EL DÍA
, 4-01-05El presidente del Cabildo palmero sostiene que los estudios de deformación realizados entre 1994 y 1997 por Bill MacGuire, autor de esta teoría catastrofista, reflejan que "este edificio volcánico no había experimentado movimiento alguno, por lo que las predicciones de este profesor carecen de todo crédito".
Perestelo desmiente la teoría del hundimiento de Cumbre Vieja
• EL DÍA, Tenerife/Los Llanos de Aridane
El presidente del Cabildo de La Palma, José Luis Perestelo, es consciente de la alarma que ha podido generar entre la población isleña el hecho de que nuevamente se haya publicado en el diario El Mundo el reportaje que habla sobre el posible hundimiento de parte de la isla de La Palma.
Esta teoría catastrofista sale otra vez a la luz, aprovechando el dramático suceso de los "tsunamis" que asolaron el sudeste asiático, repitiendo que La Palma sufrirá una erupción volcánica que ocasionará el hundimiento de parte de la isla, creando unas olas gigantescas que arrasarían parte de la costa este de Estados Unidos y Canadá, y las islas del Caribe.
El titular de la Corporación palmera desmiente tal extremo, desde todo punto de vista alarmista e injustificado, y, en este sentido, indica que "los estudios de deformación realizados durante el periodo 1994-1997 en el volcán de Cumbre Vieja por el propio profesor Bill McGuier, autor de la tesis del hundimiento de la Isla, reflejaron que este edificio volcánico no había experimentado movimiento alguno durante ese periodo, por lo que las predicciones expuestas por este profesor carecen de toda credibilidad".
José Luis Perestelo subraya, además, que "el Cabildo palmero ha apostado de una forma seria y continuada por la información de antemano, contribuyendo a mejorar y optimizar la vigilancia volcánica de Cumbre Vieja":
De hecho, en 1997 se inició una apuesta por proporcionar un enfoque multidisciplinar a la vigilancia volcánica siguiendo directrices de la comunidad científica y política internacional, a través del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER). Desde entonces, este esfuerzo contribuye a mejorar y optimizar el sistema de alerta temprana asociado al fenómeno volcánico.
A juicio del presidente del Cabildo, "La Palma es, probablemente, la comunidad isleña más consciente de la naturaleza volcánica de su entorno y en ello mucho tiene que ver la fortaleza de la memoria de la sociedad palmera, que ha experimentado las dos últimas erupciones históricas ocurridas en Canarias: San Juan (1949) y Teneguía (1971)".
Entre las afirmaciones de Bill McGuire, director del Centro de Investigaciones de Acontecimientos Peligrosos Benfield Grieg, perteneciente al University College de Londres, se habla de "una gran catástrofe" que, en su opinión, sería consecuencia del desprendimiento de una roca cuyo tamaño equivaldría, aproximadamente, a la isla de Man, 53 por 31 kilómetros.
En el reportaje se señala textualmente que "entre nueve y doce horas después de que se produjera el hundimiento de La Palma, olas de entre 25 y 50 metros de altura habrían cruzado 6.500 kilómetros de océano para reventar contra las islas del Caribe y la costa este de Estados Unidos y Canadá".
McGuire también manifestaba que "el fenómeno se producirá, casi con toda certeza, en el transcurso de una nueva erupción".
GOBIERNO
"El alarmismo es infundado"
Fuentes de la Delegación del Gobierno señalaron que "el alarmismo que se pretende crear con este tipo de reportajes es infundado". A propósito, explicaron cómo el pasado 18 de agosto de 2004, el delegado del Gobierno, José Segura, remitió al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, un exhaustivo informe elaborado por un comité científico-técnico a requerimiento del Rey Don Juan Carlos. En el informe que despachó Zapatero con el monarca se explica que en cinco siglos el flanco del volcán se vio afectado por siete erupciones y ninguna de ellas provocó desestabilizaciones. Las conjeturas de McGuire quedarían desmontadas de forma parcial con las mediciones geofísicas (sismicidad), geoquímicas (gases volcánicos) y geodésicas (deformación del terreno), ya que en ningún caso se intuye una reactivación volcánica en Cumbre Vieja.