PAPA, PAPÁ, PAPITO
Por Jose Almeida
"Fuera de la Iglesia Católica, apostólica y romana no hay salvación posible", dicen que ha dicho en más de una ocasión el nuevo papa Benedicto XVI. No sé a ustedes, pero a mí el cuerpo, y hasta el alma, como que sintieron un corto pero intenso escalofrío cuando se confirmó la noticia de que el nuevo jefe del Estado Vaticano era el tal Joseph Ratzinger. Y es que no es para menos. Este Nuevo papa es un viejo conocido de los sectores más progresistas y reformadores de la Santa Madre Iglesia. Para muchos cristianos, lo sé, la famosa fumata blanca, no lo fue tanto.
Ayer, domingo 24 de abril, a eso del mediodía pongo la tele y me encuentro que en La Primera (TVE1) están retransmitiendo la primera homilía en la que Ratzinger (Benedicto XVI) ofrecía a todos sus feligreses su primer discurso como Vicario de Dios en la Tierra. (!¿No me digan que esto no es fuerte a estas alturas de la vida?!).
En fin, allá cada cual con/en lo que se mete, mientras no interfiera en la vida de los Otros.
Todavía medio dormido escucho al periodista narrando babosamente algunos de los episodios más destacados de la vida del nuevo/viejo "papá". Entonces recuerdo que el Vaticano es el Estado más pequeño -que no el menos poderoso- del Mundo y que hace ya varios años se prohibió terminantemente fumar. Lo que no se prohibieron fueron las máquinas expendedoras de tabaco, que lo puedes adquirir con total libertad.
Fue entonces cuando escuche que este tal Ratzinger era conocido como el "rotweiller de Dios" según recogía un periódico inglés; mientras otro titulaba con grandes caracteres " de nazi a papa". Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Sin embargo, en su discurso de casi tres horas Benedicto XVI dijo, entre otras cosas, que él solo era "un débil siervo de Dios" y que pedía ayuda a los fieles para que le dieran la fuerza necesaria para la enorme tarea que le esperaba.
También afirmó que en su pontificado él no va a hacer su propia voluntad sino la de Cristo.
Y por lo tanto, Cristo odiará el comunismo, pedirá la abstinencia sexual para los homosexuales; negará el sacerdocio femenino, así como cualquier tipo de papel relevante dentro de la Iglesia; estará en contra de cualquier tipo de anticoncepción; será contrario al aborto; se negará a cualquier tipo de clonación; y también, a la utilización de células madre para la investigación científica....¿Quién da más?
Si señores, ayer comenzó oficialmente el Papado de Ratzinger, una nueva etapa en el Vaticano que "muchos cristianos observamos con con cierta decepción y con la preocupación de comprobar que la iglesia oficial y la curia pueden tomar un camino que le aleje aún más de los verdaderos problemas que aquejan a la sociedad", según reconocen no pocos creyentes. Pero no sólo esto, sino que además están plenamente convencidos de que Ratzinger "gobernará la iglesia con puño de hierro en guante de seda". Y para llegar a esta dramática , terrible e indeseada conclusión no es necesario ser un experto teólogo, ni un especialista en temas eclesiales, simplemente hay que poner atención en una cosa: "quien durante décadas se ha mostrado inflexible en cuestiones morales y sociales, es poco probable que cambie de un día para otro, aunque sea Papa".
Yo, por mi parte, prefiero que me sigan llamando papito, que es como cariñosamente se conoce en varios lugares de Latinoamérica a los buenos amantes, tiernos, dulces, cariñosos....
La Aldea, Canarias, a 24 de abril de 2005