Diario de Avisos, 24-9-04
Dos expertos hablan del replanteamiento del nivel de peligrosidad sísmica en el Archipiélago
Geólogos dicen que un aumento de los seísmos exigiría adaptar las edificaciones
Dos geólogos que participaron en las Primeras Jornadas Geotécnicas para Edificación en Canarias, 23-9-04, coincidieron en declaraciones a este periódico en que si la actividad sísmica aumenta notablemente en Canarias, habría que considerar una adaptación de las normas de construcción a esta nueva situación.
Monika Borer - La Laguna
Mencionaron, en este contexto, la posibilidad de replantear el nivel de peligrosidad sísmica atribuida al Archipiélago. Los expertos que mencionaron esta posibilidad fueron el jefe de la sección de Geotecnia del Área de Laboratorios y Calidad de la Construcción del Gobierno de Canarias, Luis Enrique Hernández Gutiérrez y la geóloga María C. López Felipe, que trabaja en la empresa Estudios del Terreno.
Las afirmaciones de estos geólogos se dieron en el contexto de la relevancia que tiene para una rama como la geotecnia (que estudia la interacción entre el terreno y las estructuras que se construyen sobre él) una erupción volcánica como la que podría darse en Tenerife, tal y como ya han mencionado varios vulcanólogos, si bien sin definir una fecha exacta para ello.
"El interés nuestro de los profesionales de la geotecnia no está tanto en la erupción, sino en los fenómenos que acompañan a esa erupción, es decir, en los movimientos sísmicos", dijo Hernández, para añadir que "eso sí nos preocupa". Explicó que las edificaciones tienen que adaptarse a una norma sismorresistente que en la actualidad atribuye a Canarias una peligrosidad sísmica baja.
"Si la actividad vulcanológica de las Islas se ha activado, o reactivado -porque siempre estuvo activa, pero digamos que se ha despertado de nuevo- y eso va a generar más movimientos sísmicos, entonces podría caber la posibilidad de replantearse el subir el nivel de peligrosidad sísmica en las Islas", manifestó Hernández. Argumentó que unos terremotos más frecuentes y cada vez de mayor magnitud afectarían a las edificaciones.
A renglón seguido, sin embargo, el jefe de la sección de Geotecnia aseguró que los terremotos que se están dando en la actualidad son terremotos que están dentro de la normalidad para una zona de peligrosidad sísmica como la atribuida al Archipiélago. "Sólo habría que estudiarlo si continúa y aumenta la actividad sísmica", resumió. "En caso de que esto se diera, supondría que las edificaciones deberían reforzarse un poco más", una circunstancia a la que Hernández no le atribuyó ninguna importancia particular. Al contrario, relató que "eso ocurre en el sur de Andalucía, donde se vive con una peligrosidad sísmica media-alta, y no pasa nada, simplemente las edificaciones adaptan su estructura a los nuevos requerimientos del terreno".
La misma idea defendió María C. López Felipe. Al igual que Hernández, afirmó que si se llega a probar que Canarias es una zona más peligrosa de lo que se pensaba hasta ahora, esto llevaría a modificar la norma sismorresistente. "Llevaría a aplicar parámetros de aceleración sísmica mucho más elevados y obligaría a velar por que las cimentaciones se adecuen a esas características".
Ambos geólogos mencionaron una serie de estudios científicos que se están llevando a cabo en el Médano para indagar en el pasado sísmico de la Isla. López Felipe dijo que "estos estudios dan a entender que ha habido terremotos de hasta 7 y 8 grados en la escala Richter en Canarias en el pasado".
No obstante, quiso dejar claro que se trata de un registro fósil de terremotos y que estos movimientos pueden haberse dado en una época tan lejana como hace tres millones de años. "En el momento de producirse ese terremoto la arena de la zona de El Médano estaba bastante saturada en agua y se formaron una especie de volcancitos de arena, unas estructuras que para algunos científicos se deben a terremotos de esta intensidad".
"Se trata de paleosismitas", dijo también Hernández, "que son formaciones volcánicas cuya existencia para algunos significa que hubo un terremoto de una magnitud considerable", corroboró. "El riesgo es poco", concluyó López Felipe, "pero sí existe, ya que si hay un registro que dice que ha pasado alguna vez, esto significa que puede volver a pasar".