Para
los que pasan
José
Luis Valdés
Por mucho que merezcan mis respecto y mi
confianza, a pesar de que dejen más que demostrada su honradez, yo no puedo
entender que un trabajador no se den cuenta de quien lo explota y no busque las
vías necesaria para cambiar las cosas.
No entiendo que un trabajador esté afiliado a un sindicato que defiende los
intereses de quienes lo explota o que vote a los partidos de los explotadores.
En Canarias los trabajadores tenemos una doble explotación: la que sufrimos
como clase explotada y la que sufrimos como pueblo colonizado por el
imperialismo hispano, europeo y sus lacayos, los partidos españolistas, tanto
los que se definen claramente de derechas como los que se ponen el sanbenito de izquierdas. Estos funcionan como los polos,
que por los extremos se unifican a la hora de entender el caso canario.
En algo están de acuerdo la derecha y la izquierda españolistas, y es el no
reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo canario. Cuando la
izquierda española habla de autodeterminación, te meten la coletilla de estado
federado o confederado, sin recoger antes previamente el contenido real de la
autodeterminación, que es claramente libertad a la independencia.
Esta postura ambigua de los partidos sucursalitas y españolistas favorece
claramente a las condiciones de opresión colonial de Canarias y, como tal, a
los intereses imperialistas de la metrópoli y de los monopolios y
transnacionales extranjeras existentes en nuestra tierra, a los cuales no les
interesa que los trabajadores canarios tomen conciencia y se organicen, ya que
mientras estemos desorganizados es mas fácil para España y sus lacayos
manipular las instituciones y mantener su influencia.
La organización de los trabajadores significa la creación de conciencia de
estos, con la posterior pérdida de margen de manipulación de los poderosos, por
lo cual los que regentan el poder y el dinero hacen apología de la dependencia.
Este modelo de sociedad de consumo beneficia solo a unos pocos y perjudica a la
inmensa mayoría de nuestro pueblo, que no podemos llegar a fin de mes, por los
salarios de miseria con que contamos.
El poder promueve el apoliticismo entre los trabajadores para que éstos no se
organicen y les arrebate lo que ellos como minoría usurpan.
Para los trabajadores, si queremos vivir con dignidad y crear una sociedad más
justa e igualitaria, es de importancia vital tener los ojos bien abiertos y las
ideas claritas... Mejor dicho: tener plena conciencia de quien es nuestro amigo
y a quien tenemos que combatir, de lo contrario seguiremos siendo manipulados
por los colonialistas y las burguesías vende patrias.
Ya va siendo hora de que los trabajadores canarios adoptemos una postura clara,
aportando todos, tanto en el trabajo, en la cultura, en lo económico como en lo
político, nuestro granito de arena por el bien de nuestro pueblo y el propio
futuro de nuestros hijos, abandonando posturas egoístas, fruto de todo lo que
denunciamos, de una sociedad consumista y deshumanizada.
Los capitalistas y españolistas no todos piensan igual, ni ven las cosas de la
misma manera, pero a la hora de la verdad, cuando se trata de luchar contra los
trabajadores y contra el derecho del pueblo canario a decidir su propio
destino, se unen y aportan sus millones y recursos para derrotar por las
“buenas” o por las malas cualquier intento de organizarnos o reivindicar de
mejoras sociales y de liberación nacional y social del Archipiélago Canario.
(*)
José Luis Valdés es miembro del Consejo Nacional de UNIDAD
DEL PUEBLO