Pinolere: 20 años de compromiso con la cultura de las medianías
Wladimiro Rodríguez Brito
En estos días se cumplen 20 años desde que un grupo de vecinos de Pinolere, en La Orotava, animados por el Ayuntamiento, iniciaron un ambicioso Proyecto de Desarrollo Comunitario que ha perdurado hasta nuestros días, y que apostaba y apuesta por dignificar la cultura rural de nuestros antepasados; no sólo por su valor patrimonial y sentimental sino también como una vía alternativa para desarrollar territorios marginados en épocas recientes y evitar que las personas se vean obligadas a abandonar su lugar de nacimiento para migrar a los ámbitos urbanos. Es justo después de tantos años de lucha y sacrificio de muchas personas que aprovechemos estas líneas para rendirles un modesto pero merecido reconocimiento público.
No es nada fácil sacar adelante, día a día, un proyecto de estas características. Son numerosas las ocasiones en que las personas integrantes de los sucesivos equipos directivos de la Asociación han tenido que poner mucho de lo suyo, de su tiempo, de sus familias, de sus herramientas y de sus manos, siempre con la convicción de que esta iniciativa merecía todo este esfuerzo y sacrificio. Gracias a ello existe la Asociación Cultural Pinolere y goza, a tenor de sus resultados visibles, de una magnífica salud.
Esta entidad cultural a lo largo de los últimos años ha desarrollado algunas actividades importantes, destacando entre ellas las 20 ediciones celebradas de la Feria de Artesanía de Pinolere, una de las más importantes muestras artesanas del Archipiélago, o la edición de la revista especializada "El Pajar. Cuaderno de Etnografía Canaria.", un referente fundamental para investigadores y estudiosos de nuestro patrimonio artesanal y etnográfico; la creación del primer y único Museo Etnográfico y Centro de Interpretación de la historia del barrio de Pinolere. Además de promover y producir una gran diversidad de materiales divulgativos y formativos en diferentes formatos sobre cultura y patrimonio rural de las Islas.
Otros eventos importantes organizados por esta asociación han sido la Escuela Rural de Verano de Pinolere, celebrada en el Parque etnográfico del mismo nombre y dirigida a niños/as de 4 a 14 años, con el objetivo de acercarlos durante los meses de julio y agosto a una realidad rural como la de Pinolere, a través de dinámicas medioambientales y lúdicas; asimismo, la concesión, por primera vez a una asociación cultural en la provincia de S/C de Tenerife, de un "Taller de Empleo" denominado "Los Pajares", con el objetivo de formar a 30 trabajadores en tres especialidades diferentes (Guía intérprete del patrimonio rural y etnográfico, trabajador forestal y rehabilitador del medio rural y etnográfico). Por último, hemos asistido a la celebración de un Certamen Internacional de Cestería Tradicional y de Diseño, convocado por primera vez en el año 2005 por la Asociación Cultural Pinolere y que contó con la participación de 36 artesanos de 11 países del mundo. Es de destacar también el trabajo desarrollado por un equipo de profesores del Colegio de Barroso desde la Escuela, implicando a padres y abuelos sobre la cultura del entorno: "pajeros", "neveros", "albarderos", "pinocheros", etc., al frente de dicho equipo está el profesor Pablo Reyes.
En la actualidad, Pinolere desarrolla de nuevo un Taller de Empleo, denominado "La Fragua de Pinolere", un proyecto de formación y empleo que tiene contratadas en el barrio a 30 personas en las especialidades de herrería-cerrajería y rehabilitadores rurales. Pero es que ya se están planificando importantes proyectos para el futuro, como la construcción de un restaurante y un albergue, con el objetivo final de lograr acercar aún más a nuestra gente y a los visitantes los muchos atractivos que posee la cultura de las medianías canarias.
En definitiva, esto es Pinolere, un colectivo humano de apenas 600 almas, localizada en las medianías del Valle de La Orotava, que, con su trabajo y sacrificio diario, nos transmiten compromiso y amor por nuestras tradiciones y por nuestro medio rural. Un mensaje que debe calar en los más jóvenes, verdaderos protagonistas del futuro de un proyecto vecinal y comunitario.
Este ejemplo de esfuerzo común y solidaridad para todos que creemos firmemente que le avala suficientemente para recibir el Premio Canarias, lo que supondría un justo reconocimiento a tantos años de apuesta por lo nuestro, por conservar y transmitir el legado de sus antepasados.
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Consejero del Área de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo Insular de Tenerife