EL
PENDÓN DE
(CASO
ABIERTO)
Samir Delgado
Tras la celebración de las
elecciones municipales en Mayo de 2007 y una vez constituido con una
entrecomillada mayoría absoluta en las urnas el nuevo grupo de gobierno de
Coalición Canaria en el Consistorio lagunero, vuelve a surgir la interrogante
sobre lo que podrá suceder el próximo 27 de Julio con la polémica exhibición pública
del Pendón real de
Sin lugar a dudas, los
referentes históricos de protestas ciudadanas en las décadas del 80 y 90 en Las
Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, han supuesto respectivamente
un interesante motivo de reflexión sobre la identidad cultural y los
presupuestos históricos que sostienen la vida institucional de muchas ciudades
isleñas.
Más aún, cuando muchas de
ellas han diseñado muy recientemente con la “transición democrática” los
emblemas de sus escudos oficiales- como
Así es que en
Esta argucia táctica
realizada por las fuerzas políticas representadas en el Ayuntamiento, tras las
operaciones relámpago de una Comisión Especial con bastante inconsistencia
pública por su oscurantismo interno, surgía como respuesta a las protestas
juveniles y como una palanca de debate entre los partidos electos, propiciando
que por una vez al menos, se pusiera en tela de juicio el papel protocolario
del Pendón, que durante décadas de ensalce franquista y como expresión
fidedigna de la estructura de poder caciquil en la isla fue acompañado con
todos los honores de infante desde 1909- incluidas las fechas de
Con todo, los resultados de
la pugna política a cargo de organizaciones juveniles como Azarug-
que hasta la fecha ha sido de las pocas que han logrado romper la barrera de
hablar en un pleno desde el sentir ciudadano- y el tripartito lagunero de PP-CC
mas el PSOE en una menguada oposición para el caso, aún sumando a la bestial
fuerza policial como un elemento más a incluir por méritos propios en la
polémica (un juicio reciente de ocultada resonancia pública dictaminó a favor
de personas golpeadas y en detrimento legal con multa y suspensión de sueldo a
miembros de
En Los Realejos, de igual forma, tras
conseguirse llevar la protesta hasta las últimas consecuencias, afrontando un
grupo de jóvenes durante los últimos años la represión policial desmesurada y
el nulo margen de maniobras dentro del Ayuntamiento, que como muchos otros de
la isla adolece de participación ciudadana y una nula horizontalidad
democrática con alcaldes vitalicios, se ha ido gestando un ambiente óptimo para
el debate social y la denuncia pública de símbolos fascistas y coloniales que
todavía ondean en las calles y plazas de nuestras ciudades, en total
silenciamiento de la memoria histórica y
la exaltación de referencias dictatoriales, por cierto de muy poco
atractivo turístico y bien cultural para el desarrollo de los municipios norteños,
de histórica tradición agrícola y notable patrimonio popular de por sí bastante
castigado por el progreso mal entendido en pleno siglo XXI.
Así está la situación
haciendo una panorámica crítica, que devuelva a la actualidad el necesario
debate sobre el pendón, que va más allá de los sentimientos encontrados y el
cruce de ideologías, ya que supone un detonante para preguntarnos quienes
somos, de dónde venimos y adónde vamos, preguntas todas ellas de rabiosa
presencia en medios de comunicación y foros institucionales para las reformas estatutarias
que decidirán nuestro destino.
Alrededor nuestro, vemos que
en otras islas como
Por todo ello, ahora la
situación cobra en
Además, quedan a la
intemperie un PP lagunero que hizo de las suyas con total impunidad durante
cuatro años y que ahora únicamente tiene como grandes espectativas
las de entrar por matemáticas en el gobierno autonómico de la mano de un José
Manuel Soria castigado eólicamente por los casos de
corrupción, y un PSOE degenerado en su oposición frustrada sin grandes dosis de
optimismo que las del efecto ZP ya descafeinado, la victoria sin bastón de
mando del ex ministro López Aguilar y la alcaldía del octogenario Jerónimo
Saavedra.
Algo que podría llevar a una reconsideración
en las filas de PSC de su arcaico
españolismo a ultranza y afrontar con entereza algo que viene de lejos y no
supo o no quiso resolver sobre el Pendón en pasadas alcaldías como la del
actual subdelegado del Gobierno, y apostar en definitiva por una vía sin
patologías de endofobia mucho más ajustada a la
realidad canaria y de un convincente ideario progresista.
Algo que haciendo memoria de
los altercados pasados, supuso más de un encaramiento público de poca adultez a
cargo de concejales ya defenestrados como Javier Abreu y un Santiago Pérez
sustituido en
Por todo lo dicho, el caso
está abierto.
De nada sirven para
disfrazar el problema las incoaciones como BIC de unos trapos de porte intangible,
que como la loba que fundó Roma, carecen de por sí de toda relevancia histórica
y nada más allá de la que se le de por las luces de la racionalidad humana y
los intereses políticos del momento, quedando aún en el tintero un debate mucho
más profundo ante la necesidad de volver a interpretar las fuentes de
autoridades científicas de la magnitud de los historiadores como Serra Rafols y Cioranescu, nada
sospechosos de radicales y que bien pueden reflejar una visión no reduccionista y maniquea como la ejercida con mediocridad
conceptual por el Ayuntamiento lagunero, carente de toda responsabilidad y
valentía para afrontar el horizonte de nuestra identidad cultural, que como
todo en la vida sigue haciéndose a cada paso y no es algo estancado en el tiempo,
y conseguir desvelar entre todos para el provecho de las futuras generaciones
las partes más oscuras de nuestro pasado, más aún dadas las deficiencias en los
contenidos educativos que ya tanto daño han hecho en nuestro espejo colectivo y
los efectos perversos del desarraigo cultural con la globalización económica de
hoy en día.
Atrás queda el Manifiesto
contra el Pendón, firmado por miles de ciudadanos y representantes del arte y
la cultura en Canarias, y los empeños por refrescar la historia ante tanto
anacronismo institucional que llevaron durante diferentes décadas a las
protestas juveniles con el sustento básico del rechazo a la simbología
autoritaria y la exaltación de la conquista, ya que dañaban como siempre fue el
sentir pacífico y tolerante del pueblo canario, la memoria de nuestros
ancestros y ensalzaban el hecho colonial de la incorporación de Canarias a
Todo con las razones de plena actualidad en el orbe
internacional por su índole humanitaria y sociopolítica surgida por el uso de
las armas frente a la población, además de la denuncia antes las autoridades
con todo su calado universal y tricontinental para la
solidaridad entre los pueblos y la justicia histórica, apostando por renovar
las efemérides oficiales a la sociedad de nuestros días, relegando los paseos
eclesiásticos y militares al pasado remoto, los estandartes coloniales al museo
y una mayor participación ciudadana en los aniversarios institucionales, con
los contenidos de las nuevas fórmulas de democracia participativa y sujetos los
programas municipales con dinero público al bien común en reconocimiento y
conservación del patrimonio cultural de todos los vecinos en la vieja
Aguere.
16 de Junio 07