EL CENTINELA

LA PENÚLTIMA CRUEL, NECIA Y PERVERSA INFAMIA

Por Jose Almeida Afonso

Lo sabía. Y lo sabía no por adivino, hechicero, brujo o algo por el estilo. Lo sabía simplemente porque llevaba varios días sintiéndome mal. Sí, muy mal, malísimo. Apenas dormía, sólo bebía café, y sentía como un remolino en el centro mismo del ombligo. De nada sirvieron los siempre sabios consejos de mi buen amigo Víctor Ramírez: "Jose, la vida hay que vivirla, saborearla a cada momento, a cada instante, intentando siempre ser feliz con dignidad. No busques más porque no hay más. Te lo digo yo que ya tengo mis añitos. Ellos (refiriéndose a los malditos poderes fácticos -políticos, prensa, bancos, policía, clero....) lo que pretenden es eso, que caigas en su trampa y termines no sólo amargándote tú sino a los que tienes a tu alrededor. Su función es esa, para eso le pagan -y muy bien- para castrar cualquier atisbo libertario, para acallar cualquier voz molesta, disidente con su sistema. De cualquier forma tu ya eres mayorcito para saber estas cosas, pero nunca está demás recordarlas, porque hasta a mí me sirven".

No sé lo que tiene Víctor Ramírez pero muy pocas veces se equivoca. Y esta vez tampoco se equivocaba. Con sólo mirarme ya sabía lo que me preocupaba.

Y es que no siempre te afectan igual los sucesos que acontecen a diario. No siempre. Esos días andaba algo achicopalado. Y perdónenme ustedes, pero es que no era para menos. Cuando te viene a la cabeza parte de las cosas que sabes que están ocurriendo ahorita mismo en Africa, en América del Sur, en China, en Rusia, en la llamada Europa Occidental, en Asia, en América del Norte. Y más concretamente, en los miles de niños que están muriendo de hambre ahorita mismo, en los cientos de miles de personas que están muriendo por enfermedades curables, en los otros cientos que sufren una lenta agonía.. en Palestina, en el Líbano, en Irak, en Chechenia, en Afganistán, en Haití, en Indonesia, en Cuba, en Colombia, en Venezuela, en Brasil, en México, en Bolivia, en Perú, en Israel. (Y ESO SIN AHONDAR EN LO QUE ESTÁ OCURRIENDO AHORA MISMO EN NUESTRA PROSTITUIDA PATRIA CANARIA....)

Vale, entonces surge la pregunta que sólo tiene una respuesta ¿qué haces tú para remediar todo eso que tanto te preocupa? Y la respuesta siempre es la misma, "siento que hago poco, presiento que podría hacer más." y me viene el poema ISLAMABAD a la cabeza:

Islamabad
José Almeida Afonso

Siento que aunque estés lejos,
tu dolor es mi dolor,
tu miseria, la mía,
tu rabia contenida,
tu desbordada impotencia,
la de muchos que conozco bien.

Sí. ya lo sé. me podrás decir entonces,
palabras, sólo palabras para, tal vez,
tranquilizar tu ya podrida conciencia,
tus ya asqueados y putrefactos pensamientos,
tus agotados ya e inútiles argumentos,
tu vergonzante e incomprensible inacción,
tu más que imperdonable parálisis permanente.

No. No tienes nada que ofrecerme. ¿Sólo palabras?
No, gracias. Ahórrate el tiempo si piensas, si sientes
que mi dolor es tu dolor.
Que mi miseria, la tuya.
Que mi rabia y mi impotencia la de muchos que dices conocer.
Y aunque yo vivo y muero en Islamabad, no olvides,
no olvides nunca que no sólo de palabras podemos sobrevivir en Islamabad.

Pero también me vienen aquellas otras que dicen que "quizás uno de los mayores errores de las personas es no hacer nada porque piensan que sólo pueden hacer poco".
Y finalmente, quizás para tranquilizar mi conciencia me digo "sé que podría hacer más y sabiendo la respuesta sé la solución: ¿entonces qué falta? Ponerla en práctica, Y NO MAÑANA, HOY, HOY MISMO ES EL DÍA DE PONERLA EN PRÁCTICA".

ARTEVIRGO. LA ALDEA. CANARIAS. AGOSTO DE 2006.