El pensamiento militar aplicado en política,

Otra forma de entenderla (II)

(Parte II, Un ejemplo práctico, La revolución Bolivariana)

 

Juan Pérez Lorenzo

 

Bajo mi punto de vista, el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), es uno de los ejemplos más claros de lo que significa la aplicación del pensamiento militar en política; esto, independientemente de su ideología, del estilo de su líder más claro y de cualquier otra característica; salvo, la de que estos acontecimientos se produjeron en un país “Independiente”. Un país que logró romper las cadenas coloniales entre 1811 y 1821.

 

El MBR-200 es un verdadero caso de estudio en el que se nos presentan dos vías para tomar el poder; la primera la de las armas, que fracasó por diversos factores; entre ellos, el no haber considerado el principio teórico de la fuerza. La democrática como segunda vía, y en ella no solo se volvió a utilizar el conocimiento de la teoría y de la práctica de las operaciones militares si no que además se utilizó la experiencia misma del fracaso de los dos intentos de golpe.

 

LA VÍA MILITAR

 

Durante su segundo periodo presidencial, Carlos Andrés Pérez propuso implementar un programa neoliberal de transformación económica conocido con el nombre de "paquete" para hacer frente a la crisis económica generada desde finales de los años 70 y que fue causada durante los gobiernos de Luis Herrera Campíns (Partido Social Cristiano-COPEI) y del propio Carlos Andrés Pérez (Partido Social Demócrata- Acción Democrática-AD) en su primer gobierno. La serie de medidas de implementación drástica del “Paquete” traería como consecuencia un enorme malestar y la división de pueblo entre los que estaban a favor y de los que no lo estaban.

 

Se dice que el umbral puede definirse como el nivel de estimulación necesario para que una actitud cambie. En este sentido un umbral inferior necesita de muchos estímulos, mientras que el umbral superior no y en este orden de ideas, el pueblo Venezolano es un pueblo noble y pacífico, que en aquel entonces presentaba un umbral inferior ya que continuaba aletargado por un pasado de vacas gordas, de bonanza petrolera, del “Ta barato dame dos” de Miami y esto no ofrecía las condiciones adecuadas como para intervenir, a pesar de lo aceptable del clima. Con lo cual, para ir ganando el territorio, antes se debía despertar el espíritu de lucha que en tantas oportunidades se había manifestado en ese pueblo, que aunque pacífico, es extremadamente constante y guerrero cuándo de defender los intereses de su patria se trata. Por ello, el primer objetivo fue el de inestabilizar el ambiente político mediante una estrategia que consistía en transformar los umbrales de motivación del pueblo. La táctica, el Caracazo.

 

La mañana del 27 de febrero de 1989, comienza el Caracazo (Protestas y saqueos), en una ciudad que queda a unos 30 minutos de Caracas que se llama Guarenas y la justificación, causa o la consigna era el desproporcionado aumento del precio del transporte a la ciudad de Caracas, servicio imprescindible para los habitantes de aquella ciudad que trabajan en la capital. Pero de pronto las protestas y los saqueos se extendieron a Caracas y otras ciudades del país. Al final del día todo el país estaba en pié de guerra ¿Esto pasó por obra y gracia del espíritu santo?, ¿Qué el conflicto se extendiera desde Guarenas hasta el resto del país con el mismo procedimiento? ¿En 8 o 10 horas?

 

Esto se estuvo analizando durante muchos meses. ¿Cómo pudo acontecer algo tan rápidamente y tan violento en Venezuela? Algo como el blitz-krieg alemán, algo tan rápido y sorpresivo que no permitió reaccionar inmediatamente al gobierno, que desbordado por los saqueos, declaró posteriormente el estado de emergencia, militarizó la ciudad y aplastó las protestas con violencia desmesurada especialmente en los barrios pobres de la capital. El poder ejecutivo suspendió las garantías constitucionales. Y durante varios días la ciudad vivió sumida en el caos, las restricciones, la escasez de alimentos, la militarización, los allanamientos, la persecución y el asesinato de personas inocentes. Pero aún así, el daño ya está hecho.

 

El objetivo se había cumplido y la consecuencia evidente del caracazo fue la inestabilidad política. El programa neoliberal fue modificado. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó la actuación del gobierno (Se generó una matriz de opinión internacional a favor).

 

Sin embargo, el malestar social y la corrupción galopante, continuaban y el estallido social del 27 de febrero de 1989 solo fue parte de un plan preconcebido que se desvela totalmente con la rebelión que intentó derrocar al gobierno de Pérez a través de dos intentos de golpe de estado, uno en febrero y otro en noviembre de 1992.

 

PRIMER INTENTO DE GOLPE:

 

El grupo rebelde estaba formado por "5 tenientes coroneles como cabezas visibles del movimiento, seguidos de 14 mayores, 54 capitanes, 67 subtenientes, 65 suboficiales, 101 sargentos de tropa y 2.056 soldados alistados". Los participantes, pertenecientes a 10 batallones, formaban parte de las guarniciones militares de los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Zulia y el Distrito Federal, y fueron dirigidos por los jóvenes oficiales encabezados por Hugo Chávez, Francisco Arias Cárdenas, así como Joel Acosta Chirinos, Jesús Urdaneta Hernández y Jesús Ortiz Contreras. Este grupo formaba parte de una organización conocida como Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), con una ideología política nacionalista y revolucionaria, basada en el pensamiento de Simón Bolívar.

 

La movilización militar se inició el 3 de febrero, cuando Pérez regresaba del Foro Económico Mundial de Davos. Gracias a la oportuna actuación del Ministro de la Defensa, Fernando Ochoa Antich, y de los militares miembros de la escolta presidencia, Pérez se refugió en el Palacio de Miraflores y luego en la estación de televisión Venevisión, desde donde se dirigió al país en dos ocasiones para informar sobre la situación. El asalto al palacio presidencial se inició a las 12 de la noche del 3 de febrero. Al mismo tiempo se asaltaron la residencia presidencial (La Casona), y otras importantes ciudades del país. Los enfrentamientos fueron intensos en algunos casos.

 

Fracasado el intento de toma la ciudad capital, Caracas, por delaciones y falta de apoyo de algunas unidades que decidieron no alzarse, los insurgentes se rindieron, luego de que las guarniciones del interior del país fueran recuperadas por el oficialismo. Chávez fue arrestado y privado de su libertad, aunque poco antes se le dio la oportunidad de dirigirse al país en una alocución transmitida ante los medios de comunicación, en donde asumía la responsabilidad del alzamiento, y ordenaba a los insurgentes que aún luchaban en Aragua y Valencia que se rindieran para evitar mayores derramamientos de sangre, a la vez que pedía a sus partidarios deponer las armas.

 

SEGUNDO INTENTO DE GOLPE:

 

El 27 de noviembre de 1992 se produjo un intento de golpe de Estado en Venezuela, el segundo de ese año (el primero ocurrió el 4 de febrero). A diferencia del alzamiento anterior, éste fue llevado a cabo por una grupo cívico-militar (Movimiento Cívico Militar 5 de Julio), integrado por altos oficiales de las 4 ramas de las Fuerzas Armadas, civiles pertenecientes a organizaciones revolucionarias y grupos opositores al gobierno de Carlos Andrés Pérez. De alguna manera esta segunda intentona, buscaba culminar con lo comenzado el 4 de febrero del mismo año por el teniente-coronel Hugo Chávez Frías y un grupo de oficiales graduación media. Los responsables militares de esta asonada, en contraste con la anterior eran militares de alta graduación tales como los contralmirantes Hernán Grüber Odremán (jefe de la operación) y Luis Enrique Cabrera Aguirre, el general de brigada de la Fuerza Aérea Francisco Visconti Osorio, el coronel del Ejército Higinio Castro y el mayor de la Guardia Nacional Carlos Salima Colina.

 

En términos generales, en el fondo de los acontecimientos del 27 de noviembre se encontraba una grave crisis de dos instituciones que a partir del 23 de enero de 1958 se convirtieron en importantes garantes de la estabilidad de la democracia venezolana: los partidos políticos y las Fuerzas Armadas. Con relación a la otra institución garante de la estabilidad del sistema democrático a partir de 1958, las Fuerzas Armadas, con los alzamientos militares de 1992 quedó demostrado que la institución armada, había dejado de ser aquel elemento monolítico que a partir de 1958 funcionó como agente estabilizador del sistema democrático. Hecho que quedó demostrado con la derrota en los años 60's de los alzamientos militares izquierdistas conocidos como el "porteñazo" y el "carupanazo", lo que en su momento reforzó el papel institucional del Ejército venezolano y su unidad. En este sentido, una de las consecuencias inmediatas del 4 de febrero fue la sensación generalizada de cierta intranquilidad en el seno del ejército, lo que posteriormente se puso en evidencia el 27 de noviembre cuando estalló una nueva insurrección militar. Asimismo, con respecto al golpe de noviembre de 1992, hay dos aspectos que llaman poderosamente la atención. En primer lugar, tenemos la importante popularidad que tuvo el segundo alzamiento del año 92, lo cual se tradujo en el súbito apoyo del electorado caraqueño a Aristóbulo Istúriz, candidato de "La Causa R" (partido que según la opinión publica estuvo cerca de los golpistas), como alcalde de Caracas. No obstante, la popularidad obtenida por los insurrectos no implicó el apoyo directo de la población al golpe, es decir, las personas desoyeron los llamados a "echarse a la calle" para apoyar la insurrección militar. En segundo lugar, pese a que la segunda intentona pareciese más poderosa que la primera, y hubo combates más intensos entre las fuerzas leales y los insurrectos, los jefes de alzamiento no dieron la impresión de querer luchar hasta el final. De hecho uno de los oficiales más comprometidos en el asunto, el general Francisco Visconti, no quiso enfrentar las responsabilidades de su acción por lo que huyó en compañía de unos cuarenta oficiales rumbo a Iquitos , Perú.

 

RESULTADOS:

 

Con la imagen pública de Pérez desacreditada por las reformas neoliberales fracasadas, el estallido social del caracazo y después de aplastar violentamente las tentativas del golpe, otros políticos comenzaron a desafiar su autoridad, poniendo en peligro el viejo sistema de gobierno bipartidista del puntofijismo.

 

Pérez decretó la suspensión de las garantías constitucionales, la cual tenía que ser discutida por el congreso al día siguiente. En esta reunión, Rafael Caldera (líder del partido Social Cristiano-COPEI), rompió la unanimidad que existía entre los parlamentarios (eran numerosos los partidos que apoyaron el golpe, pero no poseían presencia parlamentaria), que apoyaban al poder ejecutivo, para criticar la situación del país y desestimar la interpretación de magnicidio que defendía Pérez. Este discurso sirvió para aumentar su popularidad y para que Carlos Andrés Pérez fuese acusado de corrupción y apartado de la presidencia. Lo que le permitió ganar las siguientes elecciones presidenciales.

 

Los militares involucrados fueron juzgados y hallados culpables de rebelión. Algunos fueron sobreseídos, otros dados de baja y el resto encarcelados, para después ser finalmente indultados por el gobierno de Caldera en 1994, este lo hizo para poder tener una alianza con grupos políticos de izquierdas que apoyaron el golpe, y así mantener su precario gobierno. Entre los indultados se encontraba Hugo Chávez.

 

LA VÍA DEMOCRÁTICA

 

En una Venezuela en la que había casi 19 millones de pobres y 1,5 millones de analfabetøs, el Movimiento Revolucionario Bolivariano surge como resultado de una fusión no solo entre las personas que participaron en el primer intento de golpe militar del 3 de febrero de 1992 y las que participaron en el cívico militar de Noviembre de ese mismo año con los partidos sin presencia parlamentaria que les apoyaron. Además surge gracias a que a el se sumaron importantes sectores empresariales y de la clase media y quien piense que el Teniente Coronel Hugo Chávez frías es el ideólogo, el estadista, el estratega y comandante de todo esto, esta muy alejado de la realidad.

 

Hugo Chávez Frías fue seleccionado como cabeza visible del movimiento por varias razones, aunque los verdaderos planificadores hayan sido otros; su visión de pensadores, estadistas y estrategas fue y es tan grande que pudieron ser capaces de mirar por encima de sus posibles ambiciones personales para concentrarse en lo fundamental.

 

Con esto no se pretende disminuir la enorme potencia de líder que tiene Chávez (Esta fue una de las razones), no, todo lo contrario, precisamente por ese poder que muy pocos poseen es que está donde está. Clausewitz: mucha gente que no deja de ser inteligente, no necesariamente posee las cualidades para ser un buen general. De mil, quizás haya uno.

 

La otra razón fue por un gravísimo error táctico que cometieron sus adversarios en dos oportunidades: DEJAR QUE CHÁVEZ HABLARA.

 

La primera oportunidad fue cuándo tras el fracaso del primer intento de golpe, se le permitió dirigirse al país en una alocución transmitida ante los medios de comunicación, en donde asumía la responsabilidad del alzamiento, y ordenaba a los insurgentes que se rindieran para evitar mayores derramamientos de sangre, a la vez que pedía a sus partidarios deponer las armas. Allí dijo: “Nosotros aquí no hemos logrado los objetivos……..POR AHORA” eso fue tan contundente y decisivo, que produjo el enorme nivel de popularidad que aún hoy día mantiene. Cuándo fue mostrado ante las cámaras  de TV, no solo asumió la responsabilidad total del alzamiento, permitió que le mostrasen como el máximo comandante y reiteró que no se daba por vencido, a pesar de las circunstancias.

 

Fueron muchos los que le visitaron en la cárcel, muchos los que le alentaban y otros, muy pocos y con sumo cuidado eran los que le informaban sobre el desarrollo de los siguientes planes. La gran batalla estaba próxima.

 

Ya se estaban realizando los pactos y las alianzas, aunque estas últimas no eran sólidas, si eran lo suficientemente efectivas. Al plan global se sumaban los movimientos indígenas, los campesinos, sectores empresariales, etc.

 

También una de las formas más efectivas de organización se prepara a marchas forzadas, son los “Círculos Bolivarianos”, unos cuadros civiles cuya función se desempeña en el trabajo de base de la pirámide. Por un lado, en tiempos de lucha política se convierten en células tácticas que ejecutan operativamente la estrategia con el método de la guerra de guerrillas  y en tiempos de paz en  una forma de organización social, que materializa el principio de la democracia participativa, permitiendo a las comunidades asumir el protagonismo en la construcción de la sociedad, la vinculación y corresponsabilidad en los asuntos del Estado, basada en derechos, deberes y garantías constitucionales y el ejercicio pleno de la ciudadanía.

 

Todo el plan operativo tuvo una ejecución impecable desde afuera hacia dentro, no distando sustancialmente de los principios y métodos del Ejercito Popular Chino de Mao Tse-tung.

 

A todo lo anterior hay que añadir además, que de manera especialmente planificada y con minucioso detalle se preparaban todos los mensajes y discursos que iban a ser usados como táctica comunicacional; particularmente en las oportunidades de entrevistas televisadas. Y es precisamente en este punto donde los adversarios cometen por segunda vez el mismo error táctico: DEJAR QUE CHÁVEZ HABLARA. Decían dejen que hable ese zambo inculto, que solo llegó a Teniente Coronel…..se va a matar solito.

 

Pero resulto que Hugo Rafael Chávez Frías no solo era un gran orador, preparado en diferentes terrenos, si no que además era simpático y encantador, muy astuto, audaz y particularmente campechano, que se presentaba ante los medios de comunicación no como un revolucionario trasnochado, si no como una persona actualizada, con un impecable traje y corbata, que no hablaba de Bolívar salvo en ocasiones muy puntuales, que citaba a la historia solo como referencia y esto estaba muy bien medido porque resulta ser que quienes más lo entrevistaban eran dos de los periodistas más implacables y críticos de aquel entonces, dos periodistas de alta credibilidad y respetabilidad cuyos poderosos medios de comunicación eran la tribuna para generar la necesaria matriz de opinión y estos periodistas eran “sus infiltrados”, sus espías, eran Alfredo Peña, más tarde Alcalde de Caracas y José Vicente Rangél, actual Vicepresidente.

 

Los dirigentes del movimiento sabían que "Todo el Arte de la Guerra está basado en el engaño".

 

Al gobierno del Movimiento Bolivariano con o sin razón se le puede calificar de diferentes maneras. Al Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, con o sin razón se le puede acusar de muchas cosas ¿Que es un demagogo? ¿Que es un imitador de Fidel Castro? ¿Que su presencia divide y polariza a la sociedad venezolana? ¿Que los militares no deberían meterse en política?, pero todo lo que puedan decir de el y del Movimiento Bolivariano no cancela un dato muy importante: la mitad de Venezuela lo apoya. No estamos hablando de un grupo de exaltados, de una vanguardia revolucionaria o de nostálgicos de la guerrilla. Para nada. Estamos hablando de la mitad del país que según todas las encuestas está a favor de su presidente. La mitad más pobre, la Venezuela que aguanta, la que se jodió durante los 40 años en los que la burguesía de "farreó" los más altos precios del petróleo sin hacer desarrollo.

 

En la Guerra de independencia de Venezuela (La segunda, la que aún esta vigente), el campo de batalla fue identificado y clasificado, el mensaje y las acciones fueron preparadas minuciosamente según el cuadrado estratégico, el territorio ganado no solo fue el perteneciente a las inmensas barriadas de las ciudades y a las zonas rurales, con un 80% de pobres (y de éstos la mitad -un 40%-, de muy pobres), también fueron ganados muchos territorios de los sectores empresariales y de la clase media. Esto fue tan contundente y avasallador que los ciudadanos no necesitaron si no contrastar el proyecto político Bolivariano con la lamentable realidad que estaban viviendo.

 

Candidatos  

   Partido/Alianza  

Votos

%

  Hugo Chávez 

MVR²

3.673.685

           56,20  

Henrique Salas Römer

Proyecto Venezuela¹  

2.613.161

39,97

Irene Lailin Sáez Conde

IRENE

   184.568

2,82

Luis Alfaro Ucero

ORA

     27.586

0,42

Miguel Rodríguez

Apertura

     19.629

0,30

Alfredo Ramos

La Causa Radical

       7.275

0,11

Otros

 

     11.400

0,17

Total

 

 6,537,304  

 

 

 

 

¹ Apoyado por Acción Democrática y COPEI

Semanas antes de las elecciones, los llamados coloquialmente partidos tradicionales de Venezuela, Acción Democrática y COPEI, retiraron su apoyo a sus respectivos candidatos, (Irene Sáez por COPEI y Luis Alfaro Ucero por AD) para apoyar a Henrique Salas Römer, y evitar la anticipada victoria de Hugo Chávez, esta coalición partidista obviamente fracaso.

 

² Apoyado por el Polo Patriótico

El MVR estuvo coaligado en la plataforma electoral Polo Patriótico que agrupaba a partidos de izquierdas, muchos de los cuales apoyaron a Rafael Caldera en los comicios pasados: Movimiento al Socialismo(MAS), Partido Comunista de Venezuela (PCV), Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), además del nuevo partido escindido de La Causa Radical: Patria Para Todos.

 

Esa fue una de las campañas electorales más polarizada del país de los últimos tiempos, los medios de comunicación, artistas, empresarios e incluso gobiernos extranjeros como el de Estados Unidos, daban su candidato favorito abiertamente. Se usaron publicidad proselitista muy agresiva y fue el derrumbe definitivo de Acción Democrática (AD) y COPEI, además La Causa Radical que había emergido como tercera fuerza en los comicios presidenciales de 1993 pasados, rondando el 20% de los votos, en esa oportunidad su candidato Alfredo Ramos quedó sólo con el 0,11% de los votos. Claudio Fermín se postuló como independiente (después de su expulsión de AD) en esos momentos en su plataforma electoral Renovación, pero renunció a la candidatura presidencial, aparentemente debido a las bajas intenciones de votos, está actitud la siguió Gonzalo Pérez Hernández (mejor conocido como "Gonzalo habla claro") que también renunció.

 

Como resultado de esa elección, Hugo Rafael Chávez Frías fue elegido Presidente de Venezuela, con el número de votos y puntos porcentuales más alto en elecciones hasta ese momento.