PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE LA LAGUNA
SOBRE LA UNIVERSIDAD
Fidel Campo Sánchez *
Por el dolor de estos último tiempos sufridos en La Laguna y Canarias en general, expresamos nuestro pesar por la pérdida del edificio Salazar, sede del Obispado de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, uno de tantos edificios emblemáticos de nuestra ciudad, víctima reciente del fuego pero también demostración de la imprevisión y de que no hubieran medidas adecuadas para atajar cuestiones de este tipo que, lamentablemente, podrán repetirse sobre tantos y tantos edificios emblemáticos con los que cuenta La Laguna.
Recordar que si se hubieran llevado a término las recomendaciones del Centro Internacional de Monumentos y Sitios de la UNESCO para nuestra ciudad, declarada como Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad esto no hubiera ocurrido, o al menos no hubiera sido tan nefasto y que ahora, para corregir errores, tengamos que agarrarnos de la desgracia...
Permítasenos dar comienzo con la opinión vertida en un periódico digital por ese maestro de periodistas y lagunero de pro, cual es don Adrián Alemán de Armas:
"Para nadie es hoy un secreto la situación por la que está pasando la Universidad de La Laguna y, por que no, la que fuera Universidad de Canarias hasta comienzos de los años ochenta. Una sutil manipulación, una perversa maquinaria ideológica, una maquiavélica y radical actuación administrativa, ha dado al traste con los viejos edificios, con los nuevos profesores, con las más punteras investigaciones o, lo que es lo mismo, con el presente y con el futuro de miles de canarios que siempre han tenido en la Universidad las puertas abiertas hacia el futuro."
No creemos inventar nada si decimos ¿cuántos de los actuales políticos de los poderes ejecutivos y legislativos, han pasado por sus aulas? ¿Cuántos dirigentes de esa ATI han disfrutado de sus laboratorios o estudiado en sus biblioteca y que, de seguro, muchos de ellos hacen por desconocer la historia de nuestra Universidad como primer y más importante centro docente de esta nacionalidad? La verdad está ahí, todos esos políticos han hecho dejación de sus obligaciones y con sus abulias han permitido el actual estado de nuestra entrañable Universidad
Por parte de la sociedad tinerfeña se le ha venido dando la espalda a la Universidad. Ha carecido de las obligadas inversiones y apoyos del empresariado. Los grandes intereses que se han venido produciendo en el sector turístico-empresarial han cogido otro camino, un camino muy diferente cual es la exportación de capitales a paraísos fiscales. Las faltas de miras de esa partitocracia, más preocupada por el sectarismo fundamentalista y sus medros personales, que porque nuestros hijos estén bien formados, ha situado a la Universidad de Canarias, en La Laguna, en esta lamentable y vergonzosa situación. Los políticos, si tuvieran un mínimo de dignidad se les debería caer la cara de vergüenza, pues ahora, después de más de veinte años de abandonos y marginaciones vienen, con todo descaro y falaces manipulaciones electorales con vistas al 2007, a preocuparse por algo muy importante que han contribuido a que se haya convertido en una ruina docente y material. Un paraninfo donde, a falta del Teatro Leal que podrá estar activo, cuando muy pronto, para el 2008, pudo haber sido utilizado para desempeñar la función del Leal, vemos como, lamentablemente, han permitido que se convirtiera en habitáculo de palomas, hurtándole a la ciudadanía su utilización ¡De vergüenza!
La mal llamada clase política que tenemos la desgracia de soportar en estas ínsulas de barataria, parece que ahora, después de haber ninguneado y despreciado todo lo relacionado con la Universidad de La Laguna, nos están obligando a tener que preguntarles: ¿se han creído de verdad que el pueblo, nosotros los ciudadanos, que no súbditos, somos bobos de baba y que carecemos de memoria histórica?
Pues miren, ¡NO!. Recuerden unas elecciones en las que Manuel Hermoso, como cabeza de lista a las autonómicas y líder máximo de ATI, ofreció a Gran Canaria una Universidad. No sacó la mayoría suficiente para formar Gobierno pero si que su Agrupación mercantilista pudiera contribuir a la formación de aquel nefasto Gobierno para Tenerife: PSC-ATI, dando la presidencia a Jerónimo Saavedra, donde la mayoría eran de la Isla de Gran Canaria y, por tanto, con la mirada más puesta en la Isla redonda que en todas las demás. Recuerden, hagan memoria: hubo un pleno para aprobar la Universidad de Gran Canaria, y el resultado de todos los diputados, fue apoyar masivamente la creación de la Universidad de Las Palmas, con el voto en contra de un diputado tinerfeño por el PSC, concretamente de Güimar, quien puso por encima de esa estupidez y maraña de democracia orgánica franquista cual es la disciplina de partido, su responsabilidad hacia su Isla, sus electores, votando en contra pues su obligación era defender la Universidad de Canarias, en La Laguna y su Isla de Tenerife.
Hoy aquí y ahora queremos rendir honores a ese güimarero honrado, cabal y socialista de pro, no militante en la actualidad, que es el profesor don Maximino Jiménez Fumero quien, al día siguiente de su voto y de romper la disciplina de partido, en un acto de admirable coherencia y honestidad, de esa honestidad de la que muchos, por no decir legión, debían tomar ejemplo, presentó su dimisión irrevocable como diputado regional.
A qué vienen ustedes a rasgarse las vestiduras y a proferir llantinas cuando han sido incapaces, como hiciera el moro en la entrega de Granada a los mal llamados reyes católicos que lloró cual mujer, al decir de su madre, por no haber sabido defender lo que debió hacer como hombre aguerrido.
Los políticos canarios han demostrado carecer de conciencia y, por tanto, las actuales y futuras generaciones de nuestros descendientes les demandarán por sus irresponsabilidades y, además, la historia será inflexible y les situará en el lugar que les corresponde. Esa historia que nos pone a todos donde debíamos haber estado en su momento y no estuvimos
Señoras y señores concejales y sobre todo al portavoz del PSC: les pedimos responsabilidad. Que la crispación permanente se convierta en distensión, huyendo de la cerrazón, pasando a la lucidez y a la buena educación para que la política en esta La Laguna se mueva con independencia partidista y no con dependencia a los poderes fácticos que tanto la han perjudicado.
No es nuestro deseo el entrar en pleitos insulares y otras zarandajas, pero si deseamos dejar constancia que todos los males contra la universidad de La Laguna vienen precisamente de tierra de infieles ya que el 90% de los consejeros de educación han sido de Gran Canaria, excluyendo a don Luís Balbuena que actuó con total responsabilidad e independencia. El actual y el anterior se han dedicado a destruir La Laguna e intentar suprimir 300 funcionarios que, según ellos, están de más. Ya esta bien de perjudicar el derecho que tenemos a que nuestros hijos pasen por una buena Universidad Canaria, ya que no podemos, como ellos, enviarlos a universidades extranjeras, pues nuestros ingresos son muy inferiores a los que ellos tienen, gracias a nuestros impuestos. Ya está bien de tanta indignidad hacia Tenerife pero tenemos que añadir que ¡no tiene la culpa el cochino sino los que les damos de comer!.
Y para finalizar queremos dejarles, emulando a Tirso de Molina en el Burlador de Sevilla: ¡Cuando largo nos habéis fiado el arreglar este entuerto de la Universidad, con sus permisiones para la ruina física y, lo que mucho, peor la docente y de investigación¡
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Leído por el autor en el Pleno, del día 9-03-2006, del Ayuntamiento de La Laguna, sobre la Universidad.