La pobreza ideológica de Coalición Canaria
Juan Jesús Ayala
Y no es para sorprendernos. Ya se sabía. Pero más de uno podía pensar que en el debate parlamentario del pasado 1 de febrero con motivo de la presentación del proyecto de Estatuto para Euskadi, CC aprovecharía la oportunidad para dar un espaldarazo a una ideología renqueante y dejar oír por una vez y desde las tribuna un lenguaje nacionalista. Ni más ni menos como lo hicieron CiU, ERG, PNV, EA, BNG y Nafarroa Bai. Pero nada de nada.
La sumisión por parte de CC al que manda en el gobierno, bien haya sido anteriormente el PP como ahora el PSOE, es palpable y evidente. Y con esos materiales se podrá construir todo lo que se quiera menos el nacionalismo. No sé porque ese empeño en titularse de esa manera, nacionalistas. Para ello se requiere unos fundamentos ideológicos de los que CC carece. No hay más que confrontar el discurso pronunciado por su portavoz, Paulino Rivero, con los representantes de las siglas anteriormente reseñadas para darse cuenta el abismo que los separa y, sobre todo, la concepción que tienen del estado, de España, de sus autonomías, regiones o naciones respectivas los unos y el otro.
El debate estuvo a una altura considerable, pero no tanto como se nos quiere hacer ver. Bien es verdad que se puso en lisa ideas y conceptos. Sin embargo, las conceptualizaciones del PSOE más que otra cosa fue un puro invento que sobre la marcha se le ocurrió a Rodríguez Zapatero. Y las diatribas de Rajoy no ofrecieron novedad alguna porque en sus palabras llegaban envueltas las consignas de viejos tiempos de rancio abolengo las que a algunos les cuesta quitárselas de encima traicionándole constantemente el inconsciente.
Pero hay que decir, que sí, que se manejó un lenguaje diferente y al menos cada cual se afanó en apuntalar su ideología. La del PP mas bien nos retrotraería a la que en su día pregonaron las Juntas Castellanas de Onésimo Redondo. La del PSOE, defensor en su día de la autodeterminación de los pueblos del estado español, desprendió un cierto tufillo retrogrado por más que Zapatero se haya afanado en dar la imagen de progresista y adelantado a los tiempos. Zapatero está situado muy atrás, como la historia que no quiso ni comentar ni tomar en consideración.
La de Izquierda Unida, ya se sabe, su camino sigue equivocado y su ambigüedad ha hecho se sitúe en el espectro político como está, como una formación a extinguir. Y los nacionalistas consecuentes en su discurso, plenos de coherencia y de reflejos de estado.
¿Y CC? Pues ya ven. Diciéndonos que el proyecto de Ibarretxe desborda la constitución. ¿Cómo que desborda la constitución? ¿Acaso esa cuestión no le corresponde decirlo al Tribunal Constitucional? Y se sabe, porque están en ello, que CC es partidaria de modificar los estatutos. Claro que hay que modificarlos. ¿Pero hasta dónde? Si no se persigue la meta de la construcción nacional. Si no se pretende dotar la nación de los ropajes de un estado ¿qué nacionalismo es ese? Estamos de acuerdo que el artículo 150 del título VIII puede ser la vía por la que lleguen mas competencias del estado a las autonomías. Pero las autonomías por si solas no van a ningún lado, seguiremos en un marchamo puramente competencial de tipo administrativo. El modelo del estado de las autonomías hay que revisarlo. Es una solución que se introdujo, y hasta a regañadientes, -¿se acuerdan los del PP, hijos políticos de Fraga?- para el momento, pero hoy después de 1978 los tiempos han cambiado y los pueblos exigen , sobre todo, señor Zapatero, que se respete su historia. Esa historia que usted pretende borrarla de un plumazo.
Y la historia de Canarias , señores de CC ¿qué? ¿Permanece en el ocultismo o es que no quieren desempolvarla? ¿O es qué su inmovilismo político está amalgamado con jugar a un doble lenguaje? Uno para aplaudir a Zapatero desde la sumisión para ir en contra de los nacionalismos del estado español y otro en las islas haciéndose pasar por nacionalistas de gran calado y altura.
Y las reglas de juego, como dice CC, habrá que respetarlas, estamos de acuerdo. Pero cuando éstas no sirven para rematar la jugada y dificultan la verificación de la inteligencia, esas reglas de juego serán un portillo que no deja avanzar por lo que no hay otra alternativa que modificarlas.
Si por ahora es imposible por las posiciones atávicas del PSOE PP y CC al menos si que hay que dar la cara, como así lo han hecho los nacionalistas de CiU, BNG, PNV, ERG, EA, y Nafarroa Bai para tener constancia quien es quien. Y tiempo habrá para cambiar. Pero entretanto significarse es necesario y si es desde de la coherencia mejor que mejor. Otra cosa es jugar al gato y al ratón.