulmanes, se hayan olvidado de auxiliar a los palestinos atrapados en la tragedia y la muerte. Con todo ello, a Bencomo ya no le extraña que se estén matándose unos a los otros. A este pueblo no se le quiere dar una oportunidad para autodeterminarse, gobernarse, prosperar y poder vivir en paz con su vecino israelí.

 

El derecho a la autodeterminación se le viene negando al pueblo kurdo, al chechenio, al saharaui… Ello sin importar los medios utilizados para ello: persecuciones, represiones, genocidios… Si queremos un mundo donde haya algo más de justicia y paz hay que respetar este derecho que tienen los pueblos, incluso el canario, aunque a algunos les resulte extraño. Los pueblos son como las personas que crecen y a las que llega un determinado momento en que necesitan emanciparse.  Volviendo al tema palestino,  cree que debemos seguir insistiendo sin descanso que se haga algo efectivo por evitar su tragedia. Bencomo se queda con estas palabras del gran escritor solidario Eduardo Galeano: “impunidad. Recompensa que se otorga al terrorismo cuando es de Estado”.

 

felix194@hotmail.com

 

─ “A este pueblo no se le quiere dar una oportunidad para autodeterminarse, gobernarse, prosperar y poder vivir en paz con su vecino israelí”.