EL PELIGRO DEL CHANTAJE
ENERGÉTICO
José Luis Real Baltar
*
Con el incendio el
pasado domingo 26 [11-2006],
Puestos
a analizar la repercusión económica, socio-laboral, sanitaria y ambiental de
esta última hipótesis, no cabe duda que en los dos primeros campos nos hemos
visto abocados a un callejón sin salida por la escasa decisión de los poderes
públicos para, mediante inversiones en investigación, desarrollo e implantación
de energías limpias, hacer frente al chantaje que supone la dependencia de
todos los sectores del petróleo y sus derivados, lo cual nos lleva en el caso
de Tenerife a una amnistía sin condiciones con respecto a todo lo que sucede en
el interior de
Ésta
es en la actualidad una planta obsoleta que representa, sin la más mínima carga
de alarmismo catastrofista, un grave peligro para la población santacrucera y
de los municipios limítrofes. Prueba de ello han sido la explosión el mes
pasado de una caldera mil veces modificada, arreglada y parcheada desde su
instalación en los años 40, o el incendio que ha dado pie a este artículo, y
que pudo haber tenido gravísimas consecuencias si no hubiera sido por la
actuación de los bomberos.
El
por qué CEPSA no ha invertido en tantos años en una modernización exhaustiva,
profunda y eficaz de su instalación refinera es algo
a lo que tendría que responder con claridad y sin las declaraciones amenazantes
de siempre sobre su salida de la isla y la consiguiente pérdida de puestos de
trabajo. No cabe duda que esto es un punto clave a tener muy en cuenta, y CNT
como sindicato activo en
La
desidia de los poderes públicos en materia energética, inconcebible en un
territorio favorecido para su generación como son las Islas Canarias por sus
características climáticas, y más que necesario por la necesidad de la
independencia energética por las geográficas, ha supuesto que actualmente haya
todo un tejido económico, social y productivo que puede desmoronarse en el
momento que CEPSA quiera, y que seguramente será en el instante en que se
reclame de esta empresa inversiones reales en seguridad y adecuación de sus
instalaciones a su existencia en un entorno urbano masificado como Santa Cruz.
Suya
es la responsabilidad en esta materia. De los políticos la de haberlo permitido
y haberse aprovechado de ello. Y nuestra desde el momento que no reclamamos
soluciones de futuro que pasan, no por el Gas Natural Licuado que nos quieren
vender como si fuera algo mejor que lo que tenemos, sino necesariamente por el
establecimiento ¡¡ya!! de un sistema energético no
contaminante que elimine instalaciones tan nefastas para la salud y el medio
como
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Secretario de Acción Sindical de CNT