¿RENTA DE SITUACION

O PLUSVALÍAS DE LA COLONIZACIÓN? (Y III)

 

Ramón Moreno

 

La incuestionable situación geoestratégica de Canarias, que genera una valiosísima “renta de de situación” -cuyos importantes activos no figuran en nuestros haber, sino en la “cuenta de resultados“ de España-, ha propiciado que el Archipiélago Canario haya estado presente en casi todas las coyunturas internacionales; que la metrópoli  ha sabido rentabilizar convenientemente, en detrimento del pueblo canario (ver entregas I y II).

 

No solo en la etapa 1895-98, Guerra entre España y Estados Unidos (donde España claudicó, y por 20 millones de dólores entregó a Norteamérica: Cuba, Puerto Rico, Isla Guam, Las Marianas y Filipinas, Tratado de París de 10 de diciembre de 1898); sino además, en el periodo 1939-45, Segunda Guerra Mundial, donde Canarias fue protagonista primordial de todo lo que se “cocía” en las principales cancillerías europeas y norteamericana. Lo que pone de relieve la “internacionalización de Canarias”, una constante en nuestra azarosa historia colonial; y que cobra especial actualidad ahora, cuando los EE.UU., Rusia, China y la propia Unión Europea, contemplan a nuestro Archipiélago como inmejorable plataforma para el lucrativo comercio con nuestro continente africano.

 

En la Segunda contienda mundial, se dan teóricamente, ya que, en la práctica no llegaron a cuajar, dos serios intentos de ocupación de los Archipiélago atlánticos, conocidos por los nombres de operaciones “Felix” y “Pilgrín”. En efecto, durante el conflicto de 1939-45, las Islas Canarias -junto con Azores y Cabo Verde- fueron “seriamente codiciadas'' por las potencias en litigio; de una  parte , Alemania (que logró hacer extensiva su “Welpolitik” al teatro de guerra atlántico), y de otra, Gran Bretaña y USA, que asumen la defensa de alta mar y el corredor aéreo atlántico, ante la ofensiva alemana.

 

La “operación Felix”, llamada también “Isabella”, tenía como principal objetivo la destrucción o expulsión de los cuerpos expedicionarios ingleses del litoral galaico-portugués; así como, la captura de los principales puertos de la costa hipano-lusa del atlántico. Esta operación, impulsada por círculos próximos  al almirantazgo alemán (inclinados al fortalecimiento claro del dispositivo naval del III Reich en el atlántico) ponía, en teoría, a disposición de Alemania las bases hispano-marroquíes y Canarias, de donde poder abastecer y proteger la flota submarina y los buques de superficie.

 

El mismo Adolf Hitler, en noviembre de 1940 manifestaba con  toda claridad: “Hay que poner antiaéreos en los aeródromos de Canarias y llevar allí a los “stukas”, única manera de alejar definitivamente de las Islas a la escuadra enemiga''. Su interlocutor, no era otro que el “cuñadísimo“ de Franco, y a la sazón ministro de Asuntos Exteriores, Serrano Suñer; quién respondiera con gran “patriotismo”: “En el Archipiélago hay guarniciones, que si el momento llega, harán de cada isla un “alcazar”. ¡También el dictador rentabilizó  Canarias, poniéndolas al servicio del Führer!

 

La “Operación Felix/Isabella”, pese a la minuciosidad de su elaboración táctica, no llegó a ser efectiva, ya que la apertura del frente ruso, en el verano de 1941, y los hechos posteriores, fueron desplazando lentamente el teatro de operaciones a otros escenarios del mapa mundial.

 

Pilgrin”, cuyos inicios datan del 13 de junio 1940 -antes de la ocupación de Francia por los nazis- fué la segunda operación en la que aparece involucrada Canarias. En este sentido, son meridianamente claras  las palabras de Winston Churchill: “Si el gobierno español cediera a las presiones alemanas, haciendo inutilizable por ello la bahía de Gibraltar, tenemos preparada una poderosa brigada y cuatro buques rápidos para capturar u ocupar algunas de las Islas del Atlántico”.

 

Es de reseñar, que tanto Canarias como Azores, Madeira y Cabo Verde (la Macaronesia en peso), eran vitales para Gran Bretaña en su situación de neutralidad, durante el invierno de 1940-41, por varios factores: a) debido a ser un enclave intercontinental de comunicaciones radiotelegráficas; b) a causa de encontrarse situadas en meridianos idénticos para las unidades navales británicas procedentes o con destino al Extremo Oriente o al  Nuevo Mundo; y  c)  por constituir “plataformas flotantes “ y, por tanto, inestimables bases navales y  escalas de avituallamiento de las flotas enemigas; que había que ocupar preventivamente, si arreciaban en su ofensiva la potencias hostiles al dominio de alta mar, por parte de Inglaterra. De haberse materializado la operación “Pilgrin”, más tarde “Puma”, se habría iniciado en el Puerto de la Luz ; y aparte de toda la parafernalia armamentística, y la cobertura aérea, diseñadas para esa  acción  bélica , “Pilgrin/Puma”, contaba además, con el ascendiente británico en Tenerife y Gran Canaria, así como el fomento  interno contra la dictadura franquista, de infausta memoria.

 

Hasta aquí, y a grandes rasgos algunas relevantes circunstancias históricas en las que la “renta de situación” de Canarias, se convertía en “plusvalías” de la colonización; y que, repito, España sigue rentabilizando aún como propia, en todos los campos: militar, político, estratégico, económico, científico, etcétera... ¡y este pueblo, en el limbo!

 

¿Alguien pondría en tela de juicio, que si Canarias, fuera actualmente un Estado Archipelágico, libre y soberano, sería el emplazamiento perfecto para el nuevo “Africa Command” (AFRICON) del Pentágono, con todo lo que ello supondría para nuestra seguridad e intereses generales?

 

rmorenocastilla@hotmail.com

 

Canarias, julio de 2007.

 

¿"Renta de situación" o "plus valías" de la colonización? (II)

 

¿"Renta de situación" o "plus valías" de la colonización? (I)